Su hermano Luis Carrasco «Pancere» la acompaña a la guitarra con mimo y habilidad sobre el escenario
La noche de Malena Carrasco es de las que se espera con ganas en una programación como la de la Giraldilla Flamenca, con nombres consagrados y con cabida para los artistas locales, que emergen en Lebrija como las joyas preciosas, fundidas a partir de preciosos metales.
Así llega Malena Carrasco en la noche del jueves, acompañada de la guitarra de su hermano Luis carrasco «Pancere», que la acompaña con mimo y respeto; y de su soniquete lebrijano, que la lleva en volandas al compás inconfundible de Alonso Carrasco, José Carrasco y José Luis Vargas.
El colaborador de esta página web especializada en flamenco, Manuel Carrasco, nos resume lo que se vivió en la noche del jueves, 16 de abril, en la Peña Flamenca Pepe Montaraz:
«Llevo diciendo algunos años que Lebrija tiene un tesoro escondido en riqueza que es una fortuna comparando con otras tierras. Sin dudarlo, Malena es presente y futuro de nuestra tierra cantaora y su hermano Luis es consagración por legítima ley, se ofrece y sabe cobijar la cantaora, buena guitarra de acompañamiento, está en su mejor momento sin duda.
Malena se fue recorriendo las calles más oscuras del cante para ofrecérselas al público asistente. Su hermano la alivia en algunos momentos y ella resurge de su manantial gitano para transmitir su naturalidad y su verdad del cante: «La tierra por ser la tierra se está comiendo su dolor».
Juventud y mucho derroche en cositas que hay que entenderla, Malena hace falta y ha quedado demostrado.
Tres palmeros, tres apoyos incondicionales para su apuesta. A cada uno con su aire pero con un solo reto, que la niña cantaora del «Pancere» suene a malenísima.
Es un largo aprendizaje esto de sentarse en la silla de enea, pero ella tiene mimbres para que todo este camino le sea más fácil, más flexible… malagueñas, soleá, seguirilla, cantiñas, tangos y bulerías son partes de las credenciales que ofreció y con la sabia idea que toda gloria hay detrás un sacrificio, se rebusca en los maestros del cante de Lebrija, en algunos grabados de otros maestros porque lo viejo lo lleva, este mundo es muy difícil pero a la vez muy satisfactorio, porque lo dijo Camarón: «cuando la pureza se lleva por dentro… tiempo al tiempo», pero el presente lo tiene ya Malena .















