La celebración del BEATO CEFERINO en Utrera

La convivencia de gitanos en torno a la figura de «El Pele» es una buena ocasión para la amistad y el arte flamenco

La Hermandad de los Gitanos de Utrera organizó el encuentro en la Iglesia de la Consolación de Utrera y LebrijaFlamenca.com no quiso perdérselo. Acompañamos a los miembros de la Hermandad del Ecce Homo de Lebrija en este día festivo que conmemora la beatificación del «santo gitano» y que se convierte en una buena ocasión para compartir, para la amistad y para el arte flamenco.

En forma de reportaje fotográfico, tenemos cinco razones por las que nos alegramos de haber ido a Utrera el pasado domingo, 22 de mayo:

1) LA GENTE DE UTRERA

Lo mejor de la celebración es el encuentro entre hermandades y entre los gitanos de diferentes municipios. En esta ocasión, la Hermandad de Utrera fue la anfitriona y nos acogió con todo el cariño. Aquí algunas fotos de los gitanos de Utrera que representaron la misa flamenca:



Por cierto, un ole para la decoración el altar, con decenas y decenas de calas o «jarros», como decimos en Lebrija. Y para que no quede duda de que estuvimos en Utrera, esta foto con la mejor gitanería de la ciudad vecina. En el centro de la foto, Antonio Peña Otero «el Cuchara», que también recibió la medalla de Ceferino:

Gitanos

Beato Ceferino Jiménez Malla en Utrera 2016

2) LA FAMILIA DE JOSÉ VARGAS «EL VIÁ»

José Vargas «el Viá» y su mujer, Juana Soto, recibieron las medallas de Ceferino y las lucieron en el pecho durante toda la jornada, arropados por la compañía de sus hijos con sus parejas, y los nietos. Se vivieron los mejores momentos tanto dentro como fuera de la Iglesia de Consolación. «El Viá» saca fuerzas de sus adentros para mostrarse feliz ante su gente, es la magia del flamenco. Una manera de expresar gratitud y generosidad, mucho más que una simple manera de cantar.

3) EL RATITO DE CHARLA CON EL CURA GITANO DE TORREBLANCA:

«No soy gitano, pero lo parezco. Y a mí me gusta que la gente me lo diga». El cura gitano de la barriada sevillana de Torreblanca se ha hecho «famoso» por su labor social. Ojalá mucha gente alcanzara la fama de esta forma.

Muy culto y trotamundos, no hay cultura que se le resista. Entiende el cristianismo como un acto de darse a los demás. Unos minutitos muy enriquecedores, cuando se bajó del altar y sentó en nuestra mesa.

4) EL CANTE FLAMENCO DE LAS «AFICIONADAS»:

En Lebrija, no hace ser profesional ni haber dedicado tu vida a los escenarios, para saber cantar. Es lo maravilloso de esta tierra, junto a Jerez y Utrera, que los gitanos cantan de manera espontánea y que el cante se transmite de generación en generación, sin apenas reconocerlo ni ellos mismos. Aquí os dejamos la imagen de dos mujeres, Loli Vargas y Josefa Vargas, que han recibido el cante y lo expresan, sin necesidad de más reconocimientos.

5) ENCUENTRO:

Una convivencia como ésta te da la oportunidad de saludar a mucha gente, relacionada con al historia del pueblo gitano y con el cante flamenco. En esta ocasión, pudimos saludar al Paula, anfitrión él y su bvar en tantas ocasiones de momentos importantes de la historia del cante y del festival de la Caracolá lebrijana.

Crónicas teatrales de un pueblo

El actor BENE CORDERO, que formó parte del Teatro Lebrijano, nos relata la historia de un pueblo marcado por el teatro

ABRIMOS TELÓN 1966: En un lugar situado en las marismas del Bajo Guadalquivir encontramos Lebrija, con una población eminentemente agrícola, formada en su mayoría por jornaleras y jornaleros pendientes en su vida diaria de un jornal que llevar a sus casas, y de unos señoritos que les señalen con el dedo de la lotería del trabajo.

