Las alumnas de Paula Vargas celebran el fin de curso con una visita al Centro de Flamenco de Lebrija
La academia Infinity8 ha celebrado el fin de curso de baile flamenco con una visita al Centro de Flamenco de Lebrija que se convirtió, de manera casi improvisada, en un reconocimiento a la profesora Paula Vargas, que ha decidido dedicarse a sus estudios de manera más intensiva. Tanto alumnas como la responsable de la academia, María Zambrano, han coincidido en un grito unánime dedicado a Paula Vargas: «Te respetamos, dedícate a los estudios, pero ¡no dejes de bailar!».
Y es que Paula Vargas es el eslabón más joven de una larga saga flamenca, por los cuatro costados. Nieta de Ramón Vargas «Farrirri» y Tomasa, así como de José Carrasco «Carita» y Josefa, sus dos abuelos son grandes conocedores del cante gitano y aficionados con sabiduría flamenca. Ella ha aprendido a bailar desde pequeñita con la gran bailaora lebrijana Concha Vargas, pero la cultura la traía de nacimiento por sus familias gitanas. En clases de baile, Paula Vargas no solo enseña compás y pasos, sino que intenta transmitir la esencia del flamenco, lo que la sitúa en un lado no solo físico sino emocional para sus alumnas.
La visita al Centro de Flamenco estuvo acompañada de familia y amistades de Paula Vargas, además de sus alumnas. Además, se aprovechó para conocer más de cerca el flamenco de Lebrija, principalmente una figura muy cercana a su familia como es la del cantaor Curro Malena. Al escuchar al cantaor en la sala de audio, Paula Vargas comenzó a bailar por romances, un baile muy característico de Lebrija y de especial dificultad. Un broche de oro muy particular para este final de curso flamenco que esperamos que no sea un final.





















