La fuerza de la experiencia vs la fuerza de la juventud

Encuentro intergeneracional sobre el flamenco MUJERES CON ARTE_las fotos son de la revista Fuente Vieja

La fuerza de la experiencia, de parte de las cantaoras Inés Bacán y Esperanza Fernández, y la bailaora Pepa Montes. La fuerza de la juventud, de parte de la cantaora Manuela, la guitarrista Lucía Vallecillo, la flamencóloga María Salinas, todas ellas estudiantes del Conservatorio Superior de Música de Córdoba, y la joven bailaora Lucía Benavides.

Un encuentro intergeneracional que se ha desarrollado en Utrera gracias a la organización de la Asociación «El compás que nos une» y la colaboración del Ayuntamiento de Utrera. Lo primero, gracias a la organización por contar con LebrijaFlamenca.com (Araceli Pardal) para moderar el debate. No fue fácil. Primero porque éramos muchas de generaciones bastante lejanas, y también porque el tiempo para el cante, el baile o el toque estaba previsto en el título (¿te lo cuento o te lo canto?), pero como todo en el arte flamenco, si se quiere auténtico, se tenía que dejar a la improvisación.

Nada más conocer a las artistas más jóvenes me di cuenta de que traen las cosas muy claras y sabían muy bien a lo que se quieren dedicar, con todo el respeto al flamenco más puro. La juventud y el riesgo como carta de presentación. La guitarrista Lucía Vallecillo sacó las primeras risas, cuando contó los buenos ratos que se echan en Córdoba (fuera de clases) las que coinciden en el Conservatorio en clases de cante, guitarra y flamencología. La guitarra flamenca es un mundo de hombres y, a pesar de los estereotipos vigentes y de haber hecho los primeros cursos de cante, ella ha optado por lo que más le gusta que es la guitarra flamenca. Nos deleitó con un solo por soleá para abrir boca.

Manuela es hija de artistas. Le acompaña el flamenco desde niña y la formación la ha recibido en su casa, y ahora en el Conservatorio de Córdoba. Aún está definiendo incluso su nombre artístico pero ya ha montado su propio espectáculo estrenado este año en el Tacón de Utrera. Nos contó cómo Utrera le ha dado múltiples oportunidades y nos demostró que sus incursiones en otras músicas no la separan del flamenco concebido en su estado más auténtico. Con la interpretación de La Llorona nos puso a todas los vellitos de punta.

La más joven es Lucía Benavides, que con sus 16 años ya es más que conocida gracias a la televisión y las redes sociales. Lucía se mueve bien en el mundo de la moda, de la publicidad y de las nuevas tecnologías. Se ha formado con grandes maestras del baile y aspira a entrar en una buena compañía. También tuvo su momento de su pataíta, gracias al acompañamiento de las compañeras al cante y el toque por bulerías. María Salinas dejó una muestra de sus trabajos de investigación en el flamenco, con unas líneas sobre el papel de la mujer en el flamenco.



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MUJERES CON ARTE en Utrera_mayo de 2024_Lucía Vallecillo

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MUJERES CON ARTE en Utrera_mayo de 2024_Manuela

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MUJERES CON ARTE en Utrera_mayo de 2024_Lucía Benavides

Con la segunda mitad de las artistas invitadas llegaron las palabras mayores. Mujeres con amplia experiencia profesional y vivencias familiares que las han definido como artistas. La bailaora Pepa Montes ha vivido tres épocas del flamenco, la época dorada con los pioneros, la suya propia de grandes nombres y la contemporánea. Su gran carrera profesional, con numerosas participaciones en la Bienal de Sevilla y otros festivales, la puso en una encrucijada entre su vida laboral y la personal.

La cantaora Inés Bacán, aunque venía de Lebrija, se sentía como en casa. Contó experiencias vitales con su amplia familia de los Pinini, privilegiada en el mundo del cante gitano. Muchos de ellos cantaban de forma profesional o amateur, y todos ellos lo hacían de manera diferente. Inés de la rama de los Bacanes, es única y lo demostró entonando unos magníficos fandangos por soleá, que se atrevió a acompañar Lucía Vallecillo.

La cantaora Esperanza Fernández se encontraba con los sentimientos a flor de piel. Se cumplían dos años de la partida de su madre, la gran Pepa Vargas, y el delicado estado de salud de su padre marcaron su intervención. Su gran profesionalidad la hizo reaccionar y escogió un poema de la premio Nobel chilena Gabriela Mistral para colaborar con su arte. Nos contó valiosas experiencias con su madre para ilustrar el papel de la mujer en la transmisión del flamenco. Finalmente, se cerró el acto como apetecía, con unos minutitos con Pepa Montes al baile, Esperanza Fernández y Manuela al cante, y el resto acompañando a compás por bulerías.

Faltó quizás el debate intergeneracional en cuanto a la dialéctica se refiere. Pero se dio sobradamente en el plano artístico. Me quedo con varios momentazos en los que las mujeres de ambas generaciones se relacionaron emocionalmente. La estudiante de flamencología María Salinas, presentó con respeto a Esperanza Fernández. Ésta se emocionó hasta las lágrimas con el cante de Manuela. La guitarra de Lucía Vallecillo se atrevió a acompañar a Inés Bacán por fandangos por soleá, Pepa Montes lanzó sabios consejos a Lucía Benavides (yo le bailo al cante y me ha ido muy bien) y todas, sin excepción, rieron y acompañaron al compás de las palmas el arte que se derramó sobre el escenario.

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MUJERES CON ARTE en Utrera_mayo de 2024

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MUJERES CON ARTE en Utrera_mayo de 2024

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MUJERES CON ARTE en Utrera_mayo de 2024

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MUJERES CON ARTE en Utrera_mayo de 2024_Esperanza Fernández

Extracto de la entrevista a INÉS BACÁN en el #podcast EL CALLEJÓN DEL DUENDE

«La conexión es contigo misma. Yo cierro los ojos y me olvido de la gente», cuenta Inés Bacán en el IES Bajo Guadalquivir

Este #podcast de El Callejón del Duende se ha grabado con motivo del 16 de noviembre, Día Internacional del Flamenco, y para celebrar que en el IES Bajo Guadalquivir el flamenco ha empezado a llegar a las aulas. Y lo hemos hecho de la mano de una gran artista flamenca, la cantaora Inés Bacán, que nos ha contado con humildad, como es ella, sus sentimientos en torno al flamenco y muchas de las anécdotas que le ha deparado su trayectoria profesional.

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#podcast EL CALLEJÓN DEL DUENDE En el IES Bajo Guadalquivir con Inés Bacán

Desde aquí muchas gracias a Inés Bacán, por prestarnos su tiempo; y gracias al IES Bajo Guadalquivir por las instalaciones y por facilitarnos la enorme experiencia de grabar un #podcas con público. ¡Que sean muchos más!

Inés Bacán: Me alegra mucho que haya gente tan preparada… que les gusta el flamenco.

LebrijaFlamenca: Hechas las presentaciones tenemos que decir que Inés Bacán ha viajado, por motivos profesionales, muchas veces a Francia y siempre nos cuenta que en aquel país se entiende mucho de música, tanto niños como mayores.

Inés Bacán: Sí, porque desde niños aprenden piano, y sus oídos están acostumbrados a la música. Entonces, cuando escuchan flamenco no les coge de primera. Porque la verdad es que el cante flamenco es difícil de entender. Y ellos no buscan las palabras ni las letras, ellos buscan el sonido, que se les pegue el sonido. Y la verdad es que son increíbles, para mí los franceses son increíbles para entender la música.

«El flamenco es una cosa muy natural en nosotros, hay una naturalidad tan grande que nosotros mismos no le damos importancia»

LebrijaFlamenca: De hecho, tu hermano Pedro Bacán llega a Francia y se relaciona con lso mejores músicos contemporáneos. Y estos músicos ven en Pedro lo que ellos estaban buscando, indagando. Ven en el flamenco algo revolucionario, comparado con la música contemporánea.

Inés Bacán: A él le dijeron que era el músico del siglo XXI. Pedro en Francia y en todos lados era un genio. Pedro arpegiaba mucho y por bulerías… arpegia por bulerías con un compás extraordinario, que eso es muy difícil. En Francia se volvían locos con mi hermano Pedro, es la verdad… y ya después conmigo también (risas).

LebrijaFlamenca: Para entender el flamenco hay que tener en cuenta que es una música muy familiar, una música que se pasa de generación en generación, y que la viven con naturalidad las familias gitanas.

Inés Bacán: Sí, es una música de tradición oral, se va pasando de unos a otros. Ya sabéis que los gitanos siempre estaban huyendo y no permitían que nadie escribiera, para que no los cogieran. Así que era una música de tradición oral.

El flamenco es una cosa muy natural en nosotros, hay una naturalidad tan grande que nosotros mismos no le damos importancia. Hasta mi padre, me acuerdo que un día trajo Antonio Moya (un guitarrista amigo nuestro) a mucha gente, muchos intelectuales a casa. A mi padre no le gustaba mucho hablar. Y cuando se fueron, le pregunté que qué le pasaba, y me dijo: «¿qué han formado con el flamenco?». Nosotros lo vemos una cosa como de diario, como comer, como respirar.

LebrijaFlamenca: Tu padre Bastián Bacán es un referente para ti ¿Qué has aprendido de tu padre?

Inés Bacán: Ojalá cantara yo como mi padre. Yo he aprendido mucho. Yo estaba acostada y lo escuchaba cantar. Después me fui a casa de mi abuela Fernanda, que cantaba muy bien. Y toda la familia. La familia de mi abuela eran nueve hermanos…

LebrijaFlamenca: Espera, vamos a ver si somos capaces de reconstruir esa familia y sacar el árbol genealógico de los Pinini.

Inés Bacán: Bueno, por parte de mi madre hay mucha gente que cantaba muy bien también. Como mi tío Sebastián Peña, Vicente Peña… todos hijos de mi abuela Ana Vargas Amaya y de Bernardo Peña «el Pelao» que bailaba que quitaba el sentío.

Por parte de la familia de mi padre, Pinini era Fernando Peña Soto y era de Lebrija. Y es el padre de mi abuela. Los padres de mi padre eran Fernanda Peña Vargas, que cantaba muy bien, y Juan Peña Peña. Hermanos de mi padre, mi tío Fernando bailaba muy bien, Juan y Diego Peña Peña. Mi tía Inés (otra hermana de mi padre).

Mi abuela Fernanda era una cantaora muy larga, que cantaba muy bien. Tenía nueve hermanos que cantaban y bailaban todos. María Peña, Benito, Diego… la madre de Fernanda y Bernarda… Inés, Dolores… todos bailaban y cantaban. Y Antonia Peña Vargas que era la mayor y que también cantaba y bailaba muy bien. Todos ellos son hijos de Pinini.

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#podcast EL CALLEJÓN DEL DUENDE En el IES Bajo Guadalquivir con Inés Bacán

LebrijaFlamenca: Volviendo a Pedro Bacán, él quiso llevar ese ambiente familiar a los escenarios…

Inés Bacán: Y lo consiguió. Éramos como una familia en el escenario. En ese tiempo había pocas fiestas, y nosotros disfrutábamos sobre el escenario. Para nosotros el escenario era como una juerga. También cantábamos por todo, por seguiriyas, por soleá, por fandangos y terminábamos de fiesta por bulerías.

Yo me acuerdo de bajar nosotros en el ascensor para el escenario y todos cantando. Y el público nos escuchaba y ya estaba aplaudiendo. Antes de empezar. Fueron diez años, más que nada en París. Yo estaba muy unida a mi hermano, mi madre decía que habíamos estado en el mismo seno.

LebrijaFlamenca: Después de tu hermano Pedro la vida profesional de Inés Bacán siguió en los mejores escenarios. Ocho bienales, muchas caracolás. Estuviste por el mundo entero con Israel Galván, por lo menos ocho años, figura principal del flamenco contemporáneo y conocedor del flamenco de base…

Inés Bacán: Yo le cantaba a Israel por soleá y por seguiriyas… se montaba en lo alto de la mesa como si fuera Antonio el Bailarín. Le cantaba también una nana. Era una persona muy honesta, muy bueno, me dejaba cerrar el espectáculo, que eso lo hace muy poca gente.

«En Francia me preguntaron que cómo yo tan pura iba con Israel Galván en el espectáculo. Pues porque era muy buen profesional y muy buena gente»

Voy a contar una anécdota en Australia, que nos hicieron una entrevista. Y me preguntaron que cómo yo tan pura iba con Israel. Pues porque es muy buen artista, muy buena persona… además es una persona muy inteligente, y se lo echó a risas. Israel se ponía a ensayar y yo le decía que para qué ensayaba tanto. Y me decía que me metiera para adentro y lo dejara ensayar. Yo no sé cuántas veces repetía ese chiquillo, hasta que se astilló el hueso de la pierna. Para bailar no hay que ensayar tanto, se ensaya lo preciso… pero él sí ensayaba, para las cosas que él hacía tenía que ensayar. Era muy buena gente.

