La buena acogida de la Peña Torres Macarena mantiene una programación de gran respeto por el cante flamenco
Las peñas se están convirtiendo en territorios protegidos con el flamenco. En plena celebración de la Bienal de Flamenco de Sevilla, la Torres Macarena mantiene una programación de calidad y respeto al cante flamenco, con el añadido de la buena acogida y la camadería que desprende. El público es un ejemplo de entusiasmo y saber estar.
El pasado sábado 3 de octubre visitaba la peña sevillana una cantaora que ya habíamos visto en Lebrija, pero de las que se quieren volver a ver. Paqui Ríos sobrecoge con su humildad y su conocimiento innato. En este caso, acompañada de la guitarra de Antonio Moya que la lleva en volandas, al compás de su sonanta.
Reportaje de fotos de Araceli Pardal















