SEMBLANZA FLAMENCA: La bailaora CHARO CORTÉS, nervio y compás majestuoso

Lebrija rinde homenaje a Charo Cortés, desaparecida hace 4 años y madre de los dos hijos de Juan Peña «El Lebrijano»

Murió hace cuatro años, coincidiendo con la 16 edición de Bienal de Flamenco de Sevilla en el año 2010. Rosario Cortés fue bailaora profesional durante la década de los años 60 y 70; aunque se retiró de los tablaos con la maternidad, siguió protagonizando fiestas y ambientes familiares, y vivió en Lebrija hasta el final de sus días.

Jugó, como muchas mujeres flamencas, un papel fundamental en primera fila, y después en la retaguardia del flamenco. Su personalidad libre, su bondad y su carácter alegre seducía a todos los que la conocieron. Su hija Ana Belén Peña Cortés no quiere dejar pasar ni un año más sin rendirle el homenaje que se merece: «Mi madre era cristalina y muy inteligente», nos cuenta en la presentación de un cartel en el que ha reunido a primeras figuras del flamenco en torno a la figura de Charo Cortés.

ZAMBOMBA FLAMENCA EN HOMENAJE A CHARO CORTÉS
Sábado, 27 de diciembre de 2014 // 19:30 horas // Salón de Celebraciones Bar Marismas
 

SEMBLANZA FLAMENCA DE CHARO CORTÉS

Rosario Cortés nació en Cádiz y se crió huérfana, en el barrio de La Viña (detrás del Teatro Falla) con su abuela. Ya desde muy pequeña tuvo interés por el baile y su empeño la llevó a una academia y a sacarse, muy joven, el carnet de artista necesario para dedicarse a esta profesión durante el régimen.

Cuando conoció a Juan Peña «El Lebrijano», ella era una primera figura del baile y participaba en compañías como las de Pilar López (hermana de La Argentinita) y Antonio Gades, en los años 60. La bailaora gaditana actuó en Brodway de Nueva York junto a Fernanda y Bernarda de Utrera y bailó junto a otras figuras de la época, como Carmen Amaya o Manuela Carrasco.

Charo Cortés

ABC, 3 de junio de 1959.

Charo Cortés fue una primera estrella en la época dorada de los tablaos flamencos de Madrid. Aunque existen dudas de la calidad artística de la programación de los tablaos, muy enfocados al turismo; lo cierto es que en los años 50 y 60, en los tablaos madrileños han actuado las mejores figuras del momento. Entre los más famosos de Madrid, figuran el de La Zambra (considerado como baluarte de la pureza flamenca, hemos encontrado un cartel del año 1959 en el que figura Rosario Cortés entre las bailaoras), El Corral de la Moraría, Los Canasteros, El Café de Chinitas,…

La boda entre Juan Peña «El Lebrijano» y Rosario Cortés llega en el año 1964 y resulta ser un acontecimiento histórico en la historia del flamenco, con invitados de lujo como La Niña de los Peines y Antonio Mairena. Hay un disco editado en 2011 de una grabación que hizo Alfonso Eduardo Pérez Orozco de esta boda. El Barrio de la Concepción de Madrid, junto a la Plaza de Toros de las Ventas, se convierte en «el barrio de Santiago» madrileño, por la cantidad de artistas flamencos que habitan en él y entre los que se incluyen Charo Cortés y «El Lebrijano».

Encontramos reseñas de actuaciones de la bailarina flamenca en teatros y en los principales festivales, que nacían en esta década y albergaban el mejor arte flamenco de esta época dorada. En los años 60, la figura de Charo Cortés no desmerecía a la de Juan Peña, sino todo lo contrario: el ABC del año 1964 los presenta como «una pareja que por si sola es garantía de éxito: Juan Peña «El Lebrijano» y la no menos famosa bailarina Charo Cortés, pareja de Juan en la vida y en el arte». En el año 1965 la encontramos en la Gran Buñolada Flamenca de la Caseta del Círculo de Labradores de la Feria de Abril de Sevilla junto a Lola Flores.

Además de en El Gazpacho de Morón y otros festivales, Charo Cortés participa en varias ocasiones en La Caracolá Lebrijana. En 1969, el grupo La Debla organiza por tercer año consecutivo el festival y el sábado 19 de julio actúan Antonio Mairena, «EL Lebrijano», Fernando Terremoto de Jerez, Naranjito de Triana, Perrate de Utrera, Borrico de Jerez, El Chozas, Miguel Funi y entre estas primeras figuras, el baile de nada menos que Charo Cortés y Pepa Montes. En el final de fiestas, intervienen Concha Vargas, Paqui Peña, El Chiva, María «La Pote», Fernandillo de Morón y Manolo Romero. En la guitarra están Pedro Peña, Parrilla de Jerez, Pedro Bacán y Diego Carrasco. ¿Se puede pedir más a un cartel y a todo un planteamiento de festival flamenco? También aparece Charo Cortés en las Caracolás de los sigueintes años 1970 y 1971.

Charo Cortés

ABC DE SEVILLA, 19 de agosto de 1966.

En el año 1971, el ABC nos habla de un recital flamenco presentado por Juan de la Plata en el que participa Juan Peña «El Lebrijano» como «recitante» y forman parte del espectáculo Rosario Cortés, Miguel Funi, Inesita de Utrera, el Guapo de Jerez y las guitarras de Pedro Peña y Pedro Bacán.

La amistad de la familia Peña con Pedro de Miguel la vincula a Las Cabezas de San Juan y su Yerbabuena. En 1970, encontramos «un nuevo festival que está a punto de irrumpir» en el pueblo vecino, en el que actúa Charo Cortés junto a figuras como La Perrata, Fernanda de Utrera y el propio Juan Peña «El Lebrijano». En esta «Noche de Cante» de Las Cabezas se le impone la «Yerbabuena de Plata» a José María Pemán.

Charo Cortés se va retirando poco a poco de los tablaos y escenarios conforme se vuelca en su vida familiar. Su matrimonio y la maternidad de Juan y Ana Belén acaban con su profesión, aunque sigue bailando en reuniones informales, finales de fiesta y acontecimientos familiares: cumpleaños, comuniones, bautizos y bodas, principalmente, en Lebrija, la ciudad donde reside hasta el final de sus días.

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Nuestro agradecimiento al Blog Flamencas por Derecho por los datos facilitados.

Homenaje a CHARO CORTÉS en Lebrija

Un gran número de artistas vienen a Lebrija a recordar a la bailaora gaditana Charo Cortés

Bailaora

HOMENAJE A CHARO CORTÉS EN LEBRIJA_Ana Belén Peña Cortés

Murió hace más de cuatro años y Lebrija aún no ha reconocido el papel, tan importante, que como muchas mujeres flamencas jugó Charo Cortés a lo largo de su vida.

LebrijaFlamenca.com va a colaborar con su hija Ana Belén Peña Cortés a recordar su figura y vamos a contribuir para que el próximo día 27 de diciembre estemos muchos lebrijanos disfrutando de la Navidad Flamenca organizada en homenaje a Charo Cortés.

Por ahora, adelantamos el cartel, que como podemos ver, es un lujo:

NAVIDAD FLAMENCA / HOMENAJE A CHARO CORTÉS

Día 27 de diciembre a las 19:30 horas

Lugar: Salón de Celebraciones Café – Bar Las Marismas.

Entrada 8 euros (1 kilo de alimentos destinado a obras de caridad).

Autobuses gratis desde el aparcamiento del LIDL.

Venta de entradas: El Asador y El Palaustre.

Al cante:
JUAN VILLAR
NANO DE JEREZ
JOSE MÉNDEZ
MARI PEÑA
MANUEL DE ANGUSTIAS
JUANA VARGAS
TOMA CASTAÑA
ROMERO Y JARA
ISABEL CARRASCO
ROSAS FLAMENCAS
A la guitarra:
ANTONIO MOYA
RYCARDO MORENO
CURRITO MALENA
LUIS CARRASCO
Percusión:
ÁNGEL PEÑA
MONO
Colaboración especial: LA MACANITA, CARMEN LEDESMA, PASTORA GALVÁN, CONCHA VARGAS Y PEPA BERMÚDEZ.
Presentador: MANUEL MOLINA

LA PASCUA de Luis de Chimenea nos muestra cómo viven los gitanos la Navidad

Una gran familia de artistas de Lebrija y el Campo de Gibraltar arropada por voces más consagradas del panorama flamenco

Los artistas invitados eran una apuesta de éxito seguro. Voces consagradas ya, profesionales del mundo del flamenco y la canción española, que están en la actualidad en la cima del éxito. Todos ellos se muestran solidarios y apoyan el espectáculo de LA PASCUA DE LOS GITANOS EN LEBRIJA. Acuden generosos a la llamada del principal convocante Luis de Chimenea en torno a las fechas navideñas.

