#61Caracolá Ruta cultural por la Lebrija Flamenca

Dejamos a un lado los monumentos históricos de nuestra localidad, la Parroquia de Nuestra Señora de la Oliva, el cerro del Castillo e incluso la estatua de Elio Antonio en la Plaza de España, y recorremos aquellos lugares en los que se ha vivido, se vive y se siente el flamenco de manera especial. «Los lugares efímeros» nos gusta decir. Porque van cambiando a lo largo de la historia. La ruta cultural es un recorrido variable por la Lebrija Flamenca.

Principalmente, el flamenco se encuentra en Lebrija en el seno de las familias gitanas. Y allí donde los gitanos y gitanas se encuentran y conviven, es donde surge el cante. A partir de ahí, hay numerosos lugares apropiados para hablar de flamenco, incluso para que surja el debate. Además, Lebrija tiene una manera propia o diferente de cantar que es bonito conocer, para apreciarla.

Una inmersión emocionante por aquellos lugares en los que late el flamenco, con su caudal de cantes propios y la sabiduría de las familias gitanas de Lebrija.

Las propiedades aromáticas de la Yerbabuena

Como la yerbabuena, el flamenco posee efectos terapéuticos sobre el cuerpo y la mente. Decenas de lebrijanos y lebrijanas acudieron el pasado viernes, 3 de julio, a la XXXV Yerbabuena Flamenca con la seguridad de pasar un rato de arte y convivencia en la Plaza del Santísimo Cristo de la Vera Cruz de Las Cabezas de San Juan. El festival cabecense se ha convertido, por su bien hacer, en una cita ineludible con el flamenco en la provincia sevillana.

Esta edición de 2026 la abre la artista local María José Soriano, acompañada de las guitarras de los lebrijanos Eusebio José García y Currito Malena. Además, se apoya en el compás también de Lebrija de Kilito padre e hijo y José Maleno. Seguidamente, Pedro El Granaíno canta con gusto y, acompañado de la guitarra de Gabriel Lorente trae a estas tierras a medio camino entre Sevilla y Cádiz, aires diferentes y cantes poco frecuentes como la vidalita.

Este año el galardón ha recaído en el cantaor local Manuel Cordero, que estuvo agradecido rodeado de su familia. Para el alcalde de Las Cabezas, José Solano, «el cantaor es una de las grandes figuras del cante local, ejemplo de estudio, constancia y compromiso con la tradición flamenca y la cultura de su pueblo». Su hija le dedicó unas sentidas palabras, además de la delegada de Cultura, África Castro; el presidente de la Peña Flamenca, y otros invitados, que coincidieron en enumerar las cualidades de este cantaor enciclopédico de Las Cabezas.

La yerbabuena posee propiedades aromáticas que ayudan a mejorar el estado de ánimo. Lo mismo pasa con el cante puro y sentido, desde el primer momento, de la lebrijana Anabel Valencia. Entró con fuerza con las cantiñas, y ya no se bajó del pedestal. Las malagueñas las imprime con personalidad, apoyada en las guitarras de Curro Vargas y el cabecense Juan de Clemente. Su fuerza la acrecenta con el compás rotundo por tangos de Juan Diego Valencia y Manuel Valencia a las palmas, y Manuel Moreno en la percusión. El cante gitano se le sostiene en la garganta en la seguiriya y para las bulerías son un equipo acompasado que no tiene rival. Su hijo sale a la pataíta final demostrando que este arte en Lebrija es de familia.

También dicen que la yerbabuena estimula la concentración. La diosa del baile Manuela Carrasco no necesita más que salir al escenario, con su sola presencia triunfa sobre las tablas. Añil y rojo para sus dos momentos. Acompañada al principio por la voz de El Tañé, en la soleá de El Extremeño es movimiento pausado, es pura concentración y gitanería. Manuela, no te retires nunca.

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XXXV Yerbabuena Flamenca en Las Cabezas de San Juan 2026_Anabel Valencia.
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XXXV Yerbabuena Flamenca en Las Cabezas de San Juan 2026_Anabel Valencia.
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XXXV Yerbabuena Flamenca en Las Cabezas de San Juan 2026_Anabel Valencia.
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XXXV Yerbabuena Flamenca en Las Cabezas de San Juan 2026_Anabel Valencia.
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XXXV Yerbabuena Flamenca en Las Cabezas de San Juan 2026_Manuela Carrasco.

#61Caracolá Mesa redonda sobre EL CANTE QUE NAQUERA 1976-2026

Los primeros meses de la transición española no fueron nada fáciles. La lucha entre las fuerzas continuistas del régimen y los sectores aperturistas que defendían la libertad y la democracia se daba en todos los sectores de la sociedad y en todos los territorios. En Lebrija, es de todos conocida la lucha de la clase obrera con el Partido de los Trabajadores al frente; o el gran papel que jugó el Teatro Estudio Lebrijano en la avanzadilla cultural. Sin embargo, se ha estudiado menos la iniciativa valiente y arriesgada de los artistas gitanos de Lebrija, que unieron a la lucha por la apertura democrática, su propio mensaje reivindicativo de identidad y libertad.