LebrijaFlamenca: Después de escuchar estas cantiñas, vamos a hablar de los palos del flamenco. Nos gustas mucho por fandangos porque los haces tuyos…

Inés Bacán: Los cantes por alegrías no me gustan… Me gustan más otros cantes, por soleá, por seguiriyas, por fandangos… por bulerías. En eso coincidimos mucha gente de mi familia. Está el fandango libre y el fandango por soleá, que se hace a partir de Chacón.

Pregunta de Leticia con Z: Mi pregunta es sobre su cante por bulerías… me gustaría saber de quién lo ha aprendido ella más cuando era pequeña, en quién se ha fijado. Porque sabemos que por soleá y por seguiriyas se ha fijado mucho en su padre, pero por bulerías quiero saber cuál ha sido su fuente, de quién ha bebido más. Y muchas gracias por su cante que nos hace muy felices a mucha gente.

Inés Bacán: Yo no me he fijado en nadie. Me sale así y ya está, el cante por bulerías. Mi padre no cantaba por bulerías. Yo iba mucho a las fiestas a escuchar y me quedaba la última siempre. El cante sale solo, tú escuchas a tu familia y las letras claro que se te quedan, pero de mí sale otra música diferente. Las bulerías las hago arromanzás como se hacen en Lebrija, como mi primo Miguel lo hace y Juan el Lebrijano.

«De los nueve hermanos de mi abuela Fernanda, ninguno cantaba igual. Esa es la riqueza musical de mi familia»

Yo podía haber salido con mi hermano Pedro pero yo era corta de ir al médico. Antes no había psicólogo, pero yo veía a gente junta y salía corriendo. Yo empecé a cantar delante de la familia en la boda del hijo de mi primo Pedro. Pero yo me iba de las juergas porque era muy tímida. Cuando no me iba era cuando estaba la Bernarda que era muy amiga mía (risas). Me quería mucho. El cante de mi tía María Peña no lo puede coger cualquiera, yo canto dos letritas suyas y se acabó. De mi abuela las letras también, yo no canto como mi abuela.

Es una forma mía de cantar y ya está. Eso es lo bueno de mi familia. De los nueve hermanos que yo he nombrado, ninguno cantaban iguales. Mi abuela cantaba de una manera, mi tía María Peña de otra, mi tío Benito de otra… esa es la riqueza musical de mi familia. Y en la de mi madre igual, mi tío Sebastián cantaba de una manera, mi tío Vicente de otra y mi tío Bernardo bailaba que quitaba todo el sentido, que más voy a decir.

El compás es primordial, sin compás no hay cante. Eso es lo que se tiene que meter desde chica aquí adentro, en la barriga.

LebrijaFlamenca: ¿El flamenco requiere de mucha concentración, de mucho mirarte dentro, necesita un estado de ánimo concreto?

Inés Bacán: Pues sí, yo cierro los ojos y me olvido de la gente. Me acuerdo que al principio de cantar, en un homenaje a Juan Talega, le dije a mi hermano Pedro que me deba mucha vergüenza. Y él me dijo: «Inés, tú cierra los ojos y canta para ti y para mí». Y eso fue lo que hice y hasta ahora.

Te voy a decir una cosa, yo con mi hermano Pedro me daba con el micro en la boca, porque yo estaba en trance con él. Desde que él se fue no me ha vuelto a pasar más. Cuando una persona canta bien y está a gusto, esa persona entra en trance. Porque yo lo he vivido y como yo muchos artistas. Eso es lo que tú tienes dentro de ti, todas tus penas y tus alegrías salen ahí en el cante. Por eso yo al otro día, parece que me han dado una paliza. Me tengo que acostar. Lo echas todo, si te coge bien. Si te coge regular, cumples y se ha acabado. Hay veces que quieres entregarte y el duende no sale. El duende es muy caprichoso.

Se puede cantar muy bien, hacer muchos espectáculos, la gente loca contigo… pero una persona que sepa de flamenco desde la profundidad le puede decir: «tú cantas muy bien, pero a mí no me dices nada». Transmitir es un privilegio que Dios te da. La conexión es contigo misma. Si tú lo sientes, lo siente el público.

