La Feria de Lebrija rinde homenaje a AURORA VARGAS como artista referente de la cultura gitana

Flamenco
Homenaje a Aurora Vargas en la Caseta Curro Malena_Feria de Lebrija 2026

La Caseta Flamenca Curro Malena ha vivido esta Feria 2026 otro momento que quedan grabados en la memoria colectiva cultural de Lebrija. No es exageración decir que no cabía un gato, la caseta rebosaba vida, compás y orgullo gitano desde que empezó a anochecer, convertida en un punto de encuentro donde la cultura se celebró con verdad y respeto, y donde el cante y el baile no son espectáculo, sino expresión de sentimiento de un pueblo que ha sabido resistir, crear y compartir.

Gracias a los medios que estuvieron presentes, y en especial a nuestra Lebrijaflamenca.com que fue nuestro puente para llegar a Aurora y traerla. El momento más especial fue el homenaje a Aurora Vargas, artista de enorme trayectoria. Dos remos maneja su barca en el Guadalquivir, Macarena y Triana, símbolo de fuerza y verdad en el flamenco. Nos acordamos de Pansequito, Miguel Salado, tía Cristobalina, porque también estuvieron en el homenaje a la cantaora sevillana.

Gracias a todos aquellos que arroparon a Aurora Vargas en su reconocimiento, como el alcalde de Lebrija, Pepe Barroso, acompañado del delegado de Cultura, Pepe Martínez; el cantaor lebrijano José Valencia, que le dedicó unas breves y certeras palabras; Juan Peña Cortés, que demostró con su presencia el compañerismo de su padre El Lebrijano con Aurora Vargas, y otros artistas como Luis de Lebrija, Isabel Malena, Antonio Malena, entre otros.

Seguimos demostrando que somos una caseta que guarda y defiende los valores de la cultura gitana. Lo hemos conseguido gracias al esfuerzo de los socios, como el del sonido, como el del catering, y al corazón de Lebrija y su pueblo gitano que han llenado la caseta de vida y compás. Ejemplo el reconocimiento que Aurora le dedicó a su tía Cristobalina y sus nietas Inma y Rocío cantándole a Aurora y la artista rematándola mediante su baile. Sí es verdad que nos quedamos un poco con las ganas de escuchar unas letritas de Aurora, pero se lo dije y lo escribo , ésta es su caseta y tiene su caseta en Lebrija, porque es parte de la Caseta Flamenca de Curro Malena.

Las fotos de Araceli Pardal definen aquella noche de viernes de Feria en la que también actuaron Juan de la Morena y otras artistas de Jerez. Y resaltan los valores de convivencia que parecen que son antiguos, mucho respeto en todo, que nuestra raíz no se vende ni se compra y que la alegría la seguiremos compartiendo si el Cristo de los Gitanos de Lebrija nos sigue alumbrando.

#laBienal2026 Seis palmas y un piano_gran estreno de Dorantes en un reluciente Lope de Vega

El pianista lebrijano Dorantes presenta en la Bienal de Flamenco de Sevilla una nueva composición, en siete actos, que se mueve entre la técnica musical que maneja con gran virtuosismo, y la memoria flamenca adquirida de una manera «secreta, recóndita y muy reservada» de su familia privilegiada. Precisamente esta definición de lo arcano explica el misterio del flamenco que David Peña Dorantes ha heredado en sus manos y en su capacidad creativa.

La obra Fractal Arcano, una composición íntegra y cabal que empieza como termina, va llevando al oyente por recónditos paisajes de la naturaleza, como en un vuelo a baja altura. Dorantes se apoya en seis palmeros de extensa experiencia, que colocan el compás en el lugar predominante que exige el flamenco más honesto. Dani Bonilla, Javi Peña, el lebrijano Manuel Valencia, El Oruco, Miguel Fernández, y un Emilio Castañeda que añade los pies con un taconeo notable metido justo a tiempo.

Decía Dorantes al final del espectáculo que la música es «un diálogo donde las palabras sobran». Las palmas se añaden a la melodía del piano en una suerte de conversación entre músicos de gran experiencia. El maestro Dorantes ha sabido dirigir una orquesta de palmas y jaleos que, sin grandes estridencias y muchos matices, comparten la misma cadencia con el piano. El piano se aprovecha en todos sus elementos para el compás, incluida la caja de resonancia y las cuerdas, y los palmeros utilizan su propio cuerpo para añadir sonidos nuevos al acompañamiento. Una genialidad.

El pianista lebrijano se mueve con comodidad por todas las músicas imaginables. Pero es en la soleá y en la bulería donde más emociona. Sus manos son un alarde de rítmica y compás, una veces vertiginoso donde se mide el pulso, y otras veces muy marcado y cadencioso, como el inicio por soleá. Aquí es donde se gana los oles del respetable que llenaba en la noche del sábado, 12 de septiembre, el recién inaugurado Lope de Vega. De hecho, el sonido y la iluminación fueron formidables.

Dorantes deja para el bis el tema que más lo conecta con su infancia lebrijana. Bulerías de Lebrija, y con la ayuda de los palmeros ralentiza y marca el ritmo de la Corredera lebrijana, y convierte un cante gitano de larga tradición en una pieza virtuosa para piano que llega al alma.

Se veía reluciente. El Teatro Lope de Vega se abría al público por primera vez en tres largos años en la misma noche del estreno de Dorantes en la Bienal. El público entró por el Casino de la Exposición del 27 y se encontró con una sala restaurada, la lámpara deslumbrante y el terciopelo rojo todo nuevo. La reparación ha afectado también a los sistemas eléctricos, instalaciones y elementos escénicos.

Sin embargo, la restauración no ha sido completa y queda todavía por recuperar el paraíso y las obras en los exteriores. La chapuza ha sido que la Bienal ha vendido el paraíso y ha tenido que devolver el dinero de las entradas, sin reubicar a los afectados.

Flamenco de Lebrija
Archivo fotográfico Bienal de Flamenco @Laura León

Feria de Lebrija_Devoción por Aurora Vargas

La cantaora sevillana Aurora Vargas es un referente indiscutible en el universo flamenco, y especialmente para el pueblo gitano de Lebrija. Esto se demostró el pasado viernes de Feria, en los momentos previos al homenaje que le ha rendido la Caseta de Curro Malena, en los que la cantaora sevillana no paró de saludar y hacerse fotos con los socios de la Caseta y otros lebrijanos que se acercaron a saludarla.

Familias gitanas de Lebrija que conocen el cante gitano y que reconocen en Aurora Vargas un referente, no solo como artista sino como persona. La presencia de la cantaora se agradece en Lebrija, tanto como cuando viene a actuar en la Caracolá como cuando se acerca a echar un buen rato como el de la pasada noche en la feria. Y sus enseñanzas son infinitas. Una frase que no por obvia es menos mentira nos dejó su legado en el corazón: «para mí, nadie es más que nadie» y eso lo lleva como filosofía de vida.

Aurora Vargas acudió a la Feria de Lebrija muy bien acompañada por familia y amigos. Sus hijos Diego y José, las niñas de El Mijita y las sobrinas de Panseco de El Puerto, además de otras amistades tan estrechas que se convierten en familia. También fue bien recibida por los socios de la caseta de Curro Malena, y de nuevo familia que quiso acompañarla de Lebrija, como el hijo de Juan Peña El Lebrijano, Juan Peña Cortés; el cantaor lebrijano y compañero de Aurora, José Valencia, con familia y amigos, y otros compañeros de oficio como Luis de Lebrija, Isabel Malena, Antonio Malena, y otros.