Periodista. Vivo en Lebrija.

Creatividad y diseño para la moda flamenca

El publicista especializado en moda flamenca CAYETANO GÓMEZ inaugura la exposición de fotografías CREAFLAMENCA

Cayetano Gómez nos ha traído a Lebrija, en vísperas de la Feria, una serie de diseños de trajes de flamenca de las mejores firmas del panorama andaluz. Los diseños se plasman en una serie de 22 fotografías que nos muestran trajes de 15 diseñadores de primera línea de la moda flamenca.

Ocho modelos lucen volantes y colores sobre un fondo blanco, huyendo de lo más habitual en la pose flamenca, que suele tener de fondo paisajes o monumentos más o menos históricos o populares. Un conjunto de fotografías expuestas en el Bar Lechuga de la familia del autor, que son fruto de un trabajo continuado relacionado con la moda flamenca que se puede seguir en el Blog «¡Ay, Maricrú!«.

Una visión diferente de la moda flamenca. «Hablan los trajes», explica Cayetano Gómez, y añade que en CreaFlamenca podemos apreciar «el momento de profusión creativa que vive la moda flamenca, combinando patrones clásicos, como los de Lina, Pilar Vera o Pol Núñez junto a algunos de los nombres que han renovado el diseño flamenco en los últimos años, como Cristina García, Ana Morón, Cañavate o Ernesto Sillero».

Precisamente dos de las diseñadoras acompañaban al autor de las fotos en el acto de inauguración: Cristina García y Ana Morón. La primera nos explica que busca la asimetría y que se ha inspirado para su última colección en un edén o «un jardín de flores». Las colecciones son muy diferentes unas de otras y las diseñadoras suelen trabajar por proyectos, con algún «leitmotiv», como explica Ana Morón, que trabajó las formas de la papiroflexia, la evolución de una mariposa y, en esta ocasión, presenta vestidos con bordados a mano «y los bordados forman parte del diseño del vestido».

La relación profesional se ha convertido en amistad con Cayetano Gómez, que se mueve en la primera línea de la moda flamenca. «Hoy la moda flamenca se extiende cada vez más y hablamos de vestidos de inspiración flamenca para fiestas o para vestir a la mujer del sur».

El publicista lebrijano recibió también en su exposición ala alcaldesa de Lebrija, María José Fernández, que felicitó a Cayetano Gómez y agradeció que Lebrija pudiera «conocer estos modelos de moda flamenca en el preámbulo de su Feria».

 

CURRO VARGAS en la Azotea Flamenca de la Peña «Pepe Montaraz»

AZOTEA FLAMENCA en la Peña «Pepe Montaraz» de Lebrija

Día: sábado, 29 de agosto // 22 horas

Entrada libre hasta completar aforo.

Al Cante, Curro Vargas.

Al Toque, Antonio José de Lebrija.

«JONDURA GITANA Y VIRTUOSISMO OBRERO»

El cantaor Curro Vargas nos ofrece el próximo sábado 29 de agosto el último de los recitales de la AZOTEA FLAMENCA programada por la Peña Flamenca «Pepe Montaraz» de Lebrija en este verano de 2015. Estará acompañado por la guitarra de Antonio José.

Por esta AZOTEA FLAMENCA, lugar idóneo para escuchar cante en las noches de verano, han pasado otros artistas como el Coro de la Peña «Somos de Lebrija», Cristóbal Ramírez, Frasquito Montaraz, la guitarra de Eusebio José García; Enrique Afanador; Paqui «La Caracola» y María José Soriano, y el grupo «Rosas Flamencas».

Disfrutemos por adelantado de Curro Vargas con este VIDEO. La soleá que dio comienzo a la Caracolá 2015 y que sentó las bases para todo loq ue iba a venir:

Los Caminos del Cante nos llevan a la Choza de JUANIQUÍN

Familiares y aficionados recuerdan la figura de Juan Moreno Jiménez «Juaniquín» en el III Ciclo Flamenco de El Cuervo

Dicen que la choza donde vivió Juan Moreno «Juaniquín» estaba junto a la venta de Santa Inés, en algún lugar de la campiña entre Lebrija y El Cuervo. Nacido en Jerez de la Frontera, se trajo los aires de Cádiz; identificado con el cante gitano de Lebrija y Utrera, este hombre sin patria ha significado mucho en la cadena de transmisión del flamenco.

El Ateneo Cultural Andaluz «Arbonaida» de El Cuervo se ha empeñado en recuperar su memoria con el Ciclo Flamenco «La Choza de Juaniquín» y gracias a ello, la localidad de El Cuervo encuentra su lugar en el mapa flamenco de la baja Andalucía.

