La bailaora hace honores a Inés Bacán y dice de su amiga y compañera de escenario que es «la difícil sencillez»
El espectáculo de Concha Vargas en la Peña Flamenca «Pepe Montaraz» de Lebrija sirvió de homenaje a la cantaora Inés Bacán, que ha recibido en este 2026 la XXXVI Giraldilla Flamenca. La bailaora lebrijana se hizo acompañar de la guitarra de su hijo Curro Vargas, y de las voces de su hija Carmen Vargas y de Juanelo.
Baile con pureza y de la tierra para el gusto de los asistentes y de la propia Inés Bacán, que disfrutó rodeada de su familia y aficionados al flamenco. Concha Vargas e Inés Bacán han compartido desde muy jóvenes escenario, hasta la actualidad. Desde el mítico espectáculo El Clan de los Pininis de Pedro Bacán, hasta el muy reciente Lebrisha. Concha Vargas a definido a su amiga y compañera de escenario Inés Bacán como «la difícil sencillez» reconociéndola como gran cantaora y humilde persona.
En la Peña Flamenca, Concha Vargas alzó el nivel del arte flamenco hasta donde se merecía, con su baile único, reivindicando el compás de la tierra, con braceo y bailándole al cante, dejándose llevar por la guitarra e incluso, por el ambiente de las sillas, que conocedores también de lo bueno, aclamaban el espectáculo.
Reportaje fotográfico de Antonio Pérez











