Conferencia sobre «José Valencia, legado y herencia» ilustrada con el cante de Malena Carrasco y la guitarra de Luis Carrasco
Con la presencia en primera fila del próximo Caracol de Oro, José Valencia, el escritor Diego Carrasco «Chito» no hace una conferencia al uso, sino que expone su trabajo de investigación sobre las dinastías que explican el cante gitano en esta tierra de la Baja Andalucía y que tras múltiples ramificaciones y sagas familiares, dan lugar al hecho real y verdadero de que Lebrija es un pueblo originario del cante que ha parido a múltiples artistas y cantaores aficionados para la historia del flamenco.
Para Diego Carrasco, «el cante gitano es un arte profundo arraigado en la cultura de un pueblo itinerante, y principalmente asentado en esta Baja Andalucía desde el siglo XVI. Surge como una forma de expresión y de protesta de un pueblo marginado y existe una profunda conexión entre el cante gitano y la identidad de este pueblo».
«La belleza de los cantes gitanos no solo está en sus ecos y en las caras descompuestas, está además en las letras que se heredan de generación en generación, y van dejando un legado en la memoria colectiva de este pueblo. El cante no es solo música, es una parte vital de la identidad de un pueblo y está arraigado en su forma de vida como minoría étnica. Un pueblo sin memoria cultural es un pueblo sin historia».
Diego Carrasco, que ha publicado ya dos volúmenes sobre las dinastías gitanas en el Bajo Guadalquivir, agradeció al Ayuntamiento y a la comisión organizadora de la Caracolá su participación en la misma, y recordó haber pertenecido años atrás a la comisión organizadora.
El estudioso lebrijano expuso cómo las dinastías gitanas se remontan siglos atrás y son la causa intangible de que le flamenco se mantiene vivo en este territorio entre Triana, Lebrija y Jerez. «Muchas familias gitanas de Lebrija se afincan en Jerez sin perder sus raíces en Lebrija», explicó. He hizo un recorrido por diferentes dinastías, como la de los Soto de la Peña, los Peña Soto de Pinini, los Carrasco de los Reyes y otras, para terminar en los llamados Canarios, los más cercanos al cantaor homenajeado José Valencia.
Así, las casas cantaoras de Lebrija y de Jerez están profundamente emparentadas, como la de los Malena cuya benjamina Malena Carrasco participó ilustrando la conferencia, acompañada de su hermano Luis Carrasco (Alonso Valencia y Kilito nieto a las palmas), con una ristra de cantes muy de Lebrija que ponían voz a las palabras de Diego Carrasco: seguiriyas de tío José el de Paula, bulerías de Antonia Pozo, cantiñas de Pinini y bulerías de La Rumbilla.
Conferencia sobre José Valencia. legado y herencia de DIEGO CARRASCO CHITO
Conferencia sobre José Valencia. legado y herencia de DIEGO CARRASCO CHITO_Malena Carrasco al cante
Conferencia sobre José Valencia. legado y herencia de DIEGO CARRASCO CHITO_Malena Carrasco al cante
Conferencia sobre José Valencia. legado y herencia de DIEGO CARRASCO CHITO
Unas 40 personas aprenden del cante gitano en la ruta que propone LebrijaFlamenca.com para la Caracolá
Se desmadraron las previsiones, se corrió la voz y el marco de la 60 Caracolá hizo el resto. Se apuntaron cuatro decenas de personas interesadas en saber más sobre el flamenco, y concretamente en conocer de cerca el flamenco de Lebrija, mientras paseaban por la ciudad. La web LebrijaFlamenca.com propone esta RUTA CULTURAL POR LA LEBRIJA FLAMENCA que recorre aquellos lugares por los que se vive y se siente el flamenco.
Fotografías de Antonio Pérez para LebrijaFlamenca.com
#60Caracolá Ruta Cultural por a Lebrija Flamenca 2025#60Caracolá Ruta Cultural por a Lebrija Flamenca 2025#60Caracolá Ruta Cultural por a Lebrija Flamenca 2025#60Caracolá Ruta Cultural por a Lebrija Flamenca 2025#60Caracolá Ruta Cultural por a Lebrija Flamenca 2025#60Caracolá Ruta Cultural por a Lebrija Flamenca 2025
El punto de encuentro es el Centro de Flamenco de Lebrija, donde el grupo puede disfrutar de documentales sobre el flamenco, pantallas interactivas y textos relacionados con el flamenco de Lebrija. En la sala museística, donde los artistas lebrijanos han donado sus pertenencias más queridas y valoradas, se habla de la gran relación de artistas que ha dado Lebrija, no solamente profesionales, desde Diego Flores El Lebrijano, que pisó los primeros escenarios allá por el siglo XIX, hasta José Valencia que este año recibe el Caracol de Oro de la 60 edición de la Caracolá Lebrijana.
