MASTERCLASS DE INÉS BACÁN vía Skype_desde Lebrija hasta cualquier parte del mundo

La cantaora lebrijana ofrece clases de cante con el acompañamiento de la guitarra de Antonio Malena

Clases para iniciados y para principiantes. Clases de cante, con los palos más propios de estas tierras, como son la soleá por bulerías, las bulerías arromanzás, las cantiñas o los fandangos por soleá. Seguiriyas e incluso canción flamenca, Inés Bacán parte del conocimiento y el interés del alumno para transmitir su sabiduría.

Solo tienes que llamar al 617 28 80 39

o escribir mostrando tu interés al mail

guadalquivir43@hotmail.es

Puedes pactar horarios y disponibilidad de tiempo. La ventaja de internet es que puedes estar en cualquier lugar del mundo, siempre con buena conexión.

Inés Bacán tiene experiencia como maestra y en sus clases, se aprende afinación y armonía. Una larga carrera profesional y sus conocimientos innatos le otorgan veteranía suficiente para enseñar el cante. Solo tiene que gustarte el flamenco y respetarlo. A partir de ahí se puede construir mucho. Es más fácil si te gusta escuchar. Lo nás complicado, entrar a compás. ¡Te animamos a probar! Una perfecta manera de acercarte al flamenco.

Fotos de las clases magistrales de Inés Bacán en al Casa de la Cultura de Lebrija:

El festival flamenco de Utrera rinde homenaje a Moncho, el gitano del bolero

Al cante de El Pele y Rancapino Chico se añade la propuesta de Luis de Chimenea, un repaso a la geografía del cante flamenco

Flamenco

Cartel LXII Potaje Gitano de Utrera 2018

La 62 edición del Potaje Gitano de Utrera rinde homenaje a Ramón Calabuch, conocido artísticamente como Moncho, el Gitano del Bolero. Figuran como cabeza del cartel los cantaores El Pele y Rancapino Chico, a lo que hay que sumar la propuesta de Luis de Chimenea que hace un repaso por la geografía del cante flamenco.

El lebrijano Luis de Chimenea ha sabido unir en el espectáculo «El Compás lo da la Tierra» la esencia de esta tierra flamenca, en las localidades de Lebrija, Jerez, Utrera y Morón principalmente. Cada uno de estos municipios con características propias y todos situados en la médula espinal del territorio de los gitanos flamencos.

Por Lebrija, la cantaora Inés Bacán y el propio Luis de Chimenea. Por Jerez de la Frontera, La Macanita y el peculiar Tomasito. Por Utrera, Tomás de Perrate, y por Morón, David el Galli. A esta oferta hay que sumarle el cantaor de Algeciras, Perico el Pañero; el baile de El Farru, Pepe Torres y María Marrufo, así como las guitarras de Pedro María Peña, José Gálvez y Antonio Higuero.

Luis de Chimenea añade así un espectáculo más a su trayectoria en el mundo del cante, que le ha llevado a montar espectáculos con medios propios de la envergadura de La Pascua de los Gitanos, gracias al cual Lebrija ha podido disfrutar de artistas de primera línea cantándole a la Navidad. También, en la misma línea de este Potaje, Luis de Chimenea fue el responsable del espectáculo «Al compás de cuatro tierras» de la 46 Caracolá Lebrijana de 2011.

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Inés Bacán y Luis de Chimenea participan en el 62 Potaje Gitano de Utrera 2018. En la foto, en una fiesta familiar.

HOMENAJE A MOCHO, EL GITANO DEL BOLERO

Ramón Calabuch nació en Barcelona en el seno de una familia gitana, y empezó con la rumba de la mano de Peret y El Pescaílla (marido de Lola Flores). Experimentó luego con le bolero, que fue lo que le dió más fama en España y en Latino América.

Tiene más de 30 discos de boleros grabados y 50 años de dedicación a la música. Ha colaborado con los mejores artistas de la canción como Joan Manuel Serrat y Benny Moré, por poner dos ejemplos.

La Hermandad de Los Gitanos de Utrera rinde homenaje este año 2018 a este gitano de Barcelona, que ha recorrido los escenarios del mundo entero y que se ha retirado hace unos años por enfermedad.

Espectáculo SOLERA en homenaje a Pedro Bacán: «Como mi gente ninguna»

Un elenco privilegiado de artistas, profesionales y aficionados, transmiten los valores del flamenco que fomentó Pedro Bacán

Flamenco

Espectáculo SOLERA en homenaje a Pedro Bacán_Caracolá Lebrijana 2017

Era viernes 21 de julio sobre las 11:40 de la noche cuando se encendieron las luces de la penúltima noche de Caracolá. El escenario en el patio ancestral de la Casa de la Cultura de Lebrija: «noche para ti, Pedro, maestro Bacán».

