La boda es un acontecimiento muy importante en la cultura gitana

El próximo sábado 17 de agosto se casan Juan Gómez Monge y María del Mar Carrasco

El cante y el baile suele darse en las bodas gitanas de manera espontánea, en su manifestación más plena. Se suceden gran cantidad de momentos mágicos e importantes que tienen que ver con los novios y sus familiares.

La supervivencia del flamenco le debe mucho a estas fiestas familiares de la comunidad gitana. En ellas, los jóvenes escuchan a los mayores y los más pequeños se inician en el ritual del cante y el baile flamenco.

En Lebrija, los gitanos continúan cantando y bailando en sus fiestas grandes y también en las más íntimas. El próximo sábado 17 de agosto se casan Juan Gómez Monge y María del Mar Carrasco. La novia baila con talento, está emparentada con la familia cantaora de los Malena y la despedida fue todo un tesoro de cante y baile hasta la «alboreá». Desde lebrijaflamenca.com queremos felicitar a los novios, a sus padres y a los familiares. La noche del pasado 3 de agosto fue todo un presagio de la fiesta que, seguro, se va a vivir en este enlace lebrijano.

Con el video de la despedida felicitamos a la pareja!

Una noche flamenca con aires de libertad

La IV Velá Flamenca congregó en el Polideportivo a más de 500 amantes del flamenco

Manuel Gerena cantó, en la Velá Flamenca organizada por Izquierda Unida, con aires de libertad. Un artista que se caracteriza por sus letras contestatarias que, ahora con la crisis, vuelven a estar de absoluta actualidad. «Nadie es más que nadie», dijo convencido ante un público entusiasmado, y desgranó bajo la bandera republicana del escenario fandangos, tarantos y martinete.

flamenco Lebrija

Al cante, Manuel Gerena. A la guitarra, Juan Carrasco. Foto: APardal.

La noche comenzó a ritmo de guitarra, con la marca de la escuela municipal y el toque de José María Piñero y José María Puerto, que interpretaron «Entre dos aguas». Después los acompañó al cante Benito Velázque hijo, y Raúl Velázquez en la caja.

Fue la noche de los cantes de levante y de los fandangos. Casi todos los artistas optaron por este género, sobre todo en la primera mitad del espectáculo. Cristóbal de la Zorrilla, Pepe de Perico y Fernando el Margaro, entre otros, incluido el cabeza de cartel, el cantaor de La Puebla de Cazalla, Manuel Gerena.

El compás por bulerías de la primera parte lo pusieron Antonio Peña, con Manuel de Benidorm a la guitarra y Clemente a las palmas; y el niño Fali, con los mismos acompañantes.

flamenco Lebrija

Miguel Funi saluda al público durante la ovación que recibió en la IV Velá Flamenca. Foto: APardal.

Miguel Funi se encontraba a gusto entre el público, acompañado de amigos y familiares. Quiso apoyar de esta forma a la organización y no tuvo que cantar para llevarse uno de los aplausos más calurosos del público.

El cante por derecho no llegó hasta la segunda parte. Jesús Vargas «El Tuli», acompañado de la guitarra de Manuel de Benidorm; Juan Peña «El Pajarito» y Curro Vargas, con la guitarra de Manuel Lara, interpretaron cantes más pausados y más rancios del flamenco. También Ani Zambrano, con su generosidad que le caracteriza, apoyó la iniciativa con su voz festera.

La organización se empeña en hacer carteles muy largos, suponemos que para curarse en salud, por si alguien se cae a última hora. Sin embargo, esto hace que los artistas no se recreen en sus cantes y que cumplan todos con el protocolo de la brevedad. Pensamos que hay que saber equilibrar la oferta de la noche y no elaborar un saco sin fondo en el que todo cabe.

Lebrija tiene muchos y muy buenos aficionados que se merecen una y más velás con precios populares como la de la ocasión. Un punto para Izquierda Unida que ha detectado esta necesidad. El público también apoyó con la asistencia y con el buen entender que hay en Lebrija. Y la calurosa noche acompañó el ambiente reivindicativo de las letras fandangueras: «En nombre de ningún Dios / que nadie asesine a un pueblo / que el fanatismo no tiene / en este mundo razón / para decir quién viva o muera».