ENTREVISTA A «EL LEBRIJANO»: «Recuerdo especialmente la Caracolá en la que compartí cartel con Enrique Morente»

El cantaor participó en las primeras Caracolás, el festival flamenco de Lebrija que en este año 2015 cumple su 50 edición

Caracolá

Entrevista a Juan Peña El Lebrijano #50Caracolás

Juan Peña «El Lebrijano» cantó en al menos 14 ediciones, de las primeras 20 Caracolás. Compartió cartel, con poco más de 25 años, con artistas de primera fila de las décadas de los años 60 y 70, como El Borrico de Jerez, Perrate de Utrera, Juan Talega, Antonio Chocolate y José Meneses, entre otros.

Figura entre los socios fundadores del grupo flamenco «La Debla» y a aquellos años, a la década de los 60, nos remontamos en esta entrevista a pie de calle:

Juan Peña «El Lebrijano»: «Los primeros años años de la Caracolá son recuerdos del siglo pasado, recuerdos muy lejanos pero muy bonitos. Había un grupo de gente muy apañado, un grupo de personas que se proponían una meta y la cumplían por encima de todo. Estas personas se empeñaron en que Lebrija fuera una tierra cantaora y lo consiguieron con la organización de este festival flamenco».

LebrijaFlamenca.com: ¿Recuerdas alguna edición en especial de nuestra Caracolá?

Juan Peña «El Lebrijano»: «Recuerdo con especial cariño la última Caracolá en la que estuve porque compartí cartel con Enrique Morente. Yo conocí a Enrique Morente en Madrid, en la época en la que nos fuimos a vivir a la capital y buscábamos dónde cantar. Enrique tenía a su alrededor un movimiento intelectual importante y muy bien aprovechado por su parte. En esa Caracolá me acuerdo que me encontré a gusto y que canté muy bien, recuerdo también un público estupendo».

LebrijaFlamenca.com: ¿Y de tu madre? ¿Te acuerdas de sus intervenciones en al Caracolá?

Juan Peña «El Lebrijano»: «Me acuerdo de una Caracolá en la que cantó mi madre y Antonio Mairena, y Juan Talega estaba eb el público. En aquella época yo estaba despertando artísticamente, despuntando en la creación. En aquellso años experimenté muchas cosas que no tenía previstas, el escenario me servía para experimentar. Eran los años de mi iniciación creativa. Decía Antonio Mairena que el duende es la razón incorpórea, es algo que no se ve y no se palpa. En aquellos años los duendes revoloteaban».

LebrijaFlamenca.com: ¿Y su hermano Pedro Peña, qué papel jugó en los inicios de la Caracolá?

Juan Peña «El Lebrijano»: «Mi hermano Pedro tuvo un papel importantísimo, fue el primer promotor de la Caracolá Lebrijana. Él tenía todo lo que hacía falta para empujar el festival: la gran afición de mi padre, el flamenco lo trae en las venas, es un magnífico guitarrista,… Ahora ha escrito un libro precioso (Los gitanos flamencos de Pedro Peña Fernández, editorial Almuzara 2013) que rebate muchas teorías y va parte por parte, expone sus razones sobre el origen del flamenco, muy documentado».

LebrijaFlamenca.com: Por último Juan, corfírmanos que estarás en el cartel de este 50 Aniversario de la Caracolá.

Juan Peña «El Lebrijano»: «Solo te puedo decir que posiblemente estaré. Intentaré estar por todos los medios porque la ocasión lo merece».

Esta entrevista se ha llevado a cabo en una celebración familiar de Juan Peña. En esta foto, el cantaor con sus nietos y sobrino-nietos, ante la estatua de Elio Antonio de Nebrija:

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Entrevista a Juan Peña El Lebrijano #50Caracolás

EL LEBRIJANO pisa con éxito por vez primera las tablas del FESTIVA FLAMENCO DE NÎMES

La fotógrafa francesa CHRISTELE MEDAISKO manda fotos del recital de Juan Peña a LebrijaFlamenca.com

LebrijaFlamenca.com es una gran familia y va creciendo. Una amiga de esta página web, fotógrafa francesa, nos ha enviado fotos del recital de Juan Peña «El Lebrijano» en el Festival Flamenco de Nîmes, justo un día después de su intervención, por vez primera, en uno de los principales festivales flamencos del mundo.

Flamenco

FESTIVAL FLAMENCO DE NÎMES 2015_Foto de CHRISTELE MEDAISKO

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FESTIVAL FLAMENCO DE NÎMES 2015_Foto de CHRISTELE MEDAISKO

La prensa francesa da la bienvenida a este grande del flamenco de la siguiente forma:

«Ce combattant, qui depuis toujours, defie les orthodoxos, reprand les airs les plus connus de son album Casablanca, dont Calle San Francisco. Si la voix n’est plus aussi puissante que par le passé, El Lebrijano n’a rien perdu de son rythme, ce fameux compás, ni du plaissir de partager son art et ses émotions. Le public salue ce grand homme du flamenco qui, touché, caresse la scène avant de s’éclipser».

«Este combatiente, que desde siempre ha desafiado a los ortodoxos, retoma los aires más conocidos de su álbum Casablanca, también de Calle San Francisco. Si la voz no es tan potente como en el pasado, El Lebrijano no ha perdido nada de su ritmo, ese famoso compás, ni del placer de compartir su arte y sus emociones. El público saluda a este gran hombre del flamenco que, tocado, acaricia el escenario antes de eclipsarse».

Acompañaban al cantaor Juan Peña, la guitarra de Pedro M. Peña; y los músicos de procedencia magrebí: al violín, Alexis Máxima Lefebre; voz y laúd de Mohamed Amine Talassaine; Youssef El Mezghildi con el qanun, y la percusión a cargo de Agustín Henke Santamaría.

La jornada del jueves 22 de enero empezaba de forma emotiva en el Festival Flamenco de Nîmes. Por la mañana, y en la cafetería del teatro, el lebrijano Gonzalo Montaño Peña, sobrino de El Lebrijano, daba una charla sobre los cantes de Lebrija. Con el título de «Lebrija, el cante de la tierra» y traducida por Nadia Messaoudi, el joven profesor se centró especialmente en los creadores lebrijanos. El cantaor Juan Peña hizo el honor de asistir, contando recuerdos de su vida cantaora e incluso interpretando «a pelo» algunos ejemplos del repertorio tradicional de Lebrija (Flamencoweb.fr).

Las fotos son cedidas por el fotógrafo francés Jean Louis Duzert:

El día anterior, otro de los sobrinos de Juan Peña «El Lebrijano» actuaba en el espectáculo de Joaquí Grilo como artista invitado. David Peña Dorantes con su piano colaboraba en el espectáculo «Cositas mías» en el que también intervenía Remedios Amaya. Las fotos son gentileza del propio Festival Flamenco de Nîmes:

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FESTIVAL FLAMENCO DE NÎMES 2015_Joaquín Grilo

JUAN PEÑA EL LEBRIJANO clausura la Bienal de Flamenco con la dignidad de los viejos gitanos

Dorantes le ofreció por bulerías un mar encrespado a José Valencia donde lanzar sus Bienaventuranzas

Bienal de Sevilla 2014

BIENAL DE FLAMENCO DE SEVILLA 2014_Juan Peña El Lebrijano

Mira que llevábamos ganas de escuchar el cante de galeras en vivo, después de tantos años de repaso de sus discos; teníamos ganas de remontarnos a la época de La Palabra de Dios a un Gitano, años en los que se nombraba a las cosas por su nombre y se cantaba sin atender a lo políticamente correcto; teníamos ganas, el público, que ocupaba las 1.800 localidades del Tearo Maestranza, de tocar las palmas al son de la música marroquí, sintiéndonos en tierra de nadie; y teníamos ganas de sentirnos de nuestra tierra y recordar los aires de la Perrata de boca de sus sucesores y familiares directos… Pero el espectáculo no hubiera sido el mismo sin la escena del Maestro, en la que Juan Peña se deja los machos para cantar por soleá y por seguiriya bajo el peso de su memoria.

