El Festival Flamenco de La Yerbabuena 2026 homenajea al cantaor local Manuel Cordero

Flamenco
Yerbabuena de Plata 2026 a Manuel Cordero

El Ayuntamiento de Las Cabezas de San Juan ha acordado conceder la Yerbabuena de Plata 2026 al cantaor Manuel Cordero Campos, «referente indiscutible del flamenco local y una de las voces más sólidas y respetadas del cante andaluz contemporáneo». Asimismo, el Ayuntamiento ha anunciado que el XXXV Festival Flamenco de la Yerbabuena se celebrará el próximo 3 de julio en Las Cabezas de San Juan, una cita emblemática del calendario cultural de la provincia que volverá a reunir a grandes figuras del arte jondo en una noche dedicada a la tradición y a la excelencia del flamenco.

El reconocimiento a Manuel Cordero lo une a un selecto grupo de ilustres galardonados con la Yerbabuena de Plata, entre ellos Camilo José Cela, Manolo Sanlúcar, Rocío Jurado, Juan Peña El Lebrijano, Pedro de Miguel, Curro Romero, José Mercé, Pedro Peña Fernández, Juan Bernabé Britto, Cristina Hoyos, Paco Cepero, Paco Cotto, Miguel Poveda, Rosa Quiñones, Benito Zambrano, Miguel Acal y entre otros.

Manuel Cordero nace en Las Cabezas de San Juan en febrero de 1959, Manuel Cordero. Creció en el seno de una familia humilde y trabajadora. Desde muy pequeño mostró una profunda inclinación por el arte
flamenco, influido por el ambiente cultural que lo rodeaba y que marcó de forma definitiva su vocación.

Con apenas doce años inició sus primeros pasos sobre los escenarios, aunque pronto confirmó que su verdadera pasión era el cante flamenco. Desde su adolescencia frecuentó festivales de referencia como la Yerbabuena de Las Cabezas, el Potaje de Utrera, la Caracolá de Lebrija o la Mistela de Los Palacios, absorbiendo la esencia del flamenco en directo y formándose desde la escucha y la afición.

En 1978 comienza un estudio profundo y sistemático del cante, especialmente centrado en la obra de Antonio Mairena, figura capital en su formación artística. Manuel Cordero es reconocido como un cantaor profundamente mairenista y estudioso del cante clásico, destacando por su respeto a la tradición, su rigor interpretativo y su conocimiento exhaustivo de los estilos fundamentales. Ganó el premio Caja de Ahorros San Fernando de Sevilla en los cantes malagueñas, peteneras, granaínas, cartageneras y tarantos de la
Casa del arte Flamenco “Antonio Mairena” en 1989 y también el gran premio Antonio Mairena en el XXXIII Concurso de Cante Jondo en los cantes seguirillas, soleares, tonás, tientos y serranas en septiembre de 1994, lo que demuestra que es un cantaor de largo recorrido.

Tras retomar su carrera en 1984, inicia una etapa de intensa participación en concursos flamencos, acumulando un extenso palmarés de primeros premios en peñas y certámenes de toda Andalucía y otros puntos del territorio nacional.

En 1995 grabó su primer disco Amanecer, con una destacada acogida. En 2021 registró su segundo trabajo discográfico Rincón Malillo, presentado en 2023 en Espacio Expoflamenco. En esta obra se
revela como un intérprete completo, fiel al legado de los grandes maestros, pero con personalidad propia y sensibilidad actual.

En la actualidad, Manuel Cordero desempeña una labor esencial como profesor de cante en la sección de Flamenco de la Escuela Municipal de Música de Las Cabezas de San Juan, donde ejerce como transmisor del flamenco a nuevas generaciones, contribuyendo a fortalecer la cantera local y a garantizar la continuidad del arte jondo desde el conocimiento y el estudio.

