El reconocimiento lo avalan una larga y consolidada trayectoria artística, además de pertenecer a una prodigiosa familia gitana de casa cantaora

La cantaora lebrijana Inés Bacán ha recibido, el pasado domingo 19 de abril, la XXXVI Giraldilla Flamenca que otorga la peña Flamenca «Pepe Montaraz» de Lebrija, rodeada de su familia, de los artistas lebrijanos, de los representantes de la peña y del Ayuntamiento de Lebrija, y de la afición.
Es cierto que Inés Bacán comenzó su carrera artística de la mano de su hermano, el desaparecido guitarrista Pedro Bacán. Sin embargo, a día de hoy, una larga trayectoria artística y profesional avala el otorgamiento de la Giraldilla Flamenca, además de pertenecer a una de las más importantes casas cantaoras del Bajo Guadalquivir. Inés Bacán recogió la insignia con alegría y por derecho propio, aunque en el aire siempre flotaba el recuerdo de su hermano Pedro Bacán que se fue antes de tiempo hace ahora casi treinta años.
El delegado de Cultura, Pepe Martínez, hizo referencia a «la herencia familiar» de la homenajeada, «que pertenece a una familia artística muy destacada»; y le aseguró a Inés que en Lebrija «estamos muy orgullosos de nuestra paisana». Además destacó su brillante trayectoria que lleva «con fidelidad a sus orígenes y con plena conciencia» a los escenarios más importantes del mundo. Remató el alcalde Pepe Barroso, que dijo de Inés Bacán que «es santo y seña de la ciudad de Lebrija» y que «tu pueblo te rinde honores porque te lo mereces».
El presidente de la Peña Flamenca, Juan García «Barejones» dijo conocer desde la infancia a Inés Bacán y le agradeció su disposición a recoger la Giraldilla Flamenca.








Los misterios del cante en su expresión más sagrada
El mantenedor del acto, el periodista Alfonso García, hizo referencia a las cualidades cantaoras de Inés Bacán, y a las grandes influencias que recoge de su familia privilegiada: «por su casa pasaron los mejores en calidad y variedad, e Inés desde su timidez lo fue escuchando todo». En realidad, «ni sus más allegados sabían de las cualidades cantaoras de Inés»
Como es de todos conocido, porque la propia Inés Bacán lo ha contado muchas veces y hay un documento gráfico del momento exacto, en una fiesta de amigos «Inés Bacán se tira para adelante y canta con lo más hondo de su ser». Su hermano Pedro Bacán la acompaña a la guitarra y piensa al fin que «ya no estoy solo». De ahí en adelante la incorpora a su grupo de El Clan de los Pininis, a otros espectáculos y a las grabaciones de las Noches Gitanas de Lebrija. Pedro Bacán sufre un desgraciado accidente en el año 1997 pero Inés Bacán continúa su carrera profesional como artista imprescindible en la historia del flamenco.
Toda su producción discográfica, recitales propios en las peñas y en los más prestigiosos festivales, participación en espectáculos de la mano de artistas como Israel Galván, premios, reconocimientos, su paso por la gran pantalla y otras muchas actividades profesionales se pueden consultar en su biografía INÉS BACÁN, BENDITA MEMORIA.
Como dijo Alfonso García en el acto de otorgamiento de la Giraldilla Flamenca, Inés Bacán representa «el arte pulido con la misma verdad de siempre» y lleva con ella «los misterios del cante en su expresión más sagrada».
El espectáculo en honor de Inés Bacán estuvo a cargo de la bailaora, también lebrijana y compañera de escenarios, Concha Vargas, que estuvo acompañada de la guitarra de su hijo Curro Vargas, y las voces de Carmen Vargas y Juanelo.






