Inés Bacán hizo honor a su familia y a su tierra, a medio camino entre Utrera y Lebrija, y cantó acompañada por la guitarra de Antonio Carrión unos romances que situaron el espectáculo en el origen de la trayectoria profesional de Juan Peña El Lebrijano. Tomás de Perrate cantó en el tono bajo que le marcó la guitarra de Ramón Amador las cantiñas de Pinini, compartiendo con Carmen Ledesma uno de los mejores momentos de baile de todo el espectáculo; dos artistas que se conocen bien en la intimidad de las fiestas familiares, las mismas en las que Juan Peña fue definiendo su cante y absorbiendo el de los demás.

Ésta es la escena que más nos sobrecoge. La escena del Maestro, en la que Juan Peña demuestra que su cante no tiene edad y que su eco es mucho más que una buena voz. Por soleá, acompañado por la guitarra de Pedro María Peña, recoge un catálogo de estilos y letras que vienen de lejos y ya han pasado a otras generaciones. Pero es en la seguiriya donde Juan lucha más consigo mismo, echa el cuerpo para atrás y renace en cada instante para rematar con la dignidad de los viejos maestros.

La transición de la parte más íntima a la de los grandes éxitos la hace David Peña Dorantes con su piano. No se pueden tocar con más cariño los tientos-tangos a su tío y con más compás las bulerías, ofreciéndole a José Valencia un mar encrespado donde lanzar sus Bienaventuranzas, en un reencuentro emotivo sobre el escenario del joven cantaor lebrijano con los Peña.

Bienal de Sevilla 2014

BIENAL DE FLAMENCO DE SEVILLA 2014_Juan Peña El Lebrijano

Mención especial las voces de los coros, todas masculinas, de Juan Reina, Sergio Romero y Juan SanJuan. La identificación del espectáculo, bien pensado y dirigido por Pedro María Peña, con el pueblo de origen de Juan Peña, en imágenes de video y con la presencia permanente de una L gigante de Lebrijano y un perfil de su Lebrija natal.

Y una escena para rememorar Persecución, la obra magna de El Lebrijano, con el baile trepidante de El Carpeta y la voz melódica de Juan José Amador. Carmen Ledesma intenta entrar en escena, pero El Carpeta ocupa, demasiado tiempo para mi gusto, el centro del escenario. La voz de Félix Grande en off vuelve las cosas a su sitio, Juan Peña ocupa su silla y nos ofrece, al público emocionado, la muerte civil de los gitanos.

No podía faltar la voz árabe de Redduane Kourrich, que se mereció un ole certero de la sala e introdujo la escena de la música andalousí, con violín y percusión del país vecino. Juan Peña puso a Marruecos en el mapa, cuando a principios de los 80 grabó con la Orquesta de Tánger. Después de Lágrimas de Cera y a la altura de Dame la Libertad, el público estaba en pie palmeando por el recuerdo de otros tiempos y por el presente de un gran cantaor que ha definido un estilo y se ha atrevido con todo.

El fin de fiestas estaba pensado para que Diego Carrasco hubiera animado la parranda, con su estilo desenfadado y al compás de Jerez; pero El Lebrijano lleva la juventud en la sangre, se encontraba a gusto y, como si se encontrara en un ambiente más íntimo y familiar, se animó para el baile, rematando la fiesta con una pataíta magistral por bulerías.

Cuando el Lebrijano canta… el aire se hace libre, te vienen ecos de la Perrata, empieza a oler a suelo mojado de las marismas y, también… como decía Gabriel García Márquez, se moja el agua.

Fotografías cedidas por la Bienal de Flamenco de Sevilla: