Ambiente navideño en Casa Bocho de Lebrija

Las comidas de Navidad entre amigas terminan convirtiéndose en auténticas zambombas

El Bar Casa Bocho mantiene el ambiente navideño durante todas estas semanas. Después de la gran zambomba, que este año se ha celebrado el pasado 12 de diciembre y a la que no pudismo asistir LebrijaFlamenca.com, se celebran en el comedor del bar múltiples comidas navideñas que terminan en auténticas zambombas.

Además, Carlos del Bocho, que le gusta la fiesta a rabiar, se vuelca con su clientela y amistades, y participa con su cante y su compás. Aquí una muestra de las amigas cruceras, que celebran la Navidad como a ellas más les gusta: cantando. Milagros la Guajira y sus compañeras de calle.

David Peña Dorantes en el Bar Bocho de Lebrija

David Peña Dorantes en el Bar Bocho de Lebrija

El compositor y pianista David Peña Dorantes disfrutó el sábado, 8 de febrero, de un día completo en su localidad natal, Lebrija.

Y venir a Lebrija es esto: una fiesta improvisada con cantaores aficionados en el Bar Bocho.

En este video:

Cante: Diego Valencia, José Vargas «Kilito» y Carlos del Bocho.

Compás: Dorantes, Kilito hijo y Pedro Carrasco.

El BAR BOCHO vive el sábado 14 su particular manera de entender la NAVIDAD

La fiesta navideña que organiza esta casa se parece mucho a aquello tan cabal y tan rancio que era la zambomba flamenca

El placer con el que Bar Bocho vive su particular forma de entender la Navidad ha superado ya los límites de participación. Son muchas las personas del exterior que se regalan la oportunidad de visitar este rincón gastronómico y cultural atraídas por diferentes valores que representan una trilogía: flamenco, taurino y rociero.

Con la intención de promocionar  esta forma tan particular de entender la Navidad, esta cuarta edición llega este sábado 14 de diciembre a partir de las 4 y media de la tarde, y como siempre con «sabor gitano», con un gran elenco de grupos y familias , todo amenizado con vinos de la tierra, con la repostería tradicional y los villancicos ‘aflamencados’ por bandera.

Cuentan que los orígenes de esta peculiar fiesta se localizan en las convivencias que se organizaban en los patios de las casas de vecinos, donde se compartían  vinos y cantes, cuyas letras y compases  formaban parte de lo nuestro. Pues esta casa, Bar Bocho, se asemeja a aquello tan cabal y tan rancio como es una zambomba.

A continuación, unos villancicos por bulerías de Curro Vargas, en la puerta del Bar Bocho: