Entrevista a CONCHA VARGAS en el Otoño Flamenco de Lebrija 2020

La bailaora lebrijana nos habla de sus planes de ir a Japón y de cómo ha vivido el confinamiento y la pandemia

Concha Vargas es el genio flamenco. Genio por su temperamento y genio también por su capacidad única de transformar en arte un movimiento primitivo, una llamada, un desplante. El baile de Concha Vargas es temperamental y arcaico. Su fuerza no es de este mundo. Es anterior a este baile de ahora, marcado por la técnica y el efectismo. Y como a ella misma le gusta escuchar: «Mira si yo soy gitana 7 que bailo por bulerías / y repican las campanas».

Las campanas tañeron de gloria en la mañana del domingo, 29 de noviembre, tercera jornada del Otoño Flamenco de Lebrija organizado por la delegación de Cultura en tributo a la edición de la Caracolá que este año no se pudo celebrar por motivo del coronavirus. Concha Cargas viene acompañada de la guitarra de su hijo Curro Vargas y al cante su hija Carmen Vargas y las voces de El Pechuguita y El Bola.

Al principio del espectáculo nos regaló unas pinceladitas del espectáculo Camelamos Naquerar que Concha Vargas protagonizó junto al desaparecido Mario Maya. Con las voces masculinas estuvo rotunda por soleá. Carmen Vargas se rajó por tangos y después acompañó a la madre por bulerías. Las voces de El Pechuguita y El Bola sonaron también por alegrías y Curro Vargas marcó el tiempo en todo momento con precisión y vehemencia.

Hablamos con Concha Vargas después del espectáculo. A modo de #testFlamenco, nos contó:

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Concha Vargas en el Otoño Flamenco de Lebrija 2020

– Un referente.

CV: «Pues mira, no la he visto bailar personalmente, pero para mí era una maravilla: Pastora Imperio. PAS – TO – RA – IM – PE – RIO bailando. ¡Una maravilla, una majestad! Me encantaba».

– ¿Qué te traes entre manos?

CV: «Como próximo no tengo mucho. He estado en Francia, haciendo un teatro y  un máster de dos días. Y lo que tengo más próximo es Japón, lo que pasa es que no lo voy a hacer en febrero, porque va a ser imposible por la pandemia. Pero sí se va a hacer dentro del año 2021. No sé si me voy en julio… me están diciendo que probablemente nos vayamos (porque mi hija viene conmigo) después de las Olimpiadas. Y las Olimpiadas son en junio. Pues después. Puede ser que nos vayamos en julio o en agosto. Pero por lo menos no se pierde…».

– ¿Crees que saldremos mejores de esta pandemia?

CV: «Yo he vivido la pandemia como un desastre. En casa, bailando nada. Mis hijos en casa… Muy agotador, esto es muy agotador. Esto es una guerra silenciosa, yo ponía la televisión y veía en las noticias los muertos, los contagios… la verdad es que muy mal. Yo no he salido de casa ni a tirar al basura siquiera. Porque mi hijo Quintín vive con nosotros y él se ha encargado de ir por la compra y hasta de tirar al basura. Mi hija en Sevilla, porque ella vive en Sevilla con su marido, y Curro en su casa de Lebrija… y yo con mi marido y mi hijo en mi casa… pero es verdad que esto es un desastre mundialmente. Y los artistas más todavía, porque los artistas no sabemos hacer otra cosa nada más que cantar, bailar y tocar. Y si Cultura corta esto, pues imagínate. Hay muchísimos artistas que me dan mucha penita, que no tienen ni para llenar la nevera. Esto es una pena enorme».

Reportaje de fotos de ARACELI PARDAL

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Concha Vargas en el Otoño Flamenco de Lebrija 2020


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Concha Vargas en el Otoño Flamenco de Lebrija 2020


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Concha Vargas en el Otoño Flamenco de Lebrija 2020


Échale papas!!

El Ayuntamiento de Lebrija plantea el OTOÑO FLAMENCO como un tributo a la 55 Caracolá que no se celebró

El Otoño llega a Lebrija con la bendita lluvia y muy Flamenco. El Ayuntamiento de Lebrija presenta, de la mano de la Peña Flamenca «Pepe Montaraz» y de la Hermandad de los Gitanos, un programa que supera todas las expectativas, con los artistas lebrijanos de la «nueva generación» que triunfan ahora mismo en todos los escenarios.