En la Plaza del Hospitalillo hablamos de la historia de la Caracolá y del pueblo gitano, precisamente este año 2025 en el que se cumplen los 600 años de la entrada de los gitanos en la península Ibérica. Con nuestro libro de cabecera en la mano, el de Los Gitanos Flamencos de Pedro Peña Fdez, nos atrevemos a afirmar que eso pudo no ser así y que hubiera gitanos ya en la Baja Andalucía desde mucho antes. La historia del pueblo gitano es una historia de persecuciones, desde las pragmáticas de los Reyes Católicos que cantó Juan Peña El Lebrijano, pasando por la Gran Redada en el siglo XVIII y hasta la dictadura de Franco en el siglo XX. Una historia de discriminación y resistencia que las familias gitanas expresan a través de sus cantes.
La Caracolá Lebrijana nace en el año 1966 de la mano de un grupo de aficionados que pretenden llevar el flamenco íntimo y personal que se hacía en el seno de las familias gitanas, en celebraciones y lugares de trabajo, a los escenarios para el disfrute de un público más general. Este festival flamenco se ha celebrado de manera ininterrumpida desde hace 60 años por diferentes espacios, dando cobijo a las principales figuras del cante y sirviendo de desarrollo profesional de los artistas lebrijanos desde muy pequeñitos.
#60Caracolá Ruta Cultural por a Lebrija Flamenca 2025#60Caracolá Ruta Cultural por a Lebrija Flamenca 2025#60Caracolá Ruta Cultural por a Lebrija Flamenca 2025#60Caracolá Ruta Cultural por a Lebrija Flamenca 2025
#60Caracolá Ruta Cultural por a Lebrija Flamenca 2025#60Caracolá Ruta Cultural por a Lebrija Flamenca 2025
Y la verdad llega de la mano del cante. El grupo que ha participado de la Ruta Cultural ha tenido el privilegio de asistir al ensayo general del grupo Phurano Sumnakaj (Oro Viejo) que actúa el sábado 12 de julio en la 60 Caracolá. La pureza del cante y el misterio de la fiesta gitana en estado puro, delante de los aficionados que han podido vivir una experiencia que se llevarán para siempre en sus entrañas.
Y como veníamos diciendo que el flamenco es convivencia y es ganas de compartir, aprovechamos la amabilidad del matrimonio de Petras y Francisca, que viven en un patio de vecinos, donde se vivía de otra manera. Un patio en el que Pedro Bacán de muy joven ensayaba con su guitarra y donde se respira el aire flamenco. Un final para la Ruta Cultural que invita a relajarse y a compartir todo lo aprendido. El maridaje lo puso la Bodega de El Sótano con un vino especialmente concebido para la ruta y para la tapita de papas aliñás.
En el 2025, la Caracolá celebra su 60 aniversario, el cantaor lebrijano cumple 50 y recibe el Caracol de Oro
Este 2025 es el año de José Valencia. Un maestro precoz. Este mismo año en el que la Caracolá celebra su 60 aniversario, el cantaor lebrijano cumple 50 años y recibe el prestigioso Caracol de Oro. Esta entrevista se celebró el pasado mes de mayo durante la grabación del #podcast El Callejón del Duende en directo, desde el Centro de Flamenco de Lebrija, sobre su «Estudio sobre los cantes de Lebrija».
Entrevista a José Valencia sobre el «Estudio de los cantes de Lebrija».
LebrijaFlamenca: José Valencia,, un cantaor estudioso, con fama de trabajarse bien los temas y los proyectos. Ahora con el «Estudio de los cantes de Lebrija» con más razón.
José Valencia: Bueno, simplemente hago lo que llevo haciendo desde los cinco años: estudiar, cantar, investigar… después de haberle dado la vuelta al mundo varias veces y de hacer muchas cosas muy diferentes, como se suele decir «la cabra tira al monte y no hay cabrero que la guarde», y uno al final va a buscar su redil natural, su sitio y su centro. Y como mis principios son Lebrija, pues vuelvo a la raíz.
Quiero realzar lo que hace mucho tiempo se demostró, que es que Lebrija es cuna de cante y ponerla en valor, a la altura que se merece, que creo que se merece mucho más de lo que está reconocida.
«Lebrija es cuna del cante y quiero ponerla a la altura que se merece, que creo que es mucho más d elo que está reconocida»
Uno empieza a reflexionar cuando descubre por primera vez esa manera tan diferente y tan especial de cantar. Luego, me he ido enterando de cómo iban los cantes y escuchando las conversaciones de los mayores, las reuniones de aquellos que compartían y hablaban y debatían sobre quiénes les gustaban más, qué particularidad tenía cada uno. Uno va escuchando y a la par me voy dedicando a cantar y vas avanzando.
LebrijaFlamenca: Pero nos suena raro eso de estudiar en el flamenco. Están las vivencias, ¿pero estudiar?
José Valencia: No es el concepto de estudio de coger un libro y leerlo, aunque también se hace. Todo lo que sea aprender, leer, saber historia del cante, tesis, ideas, al final estás estudiando. Cuando estás escuchando también estás estudiando, cuando estás equivocándote, estás mirando la manera de corregir los fallos, cuando voy a andar por la mañana y me pongo los cascos estoy estudiando.
LebrijaFlamenca: Pero también tiene mucho que ver con mirarte dentro y mirarte en los demás.
José Valencia: Es complicado, porque cuando te quieres meter en el papel de otra persona es complicado, la has conocido y puede ser familia tuya y vas a recordar esos momentos, y hay una parte emocional de las cosas que no es solo cantar. La parte emocional que te lleva a recordar esos momentos te puede invadir e incluso te puede perjudicar anímicamente. Lo digo porque cuando el homenaje a Juan Peña en la Bienal, se supone que me iba a dirigir y se muere el 13 de julio y eso se convierte en un homenaje y fue muy difícil, muy complicado. Era un proyecto suyo convertido en un homenaje. Intentas meterte en la piel de esa persona a la hora de cantar y te puede pasar factura. Por eso lo miro siempre desde mi punto de vista, desde mi percepción. Está bien recordar las cosas, ahora con el «Estudio de los Cantes de Lebrija» empiezas a recordar a gente que ya no está y llega un momento en que el corazón se te encoje.
LebrijaFlamenca: ¿Cuál es ese niños, esa curiosidad que tienes todavía dentro?
José Valencia: Un niño que vivía en el Barrionuevo y que estaba loco por jugar a la pelota, hasta que llegaba mi abuelo y me ponía a estudiar. Aquellos recuerdos de ver a mi tía Josefa cantando. Me acuerdo de todos los gitanos que vivían en Blas Infante, la Morena, la Perrenga, y los del Barrionuevo, que estaba la Pepa de Ricardo, Ricardín, el Chila, prácticamente eran todos familia. Me acuerdo de los primeros años de la caseta de Feria, mi tía María, la hermana de mi abuela bailando, el Viá, el marido de Catalina, mi tío Manuel cantando, yo tendría como 6-7 años, más no tenía, y estaba metido en todos los fregaos. Ahí es donde empecé realmente a estudiar, de forma inconsciente.
«El cante está basado en el respeto, más allá de armonías, patrones o ritmos, el principio de todo y la parte fundamental es el respeto»
Esto es vital, porque el cante está basado en el respeto. Más allá de armonías, patrones, ritmos… el principio de todo y la parte fundamental es el respeto. Porque es una música de transmisión oral, que no está escrita. Una transmisión de mayores a niños y esa es la base fundamental. A partir de ahí si no hay respeto, todo lo que se haga puede sonar a ciencia ficción.
LebrijaFlamenca: Lebrija es una escuela natural de cante.
José Valencia: Claro, y aparte el cante está en seis o siete apellidos. Cada familia tiene una particularidad a la hora de cantar, con su propia idiosincrasia y oliendo a su vez a marisma, a sal, a uva y a terruño. Eso es lo que es Lebrija. Son la familias las que lo llevan con toda la naturalidad del mundo, cada uno impone su impronta. Y no ha sido algo académico. Hasta el primer artista gordo que sale aquí que es Juan, todo quedaba en casa. Quitando un pequeño conato con Diego Flores el Lebrijano, que sí hizo cafés cantantes, hasta Juan, hay más de cien años de espera. Y en esos cien años se construyeron cosas, tiene que ser una escuela natural. La propia historia te lo pone enfrente.
