Noche de grandes emociones en una Peña Flamenca abarrotada en la actuación de Manuel y Alba Molina

El periodista Alfonso García hizo un recorrido por la historia de la Caracolá que terminó venerando a María «La Perrata»

El periodista Alfonso García lleva años investigando sobre la historia de la Caracolá Lebrijana y ha hecho más de 100 entrevistas. Ahora, con motivo del 50 Aniversario del festival flamenco de Lebrija, se edita un libro que en la noche del martes, 7 de abril, adelantó al público que abarrotaba la Peña Flamenca en la Semana de la Giraldilla Flamenca de Lebrija.

Fue una noche de grandes emociones. La charla de Alfonso García, que pasó de forma muy amena por todas las etapas de la Caracolá, finalizó con la grabación que Curro Sánchez hizo de María «La Perrata» al final de la IV edición, cuando los organizadores y artistas subieron al Castillo y la cantaora lebrijana, madre de los Peña, cantó una salve a la Virgen del Castillo.

Esta grabación, que hemos reproducido en esta web LebrijaFlamenca.com (escucha a «La Perrata», pincha aquí) también por cortesía de Curro Sánchez, subió la temperatura del auditorio y caldeó el ambiente para escuchar a un Manuel Molina que, acompañado por su hija Alba Molina, nos demostró que sus temas son clásicos y conmueven a lo largo de los años de igual manera.

Giraldilla

GIRALDILLA FLAMENCA DE LEBRIJA_Manuel Molina

Manuel Molina guarda una relación estrecha con Lebrija, sorprendentemente, con los más jóvenes artistas: «Me encanta Lebrija, por que el arte fluye por las calles, el barro, el cante, las caras gitanas…» y se refirió a José Valencia, presente en la sala; y le dedicó su primer tema al guitarrista Rycardo Moreno «que como no se espabile no me va a coger nunca», dijo entre bromas.

Letras de impacto cargadas de verdad, la religión está en el espíritu de Manuel Molina. Las cosas sencillas: «te dije que te quería, pero nunca te dije, que era p’a toa la vía«. Y después llegó Alba Molina e hizo las canciones de su madre y de su padre, bendita herencia, y volvió a conmover con los clásicos que revolucionaron la música en los años 70 junto a otros monstruos del flamenco.

Algunas fotos del publico:

FOTOGRAFÍAS en el recorrido procesional de la Hermandad de los Gitanos de Lebrija 2015

Hermandad de Nuestro Padre Jesús del Ecce-Homo, Nuestra Señora del Mayor Dolor y el Beato Ceferino Mártir

Recorrido procesional Miércoles Santo 2015





Gitanos de Lebrija

Hermandad de los Gitanos Miércoles Santo 2015 Lebrija




Poesía al Cristo de los Gitanos de Lebrija: «Y sus hijos van detrás, con pieles de caramelo…»

La niña María Carrasco Serrano dedica este poema al Cristo del Ecce-Homo de Lebrija

Madrugá de bellos sentimientos

en las cercanías de la Corredera

en la espera se escucha un rosario,

para aliviar el pesar de tu sufrimiento.

Con tu vara a la Plaza caminas,

con la luz de tus ojos aún más hermosos,

que hacen más bellas tus finas manos.

Es el Cristo de los Gitanos acompañado

por una gran multitud de payos y gitanos,

que rezan y cantan plegarias

para unos hermanos que junto a Él

este año no han caminado.

En el consuelo del llamado Manué,

que cada madrugá de Miércoles Santo

acompañado de saetas como llantos

pasea por Lebrija ¡el Rey de espinas coronado!

Y Lebrija se volvió gitana

¡¡con un Señor diferente!!

que es patriarca de un pueblo.

Con unas manos gitanas

¡con un sentir que es calé!

sentimiento puro y bueno,

y hasta llora la Plaza

que al igual que Lebrija

también se ha vuelto gitana.

Con ocho marchas seguidas,

con una voz quebrajada,

con una banda que suena

a trompetas aflamencadas.

Y no suenan tambores

suenan a viejos panderos,

de esos que tocaban antes

los gitanos canasteros.

Y sus hijos van detrás

con pieles de caramelo,

los que todavía son libres

que de la India vinieron

con su cante, con su baile

¡con sus pañuelillos nuevos!

que te quiten las espinas

que la sangre se derrama,

castigao con la fatiga

y con tu quela gitana.

Y yo quiero ser clavel

para aliviar tus pisadas.

¡Ay, Señor de los Gitanos,

detén tú la madrugada!

¡Que Lebrija no despierte

que siga siendo Gitana!

Poesía de María Carrasco Serrano al Cristo de los Gitanos.