El ciclo «Flamenco a Cielo Abierto» comienza con el recital de Currele Malena acompañado de la guitarra de su sobrino Currito Malena
Eso es lo que pasa con los cantaores aficionados del pueblo de Lebrija. Que de cuando en cuando necesitan también del escenario. Porque el escenario es compromiso y es también demostración. El escenario te reta y en escenario es preciso dar la talla.
Y un cantaor aficionado como es Currele Malena asume el compromiso y da la talla. El pasado jueves, 30 de julio, abría el ciclo «Flamenco a Cielo Abierto» que organiza la Peña Flamenca Pepe Montaraz, acompañado de la guitarra de su sobrino Currito Malena y con un recital de cante que bebía del manantial que significa el legado de su padre Curro Malena.
Una variedad amplia de estilos flamencos, en la que nos gustó por tangos, recordando una grabación de Curro Malena con la guitarra de Pedro Bacán allá por los años 70’s. También se acordó mucho de su padre por bulerías. Alegrías, malagueñas, la seguiriya que no podía faltar y un largo repertorio de quien asume un legado que ha marcado la ortodoxia del flamenco de Lebrija. La guitarra plena de compás de Currito Malena y el acompañamiento de José Carrasco y Antonio el Maleno, se quedan en la familia, que no es poco decir.
En el público estuvo arropado por la familia, hermanos, primos y sobrinos comandados en la actualidad por la cantaora Isabel Malena, que no falta a los espectáculos. Asímismo, la junta directiva de la Peña Flamenca, encabezada por Juan Barejones. Noche de Malenas y de Rumbos con el «Flamenco a Cielo Abierto», como reza el título del ciclo que continúa el próximo viernes, 14 de agosto, con Manuel Cordero y la guitarra del Niño del Fraile.
REPORTAJE DE FOTOS de Araceli Pardal