Nos quedamos con ganas de más, aunque dicen que eso es buena crítica para los espectáculos. Pero para los aficionados en aquel momento no había cierre, «hasta las claritas del día».

Quizás faltó una pequeña introducción de Pedro que hubiera quitao al grupo ese frío escénico del comienzo, y una fiesta por bulerías para broche de Solera. Pero es una opinión personal y no se le puede pedir más porque lo dieron todo y porque es un elenco que lleva dentro la verdad del cante, toque y baile: la pureza.

«Tengo miedo mucho mieo, mieo me da de la luna, como quiero yo a mi gente, como mi gente ninguna», así Pedro lo cantó y el viernes lo repitió en uno de los balcones del cielo cuando acabó el espectáculo.

La síntesis de esta diversidad de estilos de cantaores y bailaores le gustaba a Pedro. Ahí están los discos que hablan por sí solos. Le gustaba empaparse de aquellos aficionados que le transmitían, y por este motivo y de la mano de su hijo Bastián, en su homenaje no podían faltar esa síntesis que Bacán fraguó en su tiempo y que no pudo disfrutar de tanto tiempo.

Siendo yo una persona de eneas partías, es decir, que no suelo sentarme en los festivales, esa noche me invitaron a acomodarme. Un algo noté en ese ambiente y me fui a un pequeño escalón de 10 cms y me  apoyé en un portón cabal de aquel patio y dejé que me atrapara, porque solo ellos saben despertar el duende de la última habitación de la sangre.

Hubo momentos y detalles muy buenos, dándole vuelta a mis cilindros memoriales,  me  acuerdo de la conferencia lorquiana de «juego y teoría del duende» y lo sentío en esa noche a Bacán está escrito en esa conferencia. Por su riqueza de gestos, cómo transmitieron la base del flamenco, por la comunión entre voces, toque y baile, porque resaltaron esos valores tan representativos de la sangre que te atraviesa…

Inés Bacan, la hermanísima de Pedro, en su cabeza la ausencia de su hermano y la boca se le llenó de sangre cantando por seguiriyas, tenía el papel principal de aquel grupo. Su hermano la creó para ser el guardián del estilo Bacán y llevarlo a todos los rincones. Su hermano Juan Bacán, con esa voz astillá se acomodó por soleá.

Diego El Cabrillero tenía soltura en los palos, giró mucho con Pedro  y se balancea a compás de Lebrija. Curro Vargas y Josefa La Caneca son artistas sin escenario, en Lebrija tenemos muchos y es una lástima que no tengan más protagonismo. Curro se quejó por soleá y Josefa, miembro de esa casa cantaora de la Rumbilla, se cantó y se bailó con mucho gusto.

Cuando se trae dentro es imposible callar y a Manuel de la Costá, cantaor de metal pero oculto, Pedro lo buscaba muchas veces y grabó el CD de Fiesta por bulerías. Manuel quería estar en este homenaje, el momento donde le cantó a Concha Vargas «esta noche mando yo…» y Concha se giró y recogió aquel lenguaje que solo ellos saben hablar fue sublime.

Lo de Concha Vargas no sé como describirlo, estaba muy seria y salió muy incómoda. Me han dicho  que estaba muy pendiente del escenario porque era muy pequeño. Pero Concha, solo con los gestos raciales, con la mirada que te pincha en cada vaso sanguíneo y como se queja bailando en tan poco tiempo es de altares, porque ella no es técnica es sal de la tierra… También puso su granito Manuel del Búho,  aficionado tocao por la varita del arte, si difícil es barrer una escalera para arriba, si Manuel la barriera lo haría fácil y con gusto, puso su compás por bulerías.

Otra aportación del baile la puso Conchita del Morcilla, nieta del Lagaña y familia de Funi,  acompasao y apausao, marcando  en el aire de donde reviene. La música la pusieron aquella guitarra que estuvo a la lado de Bacán, Antonio Moya, el hijo y nieto de Curro Malena, Antonio y Curro Malena, y la guitarra de acento americano de Ethan Sultry, cuyo aprendizaje lo hace con la familia Bacáan, le tocó a Juan por soleá a golpe de la madera.

El espectáculo Solera se ha fraguado en Lebrija y esperamos que cojan andadura. Esa noche fue para Pedro Bacán: ¡la gota de sangre buscaba la luz de la caoba de una guitarra desaparecida y la encontró!