«Lebrija es una escuela natural de cante con su propia idiosincrasia, oliendo a su vez a marisma, a sal a uva y a terruño»
LebrijaFlamenca: Lebrija entiende la tradición pero a la vez ha ido también siempre por delante.
José Valencia: La curiosidad y las necesidades. Ahora hay un cambio generacional, por ley de vida. Y hay una generación que se está yendo, que quedan pocos, y los pocos que quedan son mayores. Hay una generación que es 20 años mayor que yo, como mi tío Manuel e Inés. Y una generación que viene como puede ser Anabel Valencia que es 10 años más joven que yo. Y otras mucho más joven como la Malena. Lo que sí está habiendo es un resurgimiento de la parte femenina, que es primordial. Ha habido mujeres, pero pocas profesionales.
Porque Lebrija ha tenido esa manera de entender la vida. Ha sido un pueblo muy trabajador y no le ha gustado vivir de florituras. Jerez y Lebrija son como dos hermanos, pero son la noche y el día. Y eso se nota a la hora de cantar. Nosotros somos muy reservados para dar nuestras cosas. Aquí para dar confianza, y para darte algo te voy a decir: espérate. Y no vengas a decirme cántame, porque lo voy a hacer cuando me dé la gana, y no cuando me des tú dinero porque yo no me dedico a esto. Y eso ha pasado aquí siempre. El Viá podía haber sido un pedazo de bailaor en su época, pero decidió quedarse en su casa con sus niños. Gente humilde que trabajaba, que estaba acostumbrado a su vida. Que trabajaban en los campos de sol a sol. O en sus oficios artesanales, o eran herreros, o ganaderos.
«Jerez y Lebrija son como dos hermanos, pero son la noche y el día. Y eso se nota a la hora de cantar»
Y en cuento a las mujeres, si vamos a desmembrar la vida real del ser humano, quienes tratan con los niños son las madres, donde los niños empiezan a escuchar es en su casa. Por eso si te das cuenta, la mayoría de las cantaoras que había en Lebrija son mujeres. Ellas son las que traen, las que transmiten, además transmisión directa, desde la barriga, te tengo dentro de mí y te doy el pecho, estamos hablando de la vida. Esto es un matriarcado porque en realidad siempre ha sido así. Lo que pasa es que estamos en una sociedad muy machista y la mujer trabajaba, limpiaba la casa, se ocupaba de los niños y hay que darle su mérito.
Entrevista a José Valencia sobre el «Estudio de los cantes de Lebrija».
LebrijaFlamenca: Aquí se siguen juntando los gitanos, en familia o en pandilla, y comparten un rato de cante.
José Valencia: Eso es maravilloso, para compartir música no puedes estar solo. Tienes que estar acompañado. Y hay alguien que canta, y otro que tiene el instrumento, y otros que llevan la rítmica, otros que dicen olé y otros que dicen a mí no me gusta. Se trata de compartir, de estar y poco a poco se va viendo el que defiende una idea, tiene un proyecto. Lo mejor de todo es estar rodeado, compartiendo información.
Los artistas vivimos de la gente, y necesitamos a la gente. Antes se buscaba a su gente, a sus familiares, a sus amigos. Dejar de ser artista y ponerse el abrigo de lebrijano. Eso es retroalimentarse. Y lo necesitas. Sin ese alimento ¿de donde salen las ideas? De compartir con la gente, siempre hay alguien que te da con la tecla, con la clave. Aunque no sea artista, si sabe lo que dice y lo que opina, para mejorar y debatir. Y ahora con este cambio generacional, hay que intentar mantener el legado desde hoy hacia adelante. Que las nuevas generaciones tengan algo en que basarse y no vayan a ciegas.
LebrijaFlamenca: Este Estudio sobre los cantes de Lebrija que ahora traes a la 60 Caracolá, lo estrenaste en la Bienal de Sevilla y muy recientemente lo has llevado a Francia, al prestigioso festival de Mont de Marsan.
José Valencia: Yo lo que he hecho es una mera presentación para montarme en un escenario. Pero el verdadero proyecto es grabarlo y dejarlo hecho para siempre y que se quede en el centro de documentación y todo el que quiera lo escuche y opine, y mantener esa transmisión oral. Crear cierta conciencia, que se cree un debate y la información se va ampliando. Y la gente del pueblo va a tener ese trabajo ahí para poder mantener sus cantes.
