El cantaor jerezano encabeza una buena programación que culmina con la Giraldilla Flamenca a Inés Bacán
Si es cierto que el cante madura como los buenos vinos, de manera pausada, sin forzar ni apresurar, y en barricas de roble, eso parece haberle pasado al cantaor Jesús Méndez, que de manera sosegada y tranquila, ha ido forjando su trayectoria artística, y le notamos ahora con una increíble madurez sobre el escenario, gran potencia cantaora y lleno de matices y momentos buenos sobre el escenario.
El cantaor jerezano vino acompañado de la guitarra de Vicente Santiago, y de Diego Montoya y Tate Núñez en las palmas, y abrió la Semana de la Giraldilla Flamenca que este año 2026 hace honores a Inés Bacán. La Peña Flamenca de Lebrija ha preparado, con la colaboración del Ayuntamiento de Lebrija, una programación de altura de las que ningún día te quieres perder. Llenazo absoluto en la Peña, no cabía un alfiler, con la notable presencia de la propia Inés Bacán, así como otros artistas lebrijanos como José Valencia, Anabel Valencia, los guitarristas Antonio Malena y Curro Vargas, Isabel Malena y otros.
Ambientazo por tanto desde las horas previas y ambiente caldeado para un Jesús Méndez, que por tonás y nada más empezar el recital se metió al público en el bolsillo. Palabras cariñosas del cantaor a la homenajeada Inés Bacán: «mi familia siendo de Jerez, tiene como referencia el cante de la tita Inés y de Juan peña El Lebrijano, y cuando venían a cantar a Jerez, siendo yo niño, no me los perdía».
Un recital completísimo, con los palos clásicos del flamenco. Una siempre escoge un momento, y fueron los tientos con los tangos alargados que nos hicieron pasear por la alameda jerezana. Soleares, malagueña y seguiriya, dejando el compás de Jerez por bulerías para el final, con la pataíta de Montoya.
Una semana que promete. El programa completo se puede consultar aquí.













