#61Caracolá El belén de fantasía de Juan Peña El Lebrijano

El cantaor Juan Peña, desaparecido hace ahora diez años, tenía tres influencias claves en su vida: su madre, María la Perrata, la Niña de los Peines y Antonio Mairena. Así lo cuenta su hijo Juan J Peña, que ha participado en la conferencia dedicada a su figura en el marco de la 61 Caracolá Lebrijana.

Alfonso García y Tere Peña han organizado, este año, una conferencia dedicada a Juan Peña en la que han participado los artistas lebrijanos Inés Bacán, José Valencia y Malena Carrasco (al cante), Pedro María Peña (a la guitarra) y Faiçal Kourrich (al violín), con la colaboración especial de Concha Vargas al baile. Abrieron el espectáculo un grupo de alumnos de 4 años del CEIP Nebrixa, que interpretaron Dame la Libertad de El Lebrijano bajo el estandarte de «El Flamenco en la Escuela».

Las anécdotas personales y artísticas de Juan Peña se han sucedido en boca de su hijo Juan J Peña; Gonzalo Montaño, director cultural Fundación Secretariado Gitano; y David Dorantes, músico y compositor, y ambos sobrinos de El Lebrijano. También han participado en la tertulia los artistas que han ilustrado la conferencia.

Juan José Peña se ha referido a los inicios de El Lebrijano, sus influencias, los primeros singles grabados y se extensa discografía a lo largo de su carrera profesional; el sobrino Gonzalo Montaño se centró en el disco Persecución, que cumple 50 años de su estreno, y que calificó de «disco de culto». Por su parte, Faiçal Kourrich, violín original de El Lebrijano que lo acompañó en su descubrimiento de la música andalousí, dijo sentirse orgulloso del camino andado.

El músico y compositor Dorantes también acompañó a su tío en múltiples aventuras creativas: «llevaba lo popular al terreno de la genial», y su otro sobrino Pedro M Peña, que lo acompañó a la guitarra en toda una etapa final, destacó la capacidad de búsqueda del genio y contó una anécdota maravillosa sobre sus cualidades musicales y la afinación innata de El Lebrijano.

A nivel musical, la conferencia se movió en el terreno de la excelencia. Juagaba a «caballo ganador» como dijo la misma Tere Peña. Cada artista lebrijano interpretó temas de Juan Peña, para finalizar en un fin de fiestas por bulerías y dedicando la fiesta gitana a El Lebrijano que la disfrutaría desde el cielo.

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#61Caracolá Conferencia dedicada a Juan Peña El Lebrijano_alumnos del CEIP Nebrixa.
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#61Caracolá Conferencia dedicada a Juan Peña El Lebrijano_Inés Bacán.
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#61Caracolá Conferencia dedicada a Juan Peña El Lebrijano_José Valencia y Concha Vargas.
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#61Caracolá Conferencia dedicada a Juan Peña El Lebrijano.
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#61Caracolá Conferencia dedicada a Juan Peña El Lebrijano_José Valencia.

#61Caracolá Mesa redonda sobre EL CANTE QUE NAQUERA 1976-2026

Los primeros meses de la transición española no fueron nada fáciles. La lucha entre las fuerzas continuistas del régimen y los sectores aperturistas que defendían la libertad y la democracia se daba en todos los sectores de la sociedad y en todos los territorios. En Lebrija, es de todos conocida la lucha de la clase obrera con el Partido de los Trabajadores al frente; o el gran papel que jugó el Teatro Estudio Lebrijano en la avanzadilla cultural. Sin embargo, se ha estudiado menos la iniciativa valiente y arriesgada de los artistas gitanos de Lebrija, que unieron a la lucha por la apertura democrática, su propio mensaje reivindicativo de identidad y libertad.

Este año 2026 se cumplen los 50 años de tres obras flamencas que tienen en común «el cante que naquera»: el cante que dice cosas, que cuenta una historia de persecución del pueblo gitano para terminar pidiendo, reclamando la libertad. La libertad de existir. La libertad de ser gitano. El espectáculo Camelamos Naquerar de Mario Maya (con Concha Vargas como pareja de baile), el doble disco Romance de Manuel Justicia de Manuel de Paula, y Persecución de Juan Peña El Lebrijano son obras maestras que rompieron moldes y que se atrevieron a salir en una Andalucía y una España convulsa que necesitaba marcar el camino hacia la democracia para dejar atrás la represión y la cultura pacata del régimen dictatorial.

En el marco de la #61Caracolá, la mesa redonda propuesta y moderada por LebrijaFlamenca.com va a referirse a estas tres obras flamencas con los protagonistas, para que cuenten cual fue la actitud y el ansia creativa que les llevó a desafiar los tiempos en los que empezaban (unos más que otros) a consolidar sus carreras profesionales. Si realmente eran conscientes del reto y la provocación que representaban sus producciones artísticas.

MESA REDONDA El cante que naquera, moderada pro la periodista Araceli Pardal.

Jueves, 16 de julio // 20:30 horas // Patio de San Francisco

Intervienen: Concha Vargas (bailaora), Manuel de Paula (cantaor), Ana Belén Peña (hija de El Lebrijano) y Miguel Ángel Vargas (historiador y director de escena).

