El Potaje Gitano de Utrera inventa la fórmula de la felicidad

Este año hace homenaje a Los Morancos y programa una noche con un gran elenco de artistas y el todo vendido como bandera

Desde que el Potaje Gitano de Utrera inventó la fórmula de la felicidad, hace justo ahora veinte años, las entradas se venden de veinte en veinte. Desde aquel 2004, en el que se hizo homenaje a Alejandro Sanz, cada año se reconoce la trayectoria profesional de algún “famoso”, pero no cualquiera. Un personaje popular bien traído y muy relacionado con el mundo flamenco. Las entradas en el Potaje se venden por mesa y en esta edición de 2024, que se hace homenaje a Los Morancos, ya han colgado el cartel de “todo vendido”, un mes antes de la celebración. La fórmula no falla, olé por el Potaje.

La noche del sábado 29 de junio y en su 68 edición, el decano de los festivales convoca en el patio del Colegio Salesiano de Utrera a un plantel de artistas quizás un poco largo, con la seguridad de que el homenaje también se va a alargar. Capullo de Jerez, Remedios Amaya, Esperanza Fernández, Arcángel y Tomás de Perrate al cante; con el baile de Manuela Carpio y Pepe Torres, principalmente.

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Presentación del Potaje Gitano de Utrera en Sevilla 2024

Y decimos que el homenaje se va a alargar porque ya empezamos a reirnos y a disfrutar de Jorge y César Cadaval “Los Morancos” en el acto de presentación del Potaje de Utrera, que se celebró en la azotea Gourmet Experience de El Corte Inglés del Duque en Sevilla. “Nacimos en el barrio flamenco del Tardón, rodeados de artistas, pero somos gitanos de Ikea”, se presentaron con el age que les caracteriza. “Mi padre es el más chico de 16 hermanos y mi abuela cantaba por soleá“, explican. “Yo escuchaba el disco del Turronero desde muy pequeñito, así que algo tendrá que ver esto con que nos den el Potaje”.

La Hermandad de los Gitanos de Utrera puede presumir de organización. En el acto, José Jiménez Loreto dice que es el festival “más longevo” y que “protege las formas del arte gitano andaluz”. El Potaje fue el creador del formato de los festivales en grandes espacios abiertos, en las noches de verano andaluzas. Eso que no está pagao. “La oferta gastronómica y el arte trasciende la esfera de lo musical, se trata de un encuentro entre vecinos y aficionados, un acto social de gran magnitud”. “Este año Los Morancos engrandecen el palmarés de nuestro festival”, continúa el Hermano Mayor, que señala que “siempre meten una pincelada flamenca en sus actuaciones”.

El acto de presentación estuvo comandado por el periodista jerezano Juan Garrido que también presentará el Potaje propio este año. Además estuvieron el mantenedor Fede Quintero y el director del Instituto de Cultura Gitana del Ministerio de Cultura, Diego Fernández Jiménez, que saludó en romanó y que dijo que “para los gitanos, este festival es una leyenda”.

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Presentación del Potaje Gitano de Utrera en Sevilla 2024


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Presentación del Potaje Gitano de Utrera en Sevilla 2024





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Presentación del Potaje Gitano de Utrera en Sevilla 2024


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Presentación del Potaje Gitano de Utrera en Sevilla 2024



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Presentación del Potaje Gitano de Utrera en Sevilla 2024


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Presentación del Potaje Gitano de Utrera en Sevilla 2024

MARÍA JIMÉNEZ_ El mito sobre el escenario

MARÍA JIMÉNEZ recibe el homenaje mandando sobre las tablas del Potaje Gitano de Utrera como las más grandes

Aquella mujer que se atrevió con todo… sigue siendo ella. Aquella artista que cada década renace de sus cenizas… sigue siendo ella. Aquella leyenda, intérprete arrolladora sobre el escenario… sigue siendo ella. La María Jiménez que revolucionó la forma y el fondo de la canción flamenca sigue siendo la misma mujer, artista sobre las tablas y muy personal en su garganta.

María Jiménez no quería homenajes ni discursos. Fue al Potaje Gitano de Utrera a disfrutar y a hacer disfrutar al público y, por si había dudas, a cantar. Así que “dadme un micro, vamos a cantar y muchas gracias, bajadme de aquí ya”. Más de una autoridad se guardó los papeles en el bolsillo. Mandando sobre el escenario, a pesar de su silla de ruedas, como las más grandes artistas.

