Periodista. Vivo en Lebrija.

La relación de FERNANDO BRAVO con Lebrija a través de los carteles de las Caracolás

El artista de Las Cabezas es un gran aficionado al flamenco y sus cuadros expresan el compás de las familias gitanas

El pintor Fernando Bravo conserva en su estudio de Las Cabezas de San Juan una colección de carteles que son la historia de nuestra localidad. Fundamentalmente, carteles anunciadores de la Caracolá Lebrijana y de la Semana Cultural «Juan Bernabé» de las décadas de los años 80 y 90.

artes plásticas

Pintor FERNANDO BRAVO de Las Cabezas de San Juan

Carteles que con historia. Que los tenemos clavados en la retina como marcas sentimentales. Un estilo propio el de Fernando Bravo que ha sabido reflejar el sentimiento de un pueblo. Un pueblo en lucha, en el caso de «Juan Bernabé» y un pueblo que canta sus penas, en el caso de la Caracolá Lebrijana.

Por aquellos años Lebrija y Las Cabezas estaban más cerca. Fernando Bravo conoció a los Peña en la Taberna de Luis Martínez de Las Cabezas, adonde Pedro y Juan Peña acudían a dar clases de guitarra. Fernando Bravo asistió a varias fiestas gitanas en Lebrija y allí descubrió «la luz, el color, el duende, el compás» que reflejan las figuras de sus cuadros.

El compás que se puede definir en una traza, en una pincelada. La historia de nuestra Caracolá Lebrijana a través de sus carteles. Fernando Bravo ha contribuído a dignificar esta historia y el cante grande a través de sus pinturas. Aquí una pequeña muestra:


FERNANDO BRAVO: testimonio de un pueblo

La Exposición «1965 – 2015 50 Años de Pintura» estará en la Casa de los Valcárcel de Las Cabezas durante el verano

Aquel muchacho humilde y honrado lleva hoy 50 años de pintura a sus espaldas y dejará testimonio en sus cuadros de la gente que habita en estos pueblos de campiña del bajo Guadalquivir.

Fernando Bravo ha inaugurado en Las Cabezas de San Juan la exposición «1965-2015 50 años de pintura» que da cuenta de toda una vida dedicada a la pintura. Distintas etapas vitales en las que el pintor cabeceño ha retratado a personas mayores, personas con oficios desaparecidos y personajes del mundo flamenco cargados de gran expresión pictórica. El acto de inauguración estivo presidido por el alcalde de Las Cabezas, Francisco Toajas, que explicó que en la Casa de los Valcácer quieren hacer un museo dedicado a la historia del pueblo vecino de Las Cabezas.

El sello flamenco queda claro en toda la obra de Fernando Bravo. Un día conoció a Juan y Pedro Peña y ellos lo metieron en el ambiente de las familias gitanas. Desde entonces tuvo claro que encontraría la máxima expresión en aquellos artistas y personajes anónimos flamencos. Fernando Bravo es un gran aficionado: «El flamenco se escucha en silencio. Se observa con respeto. Se percibe con recogimiento».

Dijo Juan Manuel Suárez Japón: «Porque Fernando Bravo nos retrata a un vecino concreto, a una anciana del pueblo, a un hombre trabajador de las campiñas, a flamencos y artistas de todas las épocas, a personajes con nombres y apellidos; sin embargo, a través de su obra les vemos convertidos en el símbolo de su estirpe, en una alegoría de sí mismos, trascendidos desde la realidad hasta el arquetipo. He ahí el valor de su obra: realidad y sueño, sensación de inmediatez y de lejanía, contradictoria alianza entre los simple y los complejo».

De hecho, la historia que no queda reflejada en los libros, aquella que no está escrita, se puede ver en la pintura del artista cabecense. Una historia real y, como dice Suárez Japón, construida con los sueños de las personas que habitan sus cuadros.

Pinturas

Exposición de pinturas FERNANDO BRAVO

Pinturas

Exposición de pinturas FERNANDO BRAVO


José Bacán nos hizo sentir el aluricán de su familia en el patio del Casino

El artista lebrijano se hace acompañar de buenos músicos y nos muestra su repertorio en directo

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José Bacán canta con aires flamencos. Pero sobre todo, ha heredado la capacidad de transmitir de los «bacanes», grandes representantes de la cultura gitana de esta zona privilegiada del bajo Guadalquivir.

Además, es un joven artista que compone y canta sus propias canciones. Que en este mundo del show y de las grandes audiencias, parece que no se tiene muy en cuenta a la hora de consagrar a un artistas a la fama, o simplemente, a la hora de valorar un trabajo.

José Bacán vino al Casino de Lebrija a cantar en directo, cosa que es muy agradecer en las noches veraniegas. Y vino acompañado de grandes y experimentados músicos: la percusión de Manu Reina, y las guitarras de Juan Dobla, JuanLu Ramírez y Selu Ortega.

Muchas de sus canciones podrían ser temazos en las listas de éxito. «Siete sentencias» que se comparte por los canales de Radiomakmusic, «No hay nada de ti» o «Veneno» son cantadas o tarareadas por el público en Lebrija. Musicalidad, buenas letras y ser consecuente con tu identidad. José Bacán nos presenta una canción que denincia el holocausto nazi contra los gitanos y que cantará su madre Inés Bacán en el próximo disco con Pedro Soler.

Una velada más que agradable, cargada de emociones y de buenos presagios. Porque este artista se merece alcanzar renombre y popularidad fuera de Lebrija.