Colectivos gitanos de Lebrija denuncian las persecuciones contra los gitanos en Brasil

LebrijaFlamenca.com se suma a la denuncia y publica íntegro el manifiesto de apoyo al pueblo gitano brasileño

A partir de una discusión entre una familia gitana en el norte de Brasil y un grupo de policías brasileños, se desencadena una auténtica persecución contra el pueblo gitano brasileño por parte de la Policía Militar de Brasil, sin que haya ningún control por parte de autoridades e instituciones brasileñas. Múltiples asociaciones internacionales tildan esta persecución de matanza y genocidio contra el pueblo gitano, sin que haya habido por el momento condena por parte de los organismos que velan por los derechos humanos.

En Lebrija, varias asociaciones han apoyado un manifiesto que denuncia los hechos: la Asociación Cultural por el Progreso del Pueblo Gitano, la Asociación Pedro Bacán, la Asociación por el Legado de El Lebrijano y este medio de comunicación, LebrijaFlamenca.com, que se suma a la denuncia.

El manifiesto denuncia «este hecho lamentable y discriminatorio del pasado 13 de julio de 2021, en el distrito de Zé Gonçalves (municipio de Vitòria da Conquista, Brasil), donde se produjo un altercado entre dos policías y una familia gitana del barrio y como resultado de ese enfrentamiento murieron dos personas gitanas a mano de los cuerpos de seguridad. Queremos pronunciarnos y denunciar en voz alta los diferentes actos de asesinatos que se han producido después del hecho que hemos comentado, donde el cuerpo militar y paramilitar tirotearon a diferentes personas del pueblo gitano del distrito brasileño, de los cuales seis de ellas fallecieron. También se produjeron ataques a vehículos y a viviendas de personas gitanas del barrio, en resumen quieren el exterminio del pueblo gitano del municipio de Vitoria.

Se ha creado un ambiente de miedo e inseguridad entre la comunidad gitana del municipio, donde están indefensos ante tanta barbarie dado que el gobierno de ultra derecha del país echan la vista al lado, porque para ellos la vida de los gitanos no significa nada».

Las Asociaciones piden que se investiguen los hechos y que las autoridades asuman la responsabilidad de los abusos policiales

Por este motivo de exterminio, estas asociaciones quieren rechazar cualquier ataque discriminatorio sobre el pueblo gitano de militares, fuerzas del orden y gobierno del país, y que se haga una investigación imparcial y procedimientos justos sin mirar el color de piel ni grupo étnico a que pertenecen:
– Pedimos a los colectivos internacionales juristas que pidan responsabilidades a las autoridades locales y nacionales brasileñas por los abusos policiales, incluyendo los tiroteos con resultado de muerte, así como las posibles motivaciones de odio racista y antigitano de la policía militar.
– Las autoridades deberán garantizar asimismo una pronta, oportuna y efectiva investigación de los hechos, parar estos asesinatos porque no puede surgir otra baró estardipen española (otra gran redada), donde la Monarquía e Iglesia asesinaron a más 10.000 personas del pueblo gitano, un plan de exterminio, porque había que extirparlos de la sociedad, y así está ocurriendo en muchos países de Europa y ahora en Brasil.

56 Caracolá Lebrijana_Mesa redonda sobre la historia vivida de PEDRO PEÑA FERNÁNDEZ

El periodista Alfonso García modera un debate participativo sobre la obra artística y vivencial del Caracol de Oro 2021

La mesa redonda sobre la figura de Pedro Peña Fernández, que ha recibido en esta 56 edición de la Caracolá Lebrijana el Caracol de Oro, se celebró en el patio principal de la Casa de la Cultura de Lebrija, al aire libre como aconsejan las normas sanitarias y junto a una buganvilla de color más que llamativo que podrías ser originaria de las américas, por su tamaño y prestancia.

El periodista de Lebrija TV, Alfonso García, moderó un debate muy participativo, no solo desde la mesa, sino también desde las sillas, en las que se congregaba un nutrido número de familiares y amigos del galardonado. Así, Antonio Peña contó la parte más familiar de la infancia y juventud de Pedro Peña, de familia de matarifes, unos días en los que una matanza terminaba en juerga flamenca.

La casa de Bernardo Peña y María la Perrata era «una caja de música con mucha alegría», describe Tere Peña, hermana de Pedro Peña y por ende, de Juan Peña El Lebrijano. Una casa por la que pasó «la edad de oro del flamenco» y en la que se aprendía a saber amar y respetar el cante.