Jesús Méndez cantó más cerca de la Paquera que nunca, tan acostumbrados estamos a escuchar a la desaparecida cantaora jerezana cantarle a la navidad. «Por los caminos de Egipto» se acercó el jerezano a los sones de las zambombas del pueblo vecino. María José Santiago venía entrenada en su gira navideña por otros muchos teatros y lo demostró sobre el escenario, poniendo a cantar al patio de butacas con el conocido villancico «Envidia…». Pepe el Marismeño cantó su «Gloria» y mostró su generosidad donando juguetes para los niños y niñas de Lebrija que más lo necesiten. Y el Giraldillo al Cante de la última Bienal, Antonio Reyes, hizo sus cantes de baja mar, acompañado por la guitarra también premiada de Manuel Valencia, con los clásicos «Campanilleros» de Manuel Torres.

A este cócktel de éxito, que hizo que las entradas estuvieran vendidas desde prácticamente antes de ponerlas a la venta, hay que sumarle los incondicionales hermanos Morancos, César y Jorge Cadaval, que por segundo año consecutivo acuden a la cita y demuestran que lo suyo es mucho más que contar chistes. Sienten, realmente, afinidad por los gitanos de Lebrija y su entorno.

Y ahora dicho esto, me van a perdonar los artistas consagrados, porque me voy a referir a la verdadera Pascua Gitana y al ambiente familiar que vivimos en la noche del pasado 16 de diciembre en el escenario del Teatro Municipal de Lebrija. Y me voy a quedar con los principales villancicos como favoritos: el que cantó Luis de Chimenea hasta partirse la camisa, en homenaje a Turronero, con arreglos del músico de San Roque, guitarrista y cantaor, Manuel Peralta Flores, que también nos deleitó con unos minutos por bulerías que parecía haberlos sacado del fondo de un cofre. Y el poema del poeta de la generación del 27, Gerardo Diego, que cantó Anabel Valencia como si fuera a arrumar a su hijo hasta que la rabia la partía en dos, «yo no sé, no sé, con qué lo envolveré yo, cuando venga, no sé…».

Además, hubo otros: «Diciembre» de Manuel Terremoto, que interpretó Luis de Mateo con un temple propio de los viejos cantaores de otros tiempos. No me puedo quedar aquí, porque la voz casi negra, salinera y cosmopolita de Manuela Montoya nos deleitó con un villancico rebuscado «Sirva tu cuna». Y Jesús de la Frasquita ya nos tiene acostumbrados a su cante certero; Manuel Vega «P’a que no llorara» y las guitarras de Currito Malena, Juan de Clemente y el ya mencionado Manuel Peralta. A la percusión Juan Manuel Hidalgo, Marote Jesús Román y el niño Mario Carrasco. A la gran familia se ha unido este año un músico excepcional, que ha encajado con sus interpretaciones de trompeta, el cubano Ranffis Erik Nardos. Y las palmas y los jaleos y el alma de la Pascua de Rocío al Turronera y Vero Bermúdez Monge.

Luis de Chimenea ha inventado una fórmula que funciona. Se ha salido del saco de las zambombas, que las hay a montones, y ah imprimido un sello propio con su Pascua Gitana. La donación de fondos de la taquilla a una asociación de enfermos de alzhimer y la recogida de juguetes dan carácter solidario a su pascua. Pero es mucho más: Luis de Chimenea intenta crear en el escenario el verdadero ambiente de una casa de una familia gitana en navidad. Villancicos, emociones, sentimientos… y una guasa gitana de pasarlo bien y estar a gusto que hizo que se vistiera de angelito para el fin de fiestas como si se tratara de una fiesta particular en el salón de una casa.

Veamos este álbum de fotos del fin de fiestas:

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