Soñamos con la Navidad hasta que llegó Antonio de la Malena y nos despertó

El cantaor Antonio de la Malena presentó su espectáculo SOÑANDO LA NAVIDAD DE JEREZ en el Teatro Villamarta

Cuando se acerca diciembre, en estas tierras  morenas… los villancicos se aflamencan y en las fiestas y reuniones familiares se celebra la llegada del niño Jesús, se canta a la Virgen María, a San José, a la mula, al buey y hasta a los pastores que pastorean junto al nacimiento.

Ocurre en muchas ciudades flamencas y las no tan flamencas, porque si les gusta, organizan eventos musicales, lo llaman zambombas, contratan a cantaores y se le canta a la Navidad. Y si funciona el poder adquisitivo del comercio mejor… ¡qué pedazo de Zambomba, hasta han cantado por sevillanas!

Todo es opinión personal y quería decirlo, porque me viene al hilo con lo que vi anoche, viernes 15 de  diciembre en el Villamarta. Un teatro de casi un siglo de historia, situado en una cuna única y con acento personal de flamenco y  gitano. Con un árbol de Navidad dentro del teatro que ya te dice dónde estás, relleno de sillas de eneas, y con el misterio profundo del cante, baile, toque y compás de Jerez de la Frontera.

Quizás sea de las pocas ciudades o pueblos que conservan la tradicional zambomba en sus calles y hostelerías, atracción de turismo, un buen baño de candela entre un coros de villancicos y cantos de navidad, vino negro, aguardiente o para los más atrevidos, alguna bebida de confusión de la noche.

Comenzó sobre las 8 de la tarde, no estaba lleno el teatro pero sí una buena entrada. Se presentaba un espectáculo navideño bajo la dirección de Antonio de la Malena, pero por ser quien es su director, si hay poner un espectáculo navideño flamenco, y lo sentimos en su intervención, un villancico con su propia sinceridad creadora, a mí me hizo sangre, y a los asistentes igual porque lo concibieron así porque lo expresó de aquella manera, ¡la casa de los Malenas tiene sus apuestas abiertas!

Garrido el presentador del evento dijo que Antonio era el director musical en carteleras y trípticos pero el responsable, el director y productor de todo aquello, era su hijo Diego Malena, era el culpable de aquello tan bonito en música y puesta en escena, letras nunca escuchadas, letras propias y fondos de pantallas que hacían soñar con la Navidad, porque estuvimos soñando hasta que su padre Antonio nos despertó.

Diego muy orgulloso y satisfecho por la crítica en la calle y medios, lo que buscaba lo encontró, le da las gracias a todos pero en especial a Rubén Amador, director musical, a su padre, a su hermana Saira Malena que fue una sorpresa al final en el fin de fiesta, ¡aquí hay metal del bueno!

Creía ir a otro evento de villancicos alegres, de villancicos flamencos del nacimiento, pero no creía que iba a ver villancicos y canciones con un transfondo de mensajes de Paz. Pensaba ir a celebrar  la Navidad, no a sentir la navidad como me encontré: ¨Soñando con la Navidad¨, supo Diego encuadrar la clase esencial del concepto de estas fechas.

Llevó un elenco buenísimo de coro y  música, de colaboraciones de cantaores que pocas veces aparecen en zambombas y espectáculos de navidad, ¡felicidades a todos! y lo más gustoso fue que me convirtieron en ese improvisado notario de pocas letras de la catarsis flamenca que habían creado con ese espectáculo de canciones de cristiandad, de villancicos de paz, con el compás de Jerez por bulerías, con un mensaje que nos transmitía la historia cristiana y los valores esenciales que debíamos compartir y enseñarlos al mundo de vez en cuando: humildad, alegría, familia, armonía, felicidad, tranquilidad, festividad, bondad, maravilla, y por qué no mirar más al prójimo…

Y si el mensaje era bueno, la dedicatoria fue para tirar las sillas por alto, para todas MADRES del mundo, cada intérprete llevaba una rosa como cariño a sus madres y la soltaban en el centro del escenario, y al final le dieron ese ramo a la madre de Diego Malena, fue toda aquella dedicatoria como un bisturí sutil en el ademán del sentimiento, los cristalitos de mis ojos se me enturbiaron: «omaíta mía ¿por qué no eres eterna? Para la tuya Pedro, para la tuya Araceli, para mi suegra,… Dedicado ese espectáculo a todas las madres porque ellas nos ayudan a soñar con la Navidad, y Diego Malena nos empujó a seguir soñando con la Navidad pero aflamencá.

Dedicado a todas las madres del mundo…

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Soñando la Navidad con Antonio de la Malena_Villamarta 2023