El sueño plateado de la Yerbabuena para Miguel Acal

Con la letra de Antonio el Chaqueta: «levántate tempranito, verás como te traigo de yerbabuena un ramito», así puedo definir la noche del viernes flamenco en Las Cabezas de San Juan que acabo aproximadamente a las 3:30 horas de la madruga. Y se hizo verdad esta letra porque casi llegamos con las claritas del día y tenía el ramito de yerbabuena encima de mi mesa.

El pasado viernes 4 de julio del 2025 se celebró en el pueblo vecino el festival flamenco de La Yerbabuena, nueva edición, y este año dedicado al compromiso y al trabajo del mismísimo Miguel Acal, que contribuyó al crecimiento de este festival y enaltecimiento de esta música tan universal. Me quedo con algunas frases como la de «el gran material que tiene guardado y todavía su viuda no lo ha dado a la luz», frase de un aficionado que conocía a Miguel.

Eran las 10 de la noche cuando comenzaron a encenderse los focos en aquel rincón donde se unen los rezos de fe con el rezo de la esperanza de la tragedia del flamenco, la Plaza del Cristo de la Vera Cruz. Las cosas del directo, como se suele decir, media hora más tarde, pero ya empezamos con la premonición de que la madrugá nos atrapaba, con el homenaje y otra media hora de descanso, la paciencia se queja y por eso lo escribo y lo digo, es una lástima que se fueran mucha gente cuando le tocaba a la última del cartel, y menos mal que había una barra que aguantaba a la gente, que es una parte importante dentro de un festival, aunque en otros lugares no lo sea, pero beber una copa a todo el mundo le gusta.

Ante todo enhorabuena a los que están organizando el festival, como lo han resucitado y le han puesto como una cita obligatoria en los festivales de verano. Carteles buenísimos todos y este año como oro en paño, Aurora y Concha, precio asequible para familias, y lugar emblemático. Felicidades a la organización, y la próxima que la paciencia no se queje tanto de los aficionados.

Abrió el festival un hijo de Pedro de Miguel, que por cierto se ha inaugurado este año una plaza a Pedro, fundador importantísimo de este festival, nakerando de Acal y de su padre, y presentó al grupo de Las Cabezas de San Juan.

Percibí esa noche muchas sensaciones, que había cuatro guitarras que saben andar descalzas cuando el flamenco despeina la madrugá, Juan de Clemente, Higuero, Salado y Curro Vargas, porque con ello vibro, como la letra de Rocío Jurado. Nos comimos a cucharón de bulerías el grupo de Clemente y su gente, porque fue una hora entre uno y una del grupo con su manera de expresarse en el escenario por bulerías, hasta que escuché la soleá de Charamusco por uno del grupo, es soleá apolá, pero Mairena le puso Charamusco porque detrás hay una historia, puso pausa a mi cucharón de bulerías, ellos fueron los primeros en entrar en escena.

Después le tocó el turno a los aires de Cai, al chiclanero de peso, que por cierto, felicidades a su padre Rancapino por sus 80 años desde Lebrijaflamenca.com. Alonso hijo con esas melodías pausadas pero llenas de dulzura hizo su repertorio indudablemente entregado. Mi sensación tuvo momentos en algunas letras, acordándose de Caracol en los tientos, esa brisa marinera de Cai en las alegrías, pero para mí donde verdaderamente se rompió fue en las bulerías y los fandangos. No sé, al principio tuvo unos problemas con el sonido y lo descentró y en la soleá no lo sentí, no la encontró, pero su voz llena de buen mimbre nos atrapa.

Después llegó el reconocimiento al crítico flamenco Miguel Acal, para darle la Yerbabuena de Plata a su viuda Nandi Vázquez, con un grupo de personas arriba con el alcalde como cabeza de cartel y todo gloria a este flamenco de élite, que sabía y entendía de todo esto, y el que faltaba por dárselo de los fundadores. «Este homenaje simboliza el agradecimiento eterno a quienes creyeron en un sueño y lo convirtieron en una realidad que hoy enorgullece a nuestro pueblo», así lo destacaron, y se une desde este año a ese cestito lleno de ilustres ramitos de yerbabuena como Camilo José Cela, Manolo Sanlúcar, Rocío Jurado, El Lebrijano, Curro Romero, José Mercé, Pedro Peña, Cristina Hoyos, Paco Cepero, Miguel Poveda, Benito Zambrano y muchos más. Este cestito lleva remedios «pa to los males».

Ya con la paciencia quejándose por el horario apareció Aurora Vargas, como oro en paño para nuestra paciencia, racial, faraona, bien arropá para el compás, rebuscándose en lo negro, y a la bulería le puso los corales y el traje de gitana y se llevó a la gente a su terreno y nos montó en la nube de la transmisión gitana. La madre de Aurora la parió para ser ese portento gitano y en mujer para dar más valor al flamenco, con una artista de esta echura.

Por cierto, lleno absoluto, silencio sublime de los asistentes, que grande es ese silencio,  y cuando se rompe ese silencio en un dolor que debes decir ¡Olé joé! Eso no tiene explicación y Aurora Vargas lo hizo el viernes.

Las tres de la madruga, la noche despeiná, la paciencia rota, los niños durmiendo en las sillas, y viene de negro luto como su alma y su baile Concha Vargas, si es verdad, que se fueron mucha gente y esto no puede ocurrir, pero la gitana de Lebrija, la Faraona de Quintín, le echó mano a la madrugá bajo un elenco de cantaores de buenos mimbres y una guitarra que no sé si cuando va a los churros o se llena las manos de aceite para hacerlo o de vino de solera, porque Curro cuando toca se derrama muchas cosas buenas y gitanas como dice Miguel Funi, pero Concha se rebuscó en su rebeldía y su tragedia. A la hora la metió donde debe de estar, en el reloj y dejó su huella intensa con su sello de bailar, entre los gestos de sus brazos y sus  miradas dibujó el cierre de  la Yerbabuena de Miguel Acal .

Inauguración de la Plaza Pedro de Miguel Hermida en el marco de la Yerbabuena Flamenca

Acto muy emotivo de inauguración de la Plaza Pedro de Miguel Hermida con la presencia de sus hijos y nietos, los representantes municipales y los aficionados al flamenco que acompañaron, muchos ellos, tanto a Pedro de Miguel como al homenajeado este año Miguel Acal, en la tarea de fundación de la Yerbabuena Flamenca en Las Cabezas de San Juan.

Tras una mesa temática sobre «La raíz del festival flamenco de la Yerbabuena» moderada por Tere Peña y en la que participaron el hijo Juan Pedro de Miguel, la mujer de Miguel Acal, Nandi Vázquez, una aficionada cabal del flamenco, Pili Castellano, entre otros; hubo tiempo para la música, la nostalgia y el recuerdo. La Plaza quedará para siempre formando parte del entramado urbano del pueblo vecino de Las Cabezas en el seno de la Barriada de la Yerbabuena.

El Ayuntamiento de Las Cabezas ha querido tener este gesto en el marco de los actos previos a la celebración del festival «en agradecimiento a Pedro de Miguel, por su contribución y dedicación desinteresada en por de la cultura local, por su gran labor en la creación, conservación y difusión del Festival Flamenco de la Yerbabuena y por reconocer el valor inmenso del flamenco como patrimonio vivo de Las Cabezas de San Juan».

«Nació cantaora la yerba…

himno eterno de libertad».

Gloria a ti, Pedro.

Fotografías cedidas por el Ayuntamiento de Las Cabezas / Autor Serafín Hernández

Las Cabezas
Inauguración de la Plaza Pedro de Miguel en Las Cabezas de San Juan_julio 2025
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Inauguración de la Plaza Pedro de Miguel en Las Cabezas de San Juan_julio 2025
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Inauguración de la Plaza Pedro de Miguel en Las Cabezas de San Juan_julio 2025
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Inauguración de la Plaza Pedro de Miguel en Las Cabezas de San Juan_julio 2025