#Bienal2026 Veinte estrenos absolutos en la XXIV Bienal de Flamenco de Sevilla 2026

La XXIV Bienal de Flamenco de Sevilla, que se celebrará del 9 de septiembre al 3 de octubre, volverá a situar a la ciudad como punta de lanza de la creación flamenca con una veintena de estrenos absolutos que reúnen algunas de las propuestas más relevantes del cante, el baile y el toque actual.

El pianista lebrijano Dorantes, Sara Baras, Ángeles Toledano, Rafael Riqueni y Tim Ries, Olga Pericet, Andrés Marín, Rosario La Tremendita, Israel Galván, Farruquito o David Coria, son los grandes nombres que destaca la Bienal en un comunicado de prensa. Estas creaciones están destinadas a recorrer durante los próximos meses y años festivales, teatros y escenarios de todo el mundo.

El lebrijano David Peña juega con un concepto matemático para su próximo estreno. Un artista con una técnica incuestionable, que compone sus propias propuestas, es también aquel intérprete al que se le atribuye la mejor manera de improvisar sobre el teclado. Así, un fractal es una estructura que se repite como una fórmula matemática, pero que se combina con otras formas irregulares. Un fractal misterioso, que en la definición de arcano guarda todo su sentido: «la palabra arcano se utiliza para describir conocimientos o enseñanzas reservadas a unos pocos, considerados de gran importancia o trascendencia».

Además, Dorantes será el artista encargado de abrir el Teatro Lope de Vega después de una larga temporada cerrado por restauración. Con no pocos problemas, ya que esta apertura va acompañada de polémica, y una vez vendidas todas las entradas el mismo día de su puesta a la venta, ahora han tenido que devolver el dinero a parte del público «por motivos de seguridad».

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V Festival Valle Gitano 2023_Dorantes

Entre los principales estrenos de baile, los de Sara Baras (Infinita en el Teatro Maestranza), Olga Pericet (Perspectivas sobre un baile sonoro en el Teatro Central), Juan Tomás de la Molía y Águeda Saavedra (Te Atrevo en el Teatro Central), los hermanos Israel Galván (Bolero de Blanco y Negro en el Teatro Maestranza) y Pastora Galván (Tribusssh en el Teatro Alameda), entre otros.

En cuanto al cante, la Bienal señala los estrenos absolutos de Rosario La Tremendita, Ángeles Toledano, Rancapino Chico y Sandra Carrasco. Por su parte, la guitarra flamenca volverá a encontrarse con otros universos sonoros en el Lope de Vega con Tunisia, el estreno absoluto que reunirá al maestro Rafael Riqueni y al saxofonista estadounidense Tim Ries, así como en el espectáculo Trilogía de Pablo Martín Caminero, una ambiciosa propuesta desarrollada a lo largo de tres jornadas y articulada en torno a los tres pilares fundamentales del flamenco (toque, cante y baile) desde la perspectiva de este contrabajista y compositor, uno de los músicos que más ha explorado los espacios de encuentro entre el flamenco y otras músicas.

Augusto Arana, autor del monumento a El Lebrijano: «Ser creativo es aprender a convivir con la duda»

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Monumento a Juan Peña El Lebrijano_Lebrija, julio de 2026_escultor Augusto Arana

La familia de Juan Peña El Lebrijano, el Ayuntamiento de Lebrija, y la ciudadanía en general, encargaron al escultor Augusto Arana el reto, difícil, de diseñar y ejecutar el monumento a la figura del cantaor más universal. El antecedente del monumento a Pedro Bacán, en la glorieta de entrada al municipio, ha resultado todo un éxito y éste no podía ser menos.

Augusto Arana describió el proceso, en sus palabras el día de la inauguración del monumento, lleno de dudas: «cuanto más te arriesgas, cuanto más te esfuerzas, más dudas aparecen. Ser creativo es aprender a convivir con la duda. Pero creedme cuando os digo que todo lo que hoy queda aquí está hecho con corazón, cabeza y alma».

El proceso creativo ha sido complejo: ha habido que ordenar el espacio, encontrar el equilibrio entre los distintos elementos que conforman el conjunto monumental y, sobre todo, representar un artista de una dimensión tan extraordinaria sin caer en lo evidente. En el lugar común.

Sigue Arana: «he procurado que la obra hablara también de su legado, de su espíritu y de la fuerza de su mensaje. Ha sido un parto largo y, en su última etapa, doloroso. No ha sido fácil llegar hasta este momento». En este punto, el escultor trebujenero tuvo palabras de agradecimiento a la familia de Juan Peña y al Ayuntamiento de Lebrija. «Gracias también a todas las personas que por su conocimiento, su trabajo, su apoyo y su confianza han hecho posible que este monumento llegara a buen puerto».

Las aspiraciones son todas encomiables: «Estoy convencido», sigue Augusto Arana, «que este conjunto escultórico se convertirá en un lugar de encuentro, un espacio que llevará el nombre de El Lebrijano más allá de Lebrija, y que al mismo tiempo proyectará la grandeza del flamenco de esta tierra. Juan fue un artista valiente, un pionero que abrió caminos y amplió los horizontes del flamenco. Tuvo el coraje de explorar nuevas formas sin perder nunca sus raíces, y dejó una senda abierta por la que otros seguirán transitando».

Es por esto que la alegoría, que forma parte del conjunto monumental junto a la figura de Juan, deja abierta en su último tramo la rueda: «un camino que no se cierra, porque el legado continúa». A partir de ahora, «dejo espacio para las miradas, las emociones y la interpretación de quien la contempla. Cada persona dejará aquí una lectura distinta, un recuerdo o una emoción propia».

Augusto Arana termina su discurso deseando que «este lugar sea digno de la memoria de Juan y también de este pueblo, que es casi el mío. Que quienes pasen por aquí no solo encuentren el recuerdo de un artista irrepetible, sino también el de un hombre que buscó nuevos caminos sin renunciar jamás a la verdad de sus raíces. Y que el tiempo sea quien termine esta obra y que la convierta en un símbolo de este pueblo».

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Lebrija dedica un conjunto-monumento a Juan Peña El Lebrijano en la calle Ignacio Halcón, integrándolo en un eje patrimonial como extensión del Centro de Flamenco. Su ubicación destaca por la baja circulación de vehículos, garantizando accesibilidad universal sin barreras arquitectónicas y el disfrute lúdico del público.

La distribución espacial de los elementos escultóricos viene dada por una corchea musical: la plica actúa como pasarela de acceso a la cabeza, donde se ubica la escultura principal; mientras que el corchete aloja una escultura de carácter alegórico. Un parterre de romero conecta la figura musical con una gran L que forma el contorno exterior del conjunto.

Las esculturas de bronce y granito en los elementos constructivos aseguran perdurabilidad histórica y una atractiva armonía cromática. La pieza principal muestra a Juan de pie, cantando, adelantando la mano derecha e indicando con el índice. Su concepto plástico alterna llenos y vacíos, concavidades y convexidades, haciéndola cercana a la figuración geométrica. Las esculturas conservan las texturas del modelado para resaltar la gestualidad y expresividad plástica de la obra. En la base de granito figura la inscripción en hueco relieve LEBRIJA A JUAN PEÑA EL LEBRIJANO.

Complementando a la figura principal se alza una alegoría sobre la trayectoria e investigaciones y aportaciones de El Lebrijano al flamenco. Rinde tributo a sus referentes familiares y artísticos:

  • Antonio Mairena, mediante un sobrero de ala ancha.
  • La Niña de los Peines se evoca mediante un mantoncillo de lunares.
  • Su madre, María Fernández «La Perrata», a través de su perfil y característico moño.

Todos los elementos representados quedan insertados en una composición de formas circulares, inspirado en la rueda del carro, símbolo del pueblo gitano. Su desarrollo horizontal y ascendente da como resultado la idea estética y plástica que se ha querido transmitir.

  • El tramo final de la alegoría fusiona la música árabe-andalusí, representada por la media luna, la música flamenca y la sinfónica, simbolizada en la guitarra y el violín, respectivamente.
  • Una paloma corona el remate como símbolo de libertad artística, creadora y gitana.

Escultura y alegoría dialogan en el mismo espacio y tiempo, imbricadas en un conjunto cargado de simbolismo que constituye un emotivo homenaje permanente a la genialidad del artista, para enriquecer la memoria viva del flamenco.

* Descripción del Conjunto Monumental a Juan Peña El Lebrijano del díptico de la Inauguración del monumento de Augusto Arana (28 de julio de 2026).

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Monumento a Juan Peña El Lebrijano_Lebrija, julio de 2026
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Monumento a Juan Peña El Lebrijano_Lebrija, julio de 2026

Benítez: «A mí me llaman mucho la atención las manos de los cantaores. Una mano es más expresiva que una cara»

Parece ser que no le gusta exponer. Pero el pintor más prolífico y personal que ha dado este pueblo, José Benítez, tenía guardada, para asombro de todos y de todas, una colección numerosa de retratos de artistas flamencos de Lebrija. Hechos con una técnica que, en parte, transmite realismo, y en parte irradia el misterio y el magnetismo que produce el propio arte flamenco.

Lebrija ha podido disfrutar de estos retratos durante la celebración de la #61Caracolá, el pasado mes de julio de 2026, en la sala de exposiciones de La Misericordia. Un espacio que el propio Benítez animó a convertir en sala de exposiciones, tras su rehabilitación allá por la década de los 90 del siglo pasado.

Todas las sagas o familias gitanas retratadas en esta colección de pinturas mediante un aerógrafo, o pulverizador, que utiliza Benítez para aplicar la pintura. Sobre esta técnica y su afición al flamenco hablamos en esta entrevista:

José Benítez: «La aerografía tiene miles de años. Ya en las cuevas, los primeros artistas aerógrafos fueron los cavernícolas. Ponían sangre en la boca, ponían las manos, y pulverizaban con la boca. Ya eso era aerografía. Eso no lo he inventado yo. Lo que pasa es que las herramientas tú las usas como tú quieres, según tu capacidad creativa».

LebrijaFlamenca: Habíamos dudado de que realmente fueran dibujos o, quizás, en los años en los que vivimos, retratos hechos con inteligencia artificial (es broma).

José Benírtez: «Previamente está hecho el dibujo. Busco la foto que yo quiero y hago los bocetos y el dibujo. Luego, con al aerografía, en un solo tono, le contorneo todo lo que es el dibujo y le doy el sombreado. Prácticamente es un dibujo con volumen. La aerografía le da un efecto pulverizado, que parezca como fotográfico. Y encima tienen la pincelada suelta de acrílica, mi personalidad».

LebrijaFlamenca: Claro, eso es lo que hace que se vea que son dibujos tuyos. Y además es que transmiten emoción.

José Benítez: «Mira, Miguel Funi por ejemplo, está hecho con carboncillo. Daniel (Salguero) y La Perrata también los he hecho con carboncillo. Inés (Bacán) es puro carboncillo y Diego (Vargas) es carboncillo y lápices de colores.

LebrijaFlamenca: ¿Y los fondos por qué son tan coloridos?

José Benítez: «Para unificar lo que es la expresión flamenca, esa rabia y esa expresividad que tiene el flamenco. Yo de flamenco no entiendo, pero del arte no hay que entender muchas veces. En el caso del flamenco, yo escucho a El Lebrijano, a Camarón o a Joselito (Valencia) cantar y se me pone la carne de gallina. Con estas pinturas, se supone que mucha gente no entiende de pintura, pero seguramente al ver las pinturas algo pasa en ellos».

LebrijaFlamenca: Y otra cosa que pone en valor tu exposición, es la cantidad de artistas que tiene Lebrija, la nómina tan numerosa de artistas.

José Benítez: «Bueno, al principio traía cuatro retratos, por ejemplo, de El Lebrijano. Tengo varios de cada uno. Pero al final he elegido un retrato por artista. Y hay algunos artistas que no están. La idea mía nunca ha sido hacer una exposición, pero los puse en instagram…».

LebrijaFlamenca: Sí, ya, lo sabemos. Y gente como nosotros te dijeron que para cuándo la exposición. ¿Y sueles escuchar flamenco en directo?

José Benítez: «Sí, claro. Me acuerdo, por ejemplo, la última Caracolá en la que cantó El Lebrijano. Me acuerdo de la sensación que me produjo, sobre todo impresión y la emoción. Se me saltaban hasta las lágrimas, fue increíble. Y yo no entiendo de flamenco. Por eso te digo que no hace falta entender».

LebrijaFlamenca: ¿Y en qué te fijas tú de los cantaores?

José Benítez: «A mí me llaman mucho la atención las manos de los cantaores. Una mano puede ser más expresiva que una cara. El 80% de las personas no le dan valor a una mano y una mano es muy complicada de dibujar, una mano que cuente algo… Por ejemplo, las manos de Van Gogh de los trabajadores o de los cogedores de patata… te están hablando de la pobreza, del sufrimiento del campo y de los trabajadores».

#61Caracolá Exposición de retratos flamencos de Benítez