Los aforos son muy limitados debido a las exigencias de la pandemia, así que se prevé agotar las entradas en poco tiempo, si atendemos a la calidad artística de la propuesta y al acierto en la programación: los domingos otoñales a mediodía, con los artistas jugando en casa, arropados por los suyos, toda una delicia.

Todos los recitales se celebrarán en la Peña Flamenca «Pepe Montaraz», excepto el primero que se ofrece en el entorno idílico de los Viñedos de González Palacios (que patrocina las jornadas), donde el paisaje invita al espíritu flamenco. El cantaor José Valencia (acompañado de Juan Requena) y el concertista Rycardo Moreno (acompañado de la segunda guitarra de Víctor Franco), con el compás de Manuel y Juan Diego Valencia. ¿Qué puede salir mal? Solamente quedarse sin entradas.

José Valencia, que triunfó en la Bienal de Flamenco de Sevilla con La Alta Torre, está ahora en proceso de grabación del disco con los poemas de Bécquer. Rycardo Moreno, que abrió la Bienal también con éxito, está en la actualidad en plena promoción de su último trabajo Mi Esencia que ha presentado en estos días en Barcelona.

Las siguientes actuaciones están a cargo de la cantaora Inés Bacán (acompañada de la guitarra de Pedro María Peña), que acaba de presentar Memoria de una Superviviente en a Bienal de Flamenco de Sevilla; la bailaora Concha Vargas (acompañada al cante de El Bola y El Pechuguita con la guitarra de Curro Vargas), recién llegada de la ciudad francesa de Nimes, y la cantaora Anabel Valencia (acompañada también de Curro Vargas), que se está recorriendo la geografía española en los mejores escenarios.

Así que de la Bienal de Sevilla y de los mejores escenarios flamencos a Lebrija, a la intimidad de su pueblo. Los artistas estarán rodeados de los suyos, en su ambiente, lo que añade atractivo a este Otoño Flamenco. Además, es una buena ocasión los domingos cálidos de otoño, de visitar el municipio, darse una vuelta por su calles y plazas y terminar en los recitales flamencos.

PRESENTACIÓN

El delegado de Cultura del Ayuntamiento de Lebrija, Pepe Martínez, ha insitido en a presentación del Otoño Flamenco, que la cultura es segura y que este programa se lo debíamos a la 55 edición de la Caracolá Lebrijana, que no se ha celebrado por causas del Covid-19: «Es un recuerdo a nuestra Caracolá, una reivindicación, es cumplir un compromiso», a lo que añadió que de esta forma Lebrija «es más culta y más libre» gracias al flamenco.

En la presentación estuvieron los representantes de la Peña Flamenca de Lebrija, la Hermandad de los Gitanos, las Bodegas González Palacios y las artistas Inés Bacán, Concha Vargas y Anabel Valencia.

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Presentación OTOÑO FLAMENCO 2020

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Presentación OTOÑO FLAMENCO 2020

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Presentación OTOÑO FLAMENCO 2020

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Presentación OTOÑO FLAMENCO 2020

La 53 Caracolá Lebrijana destaca por la calidad de sus espectáculos flamencos

Los artistas de Lebrija protagonizan las mejores propuestas escénicas en el Teatro Municipal y otros lugares patrimoniales

En esta 53 Carracolá se ha dejado patente la calidad de nuestros artistas flamencos. Si nuestro festival fuera como antaño, cuando era observado y oído por todos los críticos flamencos de la época, seguramente hubiera sido portada de los periódicos, con grandes atribuciones a sus cantes, bailes, toques, y dirección artística. Esta Caracolá ha sido de alta calidad.

Es bien sabido que en Lebrija el aprendizaje de los cantes se hace, o mejor dicho, se adquiere como una esponja a través de las familias. Es en su seno, donde el compás irrumpe para dormirnos, tranquilizarnos e incluso para divertirnos, pues el compás nos inunda los sentidos. Y es en la familia donde José Valencia ha buceado de la mano de su tío Manuel de Paula para presentarnos un nuevo espectáculo llamado «Con Jerarquía». No se puede explicar con palabras las emociones que todos sentimos el primer jueves de Caracolá en el patio del antiguo Convento de Santa María de Jesús. José Valencia no solo cantó bien, le dio una profundidad a los cantes que los espectadores que allí estábamos coincidimos todos en que habíamos vivido una noche histórica en el cante flamenco, todavía con los ojos inundados en lágrimas de emoción.

Así comenzó nuestra Caracolá, en un patio que nos transportó a las antiguas Caracolás, solo faltó esos fin de fiestas que nada más se pueden dar en Lebrija, cuando al final de la Caracolá se subían familiares, amigos y primos para inundar el escenario del baile y cante más personal que tiene Lebrija, encontrándonos de repente en una fiesta totalmente improvisada donde cada uno aportaba su forma personal de entender el baile, acompañados por todos los artistas que todavía estaban sobre el escenario.

Nuestra Caracolá se ha convertido en otro formato tipo Bienal de Sevilla. Donde desde el 12 hasta el 21 de julio todos los rinconcitos de Lebrija se llenan de flamenco, como el patio trasero de la Casa de la Cultura donde se mezcló la juventud de Fernanda Carrasco y la solera de Miguel Funi, que a pesar de su avanzada edad sigue teniendo la fuerza de levantarse de la silla, de cantar y bailar con el mismo compás y arte gitano que solo él es capaz de transmitir en sus formas original y gitana. Con el compás de la guitarra de Curro Vargas.

Asistimos a dos maridajes flamencos, uno en las bodegas del Marqués de San Gil, en la cual, acompañaron las explicaciones de los vinos con el cante de María José Soriano, con la guitarra de Eusebio José García. Y otro en el patio de Ajudisle donde en esta ocasión los vinos de González Palacios fueron amenizados por Reyes Carrasco y la guitarra de Curro Vargas.

Me parece fabuloso la conexión musical entre David Peña Dorantes y el Taksim Trío, y me parece fabuloso porque seguramente ambas músicas, ambos sentidos del compás tienen la misma raíz en un momento determinado de la vida. Ver y oír como interactúan, es penetrar en los sentidos, y cuando sonaron los acordes de «Caravana de gitanos» que cantaba su abuela, María la Perrata, eslabón principal de la familia Peña Fernández; una conexión interior recorrió mi piel haciendo que los vellos se erizaran como cuando un espíritu está cerca.

En Lebrija los lugares con magia no dependen de los lugares en sí mismos, sino del momento. A Lebijaflamenca.com nos gusta hablar de lo efímero, porque es un momento que se da en un instante, en un lugar determinado y que, ese mismo lugar, al momento siguiente, ya no tiene esa magia. En el convento de San Francisco de la calle Silera hubo hace mucho tiempo un instante mágico que duró años, toda una generación de niños gitanos provocaron ese momento junto con fray Juan, un hombre sencillo  y  cariñoso que hizo que un grupo de jóvenes asistieran habitualmente al convento como el que va a la casa de su amigo; por su puesto el flamenco fluía por las estancias de ese convento. En esta Caracolá, el patio del convento ha vuelto a llenarse de magia, pues Rycardo Moreno ha querido que fuera este lugar, donde ofreciera sus «Esencias» a Lebrija, porque parte de su forma de entender la vida y con eso la música parten de ese lugar.

A media luz y el convento totalmente lleno de público, Rycardo Moreno ofreció su intimidad musical, acompañando a su abuela Pepa mediante una grabación de ella en una boda; también su tío Tomás Moreno bailó con su música, con su baile gitano, al igual que Manuel del Bujo con sus maneras personal de baile y cante; el bailaor José Maldonado que bailó con mantón de manila e hizo una pintura durante la actuación y siempre, en flamenco, pasando por el alma de Rycardo Moreno. Partiendo de esas premisas se confirma lo que Lebrijaflamenca.com dice: Rycardo Moreno representa la evolución del flamenco, junto a nuestro desaparecido Pedro Bacán y David Peña Dorantes. Porque sus músicas siempre parten del flamenco y no de la fusión; parten de la creación.

Rancapino Padre nos visitó en el patio de la Clavería de la parroquia de la Oliva. Cantando a muy poquita voz, penetrando su verdad en nuestros sentidos.

Este año se le ha concedido el Caracol de Oro a Concha Vargas y Araceli Pardal ha sido la encargada de hacer la conferencia de Concha. Esta conferencia no solo abarcaba la trayectoria artística de Concha, sino que también desgranó la personalidad de Concha Vargas. Demostrando mediante su carrera que Concha es referente feminista, transgresora y todo ello sin perder su identidad gitana. Para quien quiera saber más de esta conferencia en nuestra web está publicada: Concha Vargas, el Genio flamenco.