Se vive en casas donde reina el silencio, inundadas por el miedo de guerras cercanas, acompañados diariamente de la pobreza, de la incertidumbre de un futuro que se vislumbra oscuro. Pueblo habitado por andaluces olvidados por la historia,  a los que les negaron la cultura, los libros, la música, pero que aún conservan la nobleza  y la dignidad, y han crecido a la sombra del gran humanista Elio Antonio de Nebrija, que supo ensartar las palabras unas con otras para regocijo del lenguaje.

Teatro Lebrijano

Teatro Estudio Lebrijano_Archivo Centro Andaluz de Artes Escénicas

En ese minúsculo universo de Andalucía, en el año 1966, aparece un grupo  jóvenes trabajadores y estudiantes, con Juan Bernabé como voz principal, dispuestos a hablar y generosos, con capacidad de creer en otros mundos, otras luces. Aprovecharon sus charlas de bares, sus rituales paseos arriba y abajo por la plaza central del pueblo y lo transformaron en energía creativa, en impulso teatral. Imaginaron voces, personajes, lugares, épocas desde donde poder hablar libremente del presente protegidos por el pasado, desde donde contar verdades y desenmascarar mentiras. Jóvenes que supieron crear un teatro por y para el pueblo, hablado desde el poderoso lenguaje andaluz y recitado con zetas a compás, tan nuestro, tan del pueblo; para llegar  a la gente y contarles que hay otros mundos, otras realidades, otros universos en forma de cuarta pared desde donde reír y llorar, pero con dignidad.

Y no contentos con invitar a la gente a ver el espectáculo teatral encerrados entre cuatro paredes, un día se les ocurrió la idea de llamar a las puertas de las casas e invitar al pueblo a salir fuera, a tomar la calle portando sus sillas de enea y sentarse al fresco de la noche para oír evocadoras palabras, cantos y gritos que resuenan desde tiempo inmemoriales, que evocan a Grecia, a Occidente, a todas las Antígonas  del mundo.

Desde entonces, el destino del pueblo quedó marcado por Dionisio, dios del teatro. Y desde aquel lejano 1966 hasta nuestros días, miles de lebrijanos y lebrijanas han escuchado o recitado a Aristófanes,  a Moliére, a Lorca, aireando palabras que resuenan por las calles de Lebrija y se han colado para siempre  por la rendija de los portones culturales de la localidad. CERRAMOS TELÓN.

PASTORA GALVÁN hace gala de los festivales de verano en los Encuentros Flamencos de Mairena del Aljarafe

El próximo jueves 9 de junio, actuarán Dorantes y García Fons precedidos por las tres generaciones de la familia Peña

La noticia llegó hace unas semanas y LebrijaFlamenca.com se hizo eco enseguida, porque nos convence el formato de festival de verano, de recital al aire libre, de contacto más directo y relajado con el público; y porque la familia Peña actuará el último día del festival, 9 de junio, y puede que disfrutemos de tres generaciones sobre el escenario.

Después leímos las declaraciones de Pastora Galván en una entrevista en Diario de Sevilla, diciendo que con su baile homenajea al público de los festivales de verano. No se puede decir más bonito: «Yo siempre me he movido en el flamenco buscando el contacto cercano del público y los festivales al aire libre te permiten mostrar la transparencia, lo real. Sabemos que en el teatro va todo muy bonito y recubierto, se disfraza más, pero yo aquí busco la esencia. Como persona activa que estoy en el baile flamenco me gusta trabajar en los dos ambientes, en un teatro se baila estupendamente, mucho mejor que en una losa, pero también es maravilloso reivindicar otra vez a ese público flamenco que ha estado ahí dándolo todo tantas horas, cuando en los festivales se amanecía. En Mairena del Aljarafe, por tanto, ofreceremos el baile y el cante lo más cercano posible: el brillante bruto y no el pulido».

Ahora os ofrecemos un reportaje del encuentro flamenco de Pastora Galván en la Hacienda Porzuna el pasado 27 de mayo disfrutando del baile de Pastora Galván; el cante de Jeromo segura y Jesús Corbacho; la guitarra de El Perla, y los jaleos de Petete.

Fotografías de ANTONIO PÉREZ

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Encuentros Flamencos de Mairena 2016_Pastora Galván

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Encuentros Flamencos de Mairena 2016_Pastora Galván

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Encuentros Flamencos de Mairena 2016_Pastora Galván

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Encuentros Flamencos de Mairena 2016_Pastora Galván