El cante de INÉS BACÁN no es de este mundo

La cantaora lebrijana ofrece su recital en el Patio de los Naranjos dentro de la 54 edición de la Caracolá 

“Yo no soy de esta tierra, ni conozco a nadie”. Inés Bacán sentencia por seguiriyas en el Patio de los Naranjos de la Parroquia de Lebrija y las copas de los árboles se hacen bóvedas que cobijan el cante solemne de la bisnieta de Pinini.

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54 Caracolá Lebrijana 2019_Inés Bacán

Desde los primeros tientos y los primeros quejíos por soleá, el patio que huele a jazmín en esta noche de verano, se convierte en templo sagrado. Son muchos los que la veneran y muchos los incondicionales que vienen de fuera a escuchar a Inés Bacán a su casa que es Lebrija. Su amiga Maki Yokota se expresa así: “La diva gitana de los Pinini, canta entre los naranjos y las campanadas,  emprende el viaje hacia el jondo de su alma”.

Porque fue así. Las campanas nuevas de la Torre de la iglesia repicaron al cante de Inés, aunque no sé en que momento se silenciaron desanimadas. No hay eco más profundo que la voz de Inés por serranas, aunque no sea un cante muy habitual en ella.

Antes de enmudecer el patio por seguiriyas, Inés Bacán nos cuenta un romance marca de la casa. Con la seguiriya la guitarra de Antonio Moya la admira y la comprende. Para terminar, unas letras cortitas por bulerías, a compás de las palmas de los hermanos Antonio y Vicente Peña. Noche gitana de cante grande bajo las bóvedas de los naranjos. El cante de Inés Bacán no es de este mundo, porque tras escucharla hay que volver a él.

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54 Caracolá Lebrijana 2019_Inés Bacán

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54 Caracolá Lebrijana 2019_Inés Bacán

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54 Caracolá Lebrijana 2019_Inés Bacán

Aires de libertad en el Homenaje a JUAN PEÑA EL LEBRIJANO

Aficionados, artistas y familiares rinden tributo al primer y gran revolucionario del cante gitano andaluz

Empieza Juan Peña El Lebrijano diciendo sentencia en un video de la serie Rito y Geografía del Cante y, en ese momento, queda claro que su figura permanece y sigue viva en el acontecer de la historia del flamenco en esta baja Andalucía. Cuando los artistas son tan grandes, su legado es incuestionable. De ahí partimos.

Los familiares directos tiran de la sangre y se encuentran especialmente emocionados. Son conscientes de la magnitud de la herencia y se vuelcan en el tributo ofreciendo a Juan Peña sus mejores momentos. Su hija Ana Belén en la dirección del espectáculo, su hijo Juan y sus hermanos Pedro y Tere Peña entre el público. Su sobrino Pedro María Peña le dedica un tema propio y David Peña Dorantes le recuerda a su madre Perrata al piano, ayudado por el coro que emula la Caravana de los Gitanos. La cantaora Inés Bacán protagoniza uno de los momentos más desgarradores de la noche, interpreta la seguiriya de los perseguidos y en menos de dos minutos sitúa la historia del pueblo gitano en su punto de partida, como lo hizo de manera genial el propio Juan Peña en su disco Persecución.

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Homenaje a Juan Peña El Lebrijano en Sevilla_marzo de 2019. Foto APérez

Una obra magistral que se merece la dedicación de todo el primer bloque del espectáculo. La primera en traer los aires de caravana es Tomasa La Macanita, interpretando con su voz de gitana dulce que sabe quebrarse el canto a la libertad del pueblo gitano. Y como la familia es extensa, llega un Pepe de Lucía apelando también a la sangre con las bulerías que invocan la historia sagrada.

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Homenaje a Juan Peña El Lebrijano en Sevilla_marzo de 2019. Foto APérez

Sigue acompañando la guitarra de Pedro María Peña para dejar paso a Diana Navarro a capela que recita las palabras de Félix Grande: “de lo hondo del templo, sacad al gitano”. Y el mayor dolor es el que canta Anabel Valencia, que interpreta las galeras acompañada de las guitarras de Curro Vargas y los Malena.

El piano de Dorantes protagoniza el segundo bloque, sobrevolando la atmósfera y dando fe del tributo, del compás que se hereda de la abuela Perrata a los hijos y al sobrino, que ha echado a volar con las credenciales más deseadas. Sale al escenario José Valencia e interpreta las Bienaventuranzas del disco Palabra de Dios a un Gitano, como hiciera en vida del maestro en el Maestranza.

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Homenaje a Juan Peña El Lebrijano en Sevilla_marzo de 2019. Foto APérez

El tercer bloque está dedicado a la esencia, al primer Lebrijano, el de los festivales flamencos. El cantaor José de la Tomasa fija bien el cante por soleá y hace su especial contribución a un amigo. Acompañado de la guitarra también fiel de Paco Cepero. Ambos compañeros en la antología flamenca. Antonio Moya ampara a Inés Bacán en esa seguiriya desgarradora y se queda para acompañar a Mari Peña con uno de los temas de Lágrimas de Cera. La familia de Utrera representada en Tomás de Perrate, que le dedica con las guitarras de Antonio Malena y Currito Malena unas letritas por bulerías de la casa.