Después de la conferencia el encargado de amenizarla fue Curro Vargas. Curro, cantaor flamenco, porque para nosotros no es un aficionado y no lo es porque canta con esa genialidad y transmisión que se necesita para serlo y poder emocionarte con él. El lunes de Caracolá cogió las riendas del cante junto a la guitarra de Curro Vargas e hizo que en el centro de interpretación del cante en Lebrija se sembraran cimientes de flamenco lebrijano.

La Peña Flamenca ofrece un espacio, su azotea, que desde hace ya dos años decora con la exposición que realizó Lebrijaflamenca.com para el 50 Aniversario de la Caracolá, exposición que relata el flamenco original de Lebrija. Las fotografías son de Araceli Pardal y representa el flamenco vivido en Lebrija en fiestas y escenarios.

Fueron dos las citas flamencas, una la actuación del nieto de José de la Tomasa, Manuel de la Tomasa, con la guitarra de José de Pura nos ofreció un recital de cante flamenco ortodoxo. La siguiente cita estuvo a cargo de Isabel Carrasco, hermana de Curro Malena, y estuvo acompañada de la guitarra de Currito Malena. Isabel, es la primera vez que se subía a un escenario para cantar un repertorio completo ella sola. Ella tiene verdad en su cante, elemento necesario para conquistar los paladares de los aficionados que sienten el flamenco. Y esa noche conquistó.

El patio de los Naranjos de la Parroquia de la Oliva acogió entre sus naranjos, primero a Eva Ruiz, cantaora de Lebrija que aprendió los cantes en la escuela de Cristina Heeren. Con sentimiento transmitió al público el buen hacer de su cante con la guitarra de Francisco Vinuesa provocando  los oles del público que la jaleban . Eva quiso acordarse de Juan Peña el Lebrijano versionando al maestro. María Terremoto la escuchamos por primera vez en la Pascua de los Gitanos que organizaba Luis de Chimenea cuando todavía era muy niña. Poniendo el patio de butacas del Juan Bernabé en pie. Desde entonces hasta ahora su carrera ha sido vertiginosa estando en casi todos los festivales y teatros, situándose en lo alto del flamenco. María nos ofreció un recital de cante con la guitarra de Nono Jero con el compas de los terremotos atrapándonos en una espiral de cante con sello propio.

El viernes 20 de julio, Concha Vargas se apropiaba del teatro Juan Bernabé para presentar un espectáculo nuevo «Cincuenta años de Concha Vargas». La dirección del espectáculo recayó toda en su hijo Curro Vargas. Curro no solo supo organizar el espectáculo sino que consiguió un espectáculo de más de 10, fue capaz de cuadrar los cantes y el baile de su madre hasta el punto de la lágrima. Abrió el telón con Concha sentada en una silla bailando, se acerca Anabel Valencia que enlazaron sus almas para reventar las venas del corazón. Así, con el público emocionado en pie aplaudiendo antes de terminar la primera actuación comenzaba su espectáculo. Si quieren saber cómo fue, en nuestra página está publicado un artículo escrito por Manuel Carrasco: Un puro sentir negro como la tinta.

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Espectáculo 50 Años de Concha Vargas_Caracolá Lebrijana 2018

El sábado acababa la Caracolá una vez más en el teatro. Cuatro fueron los artistas que pasaron por las tablas del teatro: Samuel Serrano, Rancapino Hijo, Pitingo y la bailaora Isabel Bayón. Gracias a la forma de hacer publicidad que tiene el Codi, la noche del sábado hay mucha gente que va por primera vez a un espectáculo flamenco, un hecho que hay que decir que es enriquecedor para el futuro de este arte. Se le entregó el Caracol de Oro a Concha Vargas. Hay una cosa que me gustaría resaltar para terminar y  es la importancia y el respeto que le tienen los cantaores a nuestro festival y con ello la importancia de los cantes de Lebrija. Unos amigos que vinieron desde Sevilla a ver la Caracolá llegaron diciendo que Pitingo no les hacía gracia y cuando se fueron me dijeron que se van de Lebrija con que Pitingo les caía mucho mejor ahora. Y es que los artistas cuando vienen a Lebrija vienen a cantar flamenco.