Todo ello acompañado de la voz del joven Manuel Monge, que recreará junto a la guitarra de Curro Vargas algunos de aquellos temas míticos del flamenco.

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61Caracolá_Mesa redonda El Cante que Naquera_Concha Vargas año 1976.

El espectáculo Camelamos Naquerar se estrenó en el Aula Magna de la Universidad de Granada tres meses después de la muerte de Franco (enero de 1976). Basado en el libro de poemas Penar Ocono, de José Heredia Maya, fue el director escénico y bailaor granadino Mario Maya quien lo llevó a los escenarios, con la jovencísima bailaora lebrijana Concha Vargas de pareja artística.

La gira fue espectacular, desde Granada por toda Andalucía y España, para terminar en un año en París. Para la prensa del momento, «Camelamos Naquerar representa la participación gitana en la lucha de clases, sin renunciar a su propio lenguaje simbólico cultural-gitano». La jovencísima Concha Vargas dejó los tablaos en Madrid y en Sevilla para embarcarse en una aventura que le supuso un relanzamiento en su carrera artística y profesional.

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61Caracolá_Mesa redonda El Cante que Naquera_Manuel de Paula en la portada del disco.

El doble disco de vinilo del Romance de Manuel Justica es fruto de una efervescencia cultural a la que Lebrija no le daba la espalda. Veinte años contaba Manuel de Paula y unos pocos de concursos ya ganados, cuando se embarca en esta arriesgada aventura de la mano del letrista Antonio Atienza. De nuevo «el cante que naquera» una historia de justicia y reivindicación de la igualdad para todos los seres humanos, incluidos los gitanos.

El romance y Lebrija por bandera, la lucha de Manuel de Paula era artística y cultural. Un chaval de 20 años que no paraba de crear. Un disco «conceptual» con multitud de cantes diferentes que al padre de Manuel de Paula no le hizo gracia: «la cosa estaba regular y me decía que adónde me había metido». Una producción exquisita y las guitarras al acompañamiento de Pedro Peña y Pedro Bacán. El resultado es conocido y forma parte de la historia del flamenco y de numerosos estudios e investigaciones contemporáneas.

Mucho se ha escrito y hablado sobre la gran obra maestra Persecución de Juan Peña El Lebrijano. Desde hace ya más de un año se está celebrando el 50 aniversario y no es para menos. El cantaor José Valencia le ha puesto voz a la efeméride y el espectáculo que dirige Pedro María Peña se está paseando por la geografía flamenca. Y es que no es para menos.

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Estreno en Madrid de Persecución (Foto: Revista Trinufo).

Como decía la revista Triunfo en una reseña de la época: «Persecución es un disco hermoso: fruto de uan colaboración intensa y completa entre dos personas, un poeta y un músico. Félix Grande, poeta, escritor, crítico y, por encima de todo esto, persona que sabe sentir la vida en su dolor inmenso, y El Lebrijano, cantaor flamenco de raíz gitana honda». El disco fue a poner encima de la mesa la historia de persecuciones del pueblo gitano para reivindicar la identidad.

El espectáculo de Concha Vargas con motivo de la XXXVI Giraldilla Flamenca a Inés Bacán

El espectáculo de Concha Vargas en la Peña Flamenca «Pepe Montaraz» de Lebrija sirvió de homenaje a la cantaora Inés Bacán, que ha recibido en este 2026 la XXXVI Giraldilla Flamenca. La bailaora lebrijana se hizo acompañar de la guitarra de su hijo Curro Vargas, y de las voces de su hija Carmen Vargas y de Juanelo. La bailaora Concha Vargas le dedicó el espectáculo a todos los presentes, y también a su amiga ya desaparecida Chiqui Olmedo.

Baile con pureza y de la tierra para el gusto de los asistentes y de la propia Inés Bacán, que disfrutó rodeada de su familia y aficionados al flamenco. Concha Vargas e Inés Bacán han compartido desde muy jóvenes escenario, hasta la actualidad. Desde el mítico espectáculo El Clan de los Pininis de Pedro Bacán, hasta el muy reciente Lebrisha. Concha Vargas a definido a su amiga y compañera de escenario Inés Bacán como «la difícil sencillez» reconociéndola como gran cantaora y humilde persona.

En la Peña Flamenca, Concha Vargas alzó el nivel del arte flamenco hasta donde se merecía, con su baile único, reivindicando el compás de la tierra, con braceo y bailándole al cante, dejándose llevar por la guitarra e incluso, por el ambiente de las sillas, que conocedores también de lo bueno, aclamaban el espectáculo.

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Espectáculo de Concha Vargas con motivo de la XXXVI Giraldilla Flamenca a Inés Bacán_abril 2026_Fotos de APérez
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Espectáculo de Concha Vargas con motivo de la XXXVI Giraldilla Flamenca a Inés Bacán_abril 2026_Fotos de APérez
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Espectáculo de Concha Vargas con motivo de la XXXVI Giraldilla Flamenca a Inés Bacán_abril 2026_Fotos de APérez