Gran acierto de la Hermandad de los Gitanos de Utrera que una vez más elije a una artista, relacionada íntimamente con el flamenco, para hacerle homenaje y rendirle tributos, no solo por parte de las autoridades de la localidad de Utrera y de la propia Hermandad, sino de un público enardecido que le gritaba desde las mesas: “¡¡Guapa, te como tu cara!!”,

María Jiménez correspondió con tres minutos de gloria, acompañada de su amigo Manuel Lombo, demostrando que el poderío no muere ni se destruye sino que se transforma en ternura y en emoción: “sigo siendo yo” y lo dejó claro sobre el escenario.

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66 Potaje Gitano de Utrera 2022_Homenaje a MARÍA JIMÉNEZ

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66 Potaje Gitano de Utrera 2022_Homenaje a MARÍA JIMÉNEZ

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66 Potaje Gitano de Utrera 2022_Homenaje a MARÍA JIMÉNEZ

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66 Potaje Gitano de Utrera 2022_Homenaje a MARÍA JIMÉNEZ

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66 Potaje Gitano de Utrera 2022_Homenaje a MARÍA JIMÉNEZ

65 POTAJE GITANO DE UTRERA 2021_Para entrar en el cielo no es preciso morir

Rancapino Chico, Manuel de Angustias, María Terremoto, Pastora Galván y una fiesta de Jerez X Bulerías en el cartel

Ya lo cantó la benjamina de la noche, que versionó por bulerías la canción de Ana Belén y derrochó ternura en todo momento, con esa manera de doler y de cantar bonito que tenía su padre Terremoto: “Que no acabe esta noche, ni esta luna de abril / para entrar en el cielo no es preciso morir”.

Para entrar en el cielo solo es preciso adentrarse en el patio del colegio de los Salesianos de Utrera, en esta noche de junio en la que se celebra el Potaje Gitano, para darle paso al verano flamenco de la manera más legítima. Un lujerío de festival, con el cartel de las entradas agotadas, las mesas abundantes como en Nochebuena y la gente con ganas de cante.

Cuando empieza Rancapino Chico hay todavía luz del día, y aunque siempre resulte frío abrir un festival, no hay nada que no se resuelva con un corazón caliente como el de Rancapino y su cante aterciopelado. Acompañado de la guitarra de Manuel Jero fue dando paso a los cantes y caldeando el ambiente, gustándonos especialmente en los tientos. Generoso, le dio su sitio a Caracolillo de Cádiz compartiendo letritas por fandangos.

Llegó el turno de Manuel de Angustias y la gente dice como Bambino… y nosotros decimos como Funi… y él se dice solo sobre el escenario, reivindicando una manera de ser de Utrera con sello propio. Acompañado de la guitarra de Rubén Levaniegos y su gente de Utrera, pudimos ver a Verónica Bermúdez y otros artistas de marcado carácter en un cierre por bulerías.

La gran noche de cante llegó con la jovencísima María Terremoto que marcó el tiempo por soleá acompañada de la guitarra de Nono Jero y las inseparables palmas de Manuel Valencia y Cantarote. En unos años esta cantaora jerezana se ha colocado en primera línea y no sin motivo, como pudo verse al afrontar las seguiriyas. María Terremoto se defiende sobre el escenario también por tangos y por bulerías puso al público del Potaje a sus pies… el reloj de cuerda suspendido, y a la noche se le fue la mano.

Un festival flamenco presentado por Antonio Torres y un homenaje a Manuel Moreno El Pele a cargo de José Manuel Aranda. Uno de los grandes momentos, no solo de la noche, sino de la historia del Potaje, en la garganta de El Pele que afortunadamente se volvió a subir al escenario a cantar por soleares y por bulerías como solamente él sabe.

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65 Potaje Gitano de Utrera_Homenaje a El Pele

La sevillana Pastora Galván salió de los camerinos bailando, rodeada de un coro de palmas y de las voces de David el Galli y Miguel Lavi y subió al escenario con todo el arte, sin dejar de tirar pétalos al viento y con el canasto de mimbre en la cadera. Sus maneras por exageradas no son histriónicas, porque se nutren de la vida misma. La realidad siempre supera al escenario y Pastora emula a las gitanas canasteras con toda su fuerza y sensualidad. Indomable en la bulería y majestuosa en la soleá, estuvo acompañada de la guitarra de Paco Iglesias y del baile de Juan Amaya El Pelao, para completar el cuadro.

Cerró el Potaje de este año post-pandémico un grupo muy nutrido al compás de Jerez por bulerías, en el que destacó el baile de la Tía Yoya y de Fernando Jiménez, así como las voces de Manuel de Cantarote, Joselete de Mushogitano y Carmen Grilo, entre otros, así como la guitarra de Luis de Perikín.