El cuarto bloque está dedicado al encuentro con otras músicas, con otros lugares. Juan Peña El Lebrijano se entiende con sus semajantes a través de la música, es definitivamente un gitano universal. Los músicos magrebíes suben al escenario con laúd y violín y añaden color al homenaje. La musicalidad viene de las cuerdas de la guitarra de Rycardo Moreno que se introduce en Casablanca ayudado por los coros y la voz de Lela Soto. Los artistas defienden cada uno a su forma los temas de El Lebrijano, sin que decaiga la calidad de la música. La bailaora Pastora Galván más flamenca que nunca arrastra sus pies por soleá. Y se suma Pepe de Lucía para interpretar En el Soto del disco Sueños en el Aire. Otra obra maestra de El Lebrijano que escoge el cantante David de María que interpreta los 25 Faroles como una canción por tangos. La discografía flamenca de El Lebrijano se va sucediendo. Su primo Diego Carrasco llega de Jerez diciendo con cariño y su peculiar soniquete que también se llama Juan.

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Homenaje a Juan Peña El Lebrijano en Sevilla_marzo de 2019. Foto APérez

La cantaora Esperanza Fernández se atreve también con Lágrimas de Cera, añadiendo voz flamenca y solemnidad a la musicalidad del espectáculo. Argentina y Pedro El Granaíno hacen suya la orquesta andalousí, la primera con el tema Dame la Libertad del disco Encuentros y el segundo acercándose a su Granada con una interpretación personal. Para el broche del espectáculo, el tema más popular El Anillo interpretado por Nolasco con los aires más auténticos de Marruecos en la voz de Hamid el Hadri. Para finalizar, un agradecido Sergio Aguilera quiere dedicarle el último adiós al maestro en forma de canto.

Es el cante lo que interesa, porque duele

LUNA NUEVA en la Bienal de Flamenco fue una oportunidad única de saber escuchar que no abunda en el programa

Decía Pedro Bacán que “la música flamenca, en su raíz principal, se ha dado y desarrollado en un medio con vocación intimista”. Esta misma vocación ha llevado a un grupo de artistas lebrijanos, más o menos profesionales, al escenario del Hotel Triana, a mostrar al público lo que ellos han aprendido en la intimidad familiar.

La cantaora lebrijana Inés Bacán se arropa de su familia más cercana para llevar al escenario su experiencia de vida. Es el cante inesperado, el que nace para ofrecerse a los demás, una manera de expresión de las familias gitanas que toma identidad propia en las casas de Lebrija. Son los Peña, los Bacán y los Funi, rememorando su pasado pero poniendo el dedo en la llaga de los que pretenden innovar, porque sin esto no hacemos nada, sin esto no hay patrimonio universal.

Es el cante lo que nos interesa a unos pocos, porque duele. El baile acompaña al cante de manera natural, y acentúa el recogimiento, con movimiento de muñecas y contorneo de figura de la prima Fernanda Funi y la sobrina Conchita la del Lagaña. Movimientos ancestrales que esperan al cante y no necesitan artificios.

Oportunidad de oro para escuchar los cantes de Bastián Bacán en boca de su hijo Juan Bacán, que rompe el espectáculo por soleá, dejando la ventana abierta de aquella primera chozilla donde se escuchaban los cantes que se transmitían al final de una jornada larga de trabajo, a la vuelta de la venta del ganado o de las labores del campo.

Y llega la voz que más acerca Lebrija a Utrera, sorprende por clara y joven, de Concha la hija del Lagaña, emparentada con la Fernanda y Bernarda con unos fandangos por soleá. Los olés del público, los que se dicen a tiempo, también son de la estirpe del Lagaña y calientan el ambiente. Vuelve Juan por seguiriyas y enmudece al vecindario.

La guitarra es rotunda y acompasada, la de Antonio Moya principalmente. Y cuando se apoya en las guitarras de los Malena, padre e hijo, suena a gloria. Momento para Miguel Funi hijo, que evoca a su padre en las letras y en los aires por soleácantiñas y bulerías. Y deja claro que su cante está aprendido en el regazo de su madre de manera congénita.

Momento más íntimo de una noche sin luna, porque suenan los acordes de la guitarra de Pedro Bacán y los artistas guardan silencio. Se apagan las luces y se tienta el respeto. En un momento dado, su hermana Inés Bacán entra en el cante por seguiriyas y nos declara su verdad. “Todo se me viene en contra” y el macho es desgarrador. Cierto que es un espectáculo muy coral, pero el protagonismo le viene dado a Inés con la voz y la maestría en el cante. Con su sabiduría natural.

El invitado a la fiesta es Javier Heredia, que gusta al respetable con su pataíta y conoce bien estos ambientes familiares. En el fin de fiestas las bulerías se suceden marcando el compás de Lebrija. Vuelven las voces, vuelve el cante, y nosotros nos quedamos con las ganas de seguir escuchando, porque el cante duele, pero también consuela y alivia.

Fotografías cedidas por la Bienal de Flamenco de Sevilla:

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Espectáculo Luna Nueva con Inés Bacán en la Bienal de Flamenco de Sevilla 2018

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Espectáculo Luna Nueva con Inés Bacán en la Bienal de Flamenco de Sevilla 2018

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Espectáculo Luna Nueva con Inés Bacán en la Bienal de Flamenco de Sevilla 2018

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Espectáculo Luna Nueva con Inés Bacán en la Bienal de Flamenco de Sevilla 2018