Este año 2026 se cumplen los 50 años de tres obras flamencas que tienen en común «el cante que naquera»: el cante que dice cosas, que cuenta una historia de persecución del pueblo gitano para terminar pidiendo, reclamando la libertad. La libertad de existir. La libertad de ser gitano. El espectáculo Camelamos Naquerar de Mario Maya (con Concha Vargas como pareja de baile), el doble disco Romance de Manuel Justicia de Manuel de Paula, y Persecución de Juan Peña El Lebrijano son obras maestras que rompieron moldes y que se atrevieron a salir en una Andalucía y una España convulsa que necesitaba marcar el camino hacia la democracia para dejar atrás la represión y la cultura pacata del régimen dictatorial.

En el marco de la #61Caracolá, la mesa redonda propuesta y moderada por LebrijaFlamenca.com va a referirse a estas tres obras flamencas con los protagonistas, para que cuenten cual fue la actitud y el ansia creativa que les llevó a desafiar los tiempos en los que empezaban (unos más que otros) a consolidar sus carreras profesionales. Si realmente eran conscientes del reto y la provocación que representaban sus producciones artísticas.

MESA REDONDA El cante que naquera, moderada pro la periodista Araceli Pardal.

Jueves, 16 de julio // 20:30 horas // Patio de San Francisco

Intervienen: Concha Vargas (bailaora), Manuel de Paula (cantaor), Ana Belén Peña (hija de El Lebrijano) y Miguel Ángel Vargas (historiador y director de escena).

Todo ello acompañado de la voz del joven Manuel Monge, que recreará junto a la guitarra de Curro Vargas algunos de aquellos temas míticos del flamenco.

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61Caracolá_Mesa redonda El Cante que Naquera_Concha Vargas año 1976.

El espectáculo Camelamos Naquerar se estrenó en el Aula Magna de la Universidad de Granada tres meses después de la muerte de Franco (enero de 1976). Basado en el libro de poemas Penar Ocono, de José Heredia Maya, fue el director escénico y bailaor granadino Mario Maya quien lo llevó a los escenarios, con la jovencísima bailaora lebrijana Concha Vargas de pareja artística.

La gira fue espectacular, desde Granada por toda Andalucía y España, para terminar en un año en París. Para la prensa del momento, «Camelamos Naquerar representa la participación gitana en la lucha de clases, sin renunciar a su propio lenguaje simbólico cultural-gitano». La jovencísima Concha Vargas dejó los tablaos en Madrid y en Sevilla para embarcarse en una aventura que le supuso un relanzamiento en su carrera artística y profesional.

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61Caracolá_Mesa redonda El Cante que Naquera_Manuel de Paula en la portada del disco.

El doble disco de vinilo del Romance de Manuel Justica es fruto de una efervescencia cultural a la que Lebrija no le daba la espalda. Veinte años contaba Manuel de Paula y unos pocos de concursos ya ganados, cuando se embarca en esta arriesgada aventura de la mano del letrista Antonio Atienza. De nuevo «el cante que naquera» una historia de justicia y reivindicación de la igualdad para todos los seres humanos, incluidos los gitanos.

El romance y Lebrija por bandera, la lucha de Manuel de Paula era artística y cultural. Un chaval de 20 años que no paraba de crear. Un disco «conceptual» con multitud de cantes diferentes que al padre de Manuel de Paula no le hizo gracia: «la cosa estaba regular y me decía que adónde me había metido». Una producción exquisita y las guitarras al acompañamiento de Pedro Peña y Pedro Bacán. El resultado es conocido y forma parte de la historia del flamenco y de numerosos estudios e investigaciones contemporáneas.

Mucho se ha escrito y hablado sobre la gran obra maestra Persecución de Juan Peña El Lebrijano. Desde hace ya más de un año se está celebrando el 50 aniversario y no es para menos. El cantaor José Valencia le ha puesto voz a la efeméride y el espectáculo que dirige Pedro María Peña se está paseando por la geografía flamenca. Y es que no es para menos.

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Estreno en Madrid de Persecución (Foto: Revista Trinufo).

Como decía la revista Triunfo en una reseña de la época: «Persecución es un disco hermoso: fruto de uan colaboración intensa y completa entre dos personas, un poeta y un músico. Félix Grande, poeta, escritor, crítico y, por encima de todo esto, persona que sabe sentir la vida en su dolor inmenso, y El Lebrijano, cantaor flamenco de raíz gitana honda». El disco fue a poner encima de la mesa la historia de persecuciones del pueblo gitano para reivindicar la identidad.