En la Bienal me olía a Lebrija y Lebrija huele muy bien a geranio y a gitanillas. Ese día había geranios y gitanillas por ahí. Hice lo que tenía que hacer, un homenaje a mi tierra y a mis antepasados. A esos artistas con los cuales yo he compartido y he aprendido. Y a las generaciones venideras dadles ese regalo. Y compartir con jóvenes como Alonso, que viene despegando fuerte y tiene un sentido del ritmo y una naturalidad a la hora de coger las cosas. Eso te alegra porque ves que hay formas y hay futuro. Hay que cuidar a la juventud, a las futuras generaciones lebrijanas. Que entre todos hagamos que esto salga por todos lados y todo el mundo se embriague de geranios y gitanillas.
LebrijaFlamenca: La verdad es que es muy necesaria esa labor recopilatoria.
José Valencia: Hace más de 20 años, Pedro Bacán hizo cuatro discos que son una maravilla (Noches Gitanas de Lebrija). Ahí hay una muestra perfecta, lo que pasa es que Pedro iba buscando más los personajes, no ahondar tanto en la explicación o el estudio. Si en vez de una fiesta, separa los cantes y les pone sus títulos, pues sería otro tratamiento para el que quiera escucharlos y aprender a cantarlos. Pedro hace una muestra viva, maravillosa, todavía suena, esa manera de cantar de gente que ya no está, muchos recuerdos. Yo recuerdo de ir con Pedro a Francia con la Morena, que estaba muy mayor, montada en el avión, bromeando con Diego de la Margara, y se montaba en el escenario y hacía su cantecito por bulerías, con esa pataíta que hacía una entrada a contra que los bailaores decían, qué hace esta mujer, en qué tiempo lo hace, lo ha hecho así toda la vida… Son gente que no son profesionales, son una minoría muy amplia.
«Lebrija nunca se ha creído lo que es, por eso la lucha siempre ha sido individual, no colectiva, y siempre ha habido bandos. Y eso nos ha hecho daño»
Lo que ha tenido Lebrija es una cosa, digamos menos buena: Lebrija nunca se ha creído lo que es, por eso la lucha siempre ha sido individual, nunca colectiva, y siempre ha habido bandos. Y eso nos ha hecho daño, en el sentido de que hemos perdido mucho tiempo, cuando Lebrija ya podía estar a ese nivel, que a nivel aficionado lo está, pero a nivel de nombre no. Y eso es lo que hay que pretender y tiene que ser una lucha colectiva, y hay que rodearse de los que quedan y de los futuros. Porque esto es generacional, y en el momento en que yo vaya retrocediendo por edad, ellos van a ir subiendo. Y ellos serán los que tendrán que llevar ese legado a cuestas. Y para llevar ese legado a cuestas primero tienen que estar bien preparados, porque si no, la losa es gorda. Una cosa que tiene este mundo es que en el momento en que lo haces una vez mal, las consecuencias son graves. Como si hubieras cometido un crimen y ya no lo puedes remediar.
Hay que decirlo, porque si estamos de acuerdo en lo malo, ya estamos buscando una solución. No le estamos echando la culpa a nadie, todos somos culpables de eso. Pero también eso es una manera de vivir, y es una manera de ser, y entra dentro de la idiosincrasia del pueblo, en el fondo tienes que quererla. Esa parte no tan buena te ha dado una parte buena: o machacas o no vales. Y te fortalece, lo que pasa es que tiene que aprender a ser inclusivo.
LebrijaFlamenca: Pero cuando te acercas a los mayores, a escucharlos, ellos lo agradecen.
José Valencia: La gente en el fondo es muy generosa y si les preguntas bien, son reservados y les cuesta trabajo, pero cuando les das confianza, ellos la cojan y sueltan. Además locos por soltar y más de lo que nos creemos. Lo único que hay que hacer es empatizar con el que tienes al lado, y sacar el mejor partido de todas las cosas. Y no es una cuestión de beneficio propio, si los dos funcionamos bien el resultado final va a ser mucho mejor. Son cosas que se van a quedar para toda la vida y con el tiempo estará presente y te sentirás orgulloso de haber sido partícipe de la historia de Lebrija.
Entrevista a José Valencia sobre el «Estudio de los cantes de Lebrija».