PEDRO PEÑA, el gitano que tiene «cultura en la sangre y cultura académica»

Una acierto la representación que vino de la Hermandad de los Gitanos de Utrera, localidad con la que Pedro Peña se siente hermanado. Así, estaba en la mesa José Jiménez que compartió con él los años en la Secretaría de Estudios Superiores para la Comunidad Gitana en los que se aprendió mucho y también se sufrió especialmente, con los casos de discriminación y antigitanismo vividos en la comunidad andaluza en las décadas de los 80 y 90. En esta época, y gracias a las políticas sociales y participativas impulsadas desde la institución, «los gitanos se vieron pro primera vez representados». En el público Antonio Carmona Fernández alabó las cualidades personales de Pedro Peña: «preclaro, sincero y honesto», por lo que agradeció su vínculo con Utrera.

Salió a destacar la época en la que los Peña hacían el camino al Rocío con la Hermandad de Lebrija y provocaban la fiesta flamenca en la aldea, rodeándose de buenos amigos y artistas. De esta forma, describió Isabel Trujillo aquellos años de convivencia y respeto al flamenco y a la gitanidad.

Pedro Peña sabe transmitir su esencia a los más cercanos y a los que le rodean. Su hijo Pedro María Peña, también componente de la mesa, explicaba cómo valora su padre «lo que es cada uno» y cómo les ha guiado en sus carreras profesionales. De generación en generación, el nieto Pedrito Peña puso el broche final al acto de la mejor manera, rememorando a su abuelo con una conocida canción que Pedro Peña canta en los mejores momentos vividos:

65 POTAJE GITANO DE UTRERA 2021_Para entrar en el cielo no es preciso morir

Rancapino Chico, Manuel de Angustias, María Terremoto, Pastora Galván y una fiesta de Jerez X Bulerías en el cartel

Ya lo cantó la benjamina de la noche, que versionó por bulerías la canción de Ana Belén y derrochó ternura en todo momento, con esa manera de doler y de cantar bonito que tenía su padre Terremoto: «Que no acabe esta noche, ni esta luna de abril / para entrar en el cielo no es preciso morir».

Para entrar en el cielo solo es preciso adentrarse en el patio del colegio de los Salesianos de Utrera, en esta noche de junio en la que se celebra el Potaje Gitano, para darle paso al verano flamenco de la manera más legítima. Un lujerío de festival, con el cartel de las entradas agotadas, las mesas abundantes como en Nochebuena y la gente con ganas de cante.

Cuando empieza Rancapino Chico hay todavía luz del día, y aunque siempre resulte frío abrir un festival, no hay nada que no se resuelva con un corazón caliente como el de Rancapino y su cante aterciopelado. Acompañado de la guitarra de Manuel Jero fue dando paso a los cantes y caldeando el ambiente, gustándonos especialmente en los tientos. Generoso, le dio su sitio a Caracolillo de Cádiz compartiendo letritas por fandangos.

Llegó el turno de Manuel de Angustias y la gente dice como Bambino… y nosotros decimos como Funi… y él se dice solo sobre el escenario, reivindicando una manera de ser de Utrera con sello propio. Acompañado de la guitarra de Rubén Levaniegos y su gente de Utrera, pudimos ver a Verónica Bermúdez y otros artistas de marcado carácter en un cierre por bulerías.

La gran noche de cante llegó con la jovencísima María Terremoto que marcó el tiempo por soleá acompañada de la guitarra de Nono Jero y las inseparables palmas de Manuel Valencia y Cantarote. En unos años esta cantaora jerezana se ha colocado en primera línea y no sin motivo, como pudo verse al afrontar las seguiriyas. María Terremoto se defiende sobre el escenario también por tangos y por bulerías puso al público del Potaje a sus pies… el reloj de cuerda suspendido, y a la noche se le fue la mano.

Un festival flamenco presentado por Antonio Torres y un homenaje a Manuel Moreno El Pele a cargo de José Manuel Aranda. Uno de los grandes momentos, no solo de la noche, sino de la historia del Potaje, en la garganta de El Pele que afortunadamente se volvió a subir al escenario a cantar por soleares y por bulerías como solamente él sabe.

Flamenco

65 Potaje Gitano de Utrera_Homenaje a El Pele

La sevillana Pastora Galván salió de los camerinos bailando, rodeada de un coro de palmas y de las voces de David el Galli y Miguel Lavi y subió al escenario con todo el arte, sin dejar de tirar pétalos al viento y con el canasto de mimbre en la cadera. Sus maneras por exageradas no son histriónicas, porque se nutren de la vida misma. La realidad siempre supera al escenario y Pastora emula a las gitanas canasteras con toda su fuerza y sensualidad. Indomable en la bulería y majestuosa en la soleá, estuvo acompañada de la guitarra de Paco Iglesias y del baile de Juan Amaya El Pelao, para completar el cuadro.

Cerró el Potaje de este año post-pandémico un grupo muy nutrido al compás de Jerez por bulerías, en el que destacó el baile de la Tía Yoya y de Fernando Jiménez, así como las voces de Manuel de Cantarote, Joselete de Mushogitano y Carmen Grilo, entre otros, así como la guitarra de Luis de Perikín.