El pasado 30 de julio tuvimos la oportunidad de compartir una velada emotiva en torno a la figura de «Juaniquín» y de su hijo José Moreno Vargas «El Mojiconero» que, siguiendo los aires de libertad de la familia, fundó el primer Ateneo de El Cuervo. Los astros estaban alineados en la Casa de Postas de El Cuervo y con la presencia de muchos de los nietos y bisnietos de «Juaniquín» y muchos aficionados al flamenco, se celebró en directo el programa de radio de Los Caminos del Cante.

En la mesa estuvieron sentados recordando la figura y los cantes de «Juaniquín» Daniel Salguero de la Fragua; el cantaor aficionado y coetáneo de «Juaniquín», Benito Dorantes «el Macho»; y el investigador y colaborador de Los Caminos del Cante, Alfredo Benítez, así como el propio conductor del programa José María Castaño. En el cante, ilustraron el debate de la mesa redonda los cantaores Andrés Fernández de Huelva y Ezequiel Benítez de Jerez.



No hay nada grabado de «Juaniquín», pero muchos cantaores y cantaoras del siglo pasado recogieron su eco, su afinación y sus letras. A través de interpretaciones de artistas consagrados como Antonio Mairena, Agujetas Viejo o la misma Fernanda de Utrera fuimos aproximándonos al origen, al cante primitivo de «Juaniquín», a una manera de cantar o de contar las vivencias de una época que no volverá.

Reproducimos aquí algunas de las palabras que el representante del Ateneo Cultural Andaluz «Arbonaida» dijo sobre «Juaniquín»:

Flamenco

III Ciclo Flamenco «La Choza de Juaniquín» en El Cuervo 2015

«La choza de Juan José de la Santísima Trinidad Francisco de Sales Moreno Jiménez, la Choza de Juaniquín, abre sus puertas por tercer año consecutivo (…). En estos días volveremos a rememorar, a invocar como un acto de responsabilidad, pero sobre todo de deber ciudadano, de rebeldía y casi de necesidad vital, al nombre, al espíritu, al genio y al hombre que da sentido y definición a este ciclo: Juaniquín. Y soñaremos e imaginaremos, que se sienta ante nosotros con su mano en la rodilla y su garbo de gitano orgulloso de su estirpe. Y en la ensoñación, imaginaremos al hijo de María la negra, el que según el testimonio oral nunca quiso grabar para que su cante muriera con él, en el interior de su choza frente a la venta de Santa Inés, donde hoy no queda ni una sola huella material de su paso, rodeado de aquellos cuerveños de principio de siglo XX que escuchaban sus cantes y sus melismas como un regalo del cielo, bebiendo de una soleá que salía del corazón, del sufrimiento y del dolor, cantándole a su hijo perdío y pidiéndole a Dios que pusiera remedio para no perder la cordura, pa no perder el sentío. Y mientras esperaba la venida de Dios como tantos hombres a lo largo de los siglos, hacía de su cante la expresión máxima de su angustia vital. Eso es lo que distingue a los cantaores de raza, de corazón, de los cantaores de intelecto. Porque eso es el flamenco: genio, arte, vivencia, dolor, sentío, liberación, lenguaje del alma. Por eso Juaniquín pervive, porque era puro y auténtico. Porque era genuino. porque nunca se dejó comprar. Porque era genio y ser».

«Imaginen la choza de Juaniquín como un techo a dos aguas con cada uno de los lados orientados a Sevilla y Cádiz. Ocupando el epicentro de un área delimitada por Cádiz, Jerez, Lebrija, Utrera y Sevilla, El Cuervo, que no es zona de cante, acoge en su seno naciente la morada de Juaniquín, su choza de hombre humilde pero grande. Sobre uno de los lados de su techo cae la brisa marinera de Cádiz y el aire inconfundible de la campiña jerezana. Sobre el lado contrario, la lluvia arrastra las maneras de Triana y de utrera. Toda ello, aderezado por la grandeza del cante gitano de Lebrija, se vierte con dulce gravidez a la entrada de la choza, preñando el suelo de El Cuervo de un arte inigualable. Y se hace cuerveño, aunque solo sea de prestado, el eco de Juaniquín, de la Serneta, de Pinini, de la Piriñaca, del Borrico, de Perrate, de Silverio, de Antonio Mairena y de tantos otros grandes mitos de este arte que compartieron el universo de Juaniquín. Lástima que la Historia, la raza, la época, la desidia o la voluntad de Juaniquín, nunca lo sabremos con seguridad, no nos haya legado ninguna grabación para poder conocer su cante sin que medien otras voces vehiculares. Aunque eso, indudablemente, agigante su figura».