MISA FLAMENCA del 50 Aniversario de la hermandad de los Gitanos de Lebrija

Los cantaores lebrijanos José Valencia y Anabel Valencia ilustran la Eucaristía que se celebra en San Francisco ante las imágenes titulares de los Gitanos

Celebración de la Solemne Misa Pontifical con motivo del 50 Aniversario de la reorganización de la Hermandad de los Gitanos de Lebrija. Al cante, José Valencia y Anabel Valencia, acompañados de la guitarra de Curro Vargas.

ANABEL VALENCIA Joven baluarte de los cantes de Lebrija

LebrijaFlamenca.com agradece a la cantaora lebrijana el haber podido vivir su primera Bienal de una forma tan extraordinaria

LebrijaFlamenca.com se ha empeñado a fondo para estar acreditada en el recital que daría Anabel Valencia en la Iglesia de San Luis de los Franceses dentro de la Bienal de Flamenco de Sevilla. Y justo cuando dábamos por perdida la batalla, un correo a las 10:30 de la mañana del mismo domingo 30 de octubre nos confirmaba que teníamos una entrada para poder asistir al recital. Nosotros, que en ningún momento desistimos de entrar en la Iglesia, habíamos puesto rumbo a Sevilla el día anterior. Desde LebrijaFlamenca.com queremos agradecer a Anabel Valencia el poder estar en los camerinos y hacernos vivir el recital de una forma tan extraordinaria.

Desayunamos con la cantaora lebrijana, con el guitarrista Curro Vargas y  con Marcos su marido. Ella contenta y sonriente, pero con nervios, con unas ganas tremendas de subirse al escenario de la Iglesia de San Luis. Justo antes de entrar en el camerino, un señor aguardaba con un ramo de flores para Anabel. Nuestro alcalde se lo había mandado para desearle lo mejor.

Entramos y la intensidad de las emociones fueron en aumento. Se vistió y maquilló. Juan Diego Valencia, Manuel Valencia y Cantarote, junto con la guitarra de Curro Vargas, concretaban puntos de la actuación cantiñeando. Y de repente, Anabel se suma soltando un quejío que hasta los ángeles dijeron ole. Hasta que empezó la actuación seguían ensayando y calentando la voz. Le tocaba el turno a los tangos que Manuel de Paula le había montado. Esto fue en el patio de la Iglesia, con la presencia de Pedro el Granaíno que fue a saludarla y porque decía que por nada en el mundo se perdía su actuación.

Como decimos en LebrijaFlamenca.com, cada vez que Anabel Valencia se sube a un escenario se la juega, por el respeto que le tiene a las tablas y al público. Y cada vez que se sube, sale consagrada como cantaora. Y esta vez no iba a ser menos. Subió al escenario con una soleá apolá, presentando las credenciales de por dónde iban los tiros, cargando los sentidos del público con las formas de Lebrija.

Tenemos que decir que Anabel no solo es la mejor cantaora de su generación, sino que también representa a los cantes genuinos de Lebrija. Con las malagueñas enrraizó el cante y en los bajos preciosos de los tangos hirvió muy poquito a poco el compás. En la seguiriya arrolló el sentimiento más profundo, para pasar con el corazón a mil a las bulerías, despejando cualquier duda de quién es Anabel Valencia: cantaora merecedora de los premios con mayor categoría de los cantes, y no por ser mujer, ni por ser guapa, ni por ser madre, sino por cantar flamenco como solo cantan los grandes genios, directo al corazón, estallando en lágrimas mucho de nosotros.

ANABEL VALENCIA en la Bienal de Flamenco: “El espectáculo que yo llevo es el cante, la verdad del cante que yo he vivido”

La cantaora lebrijana ANABEL VALENCIA actúa el último día de Bienal de Flamenco en la Iglesia de San Luis de los Franceses

Todavía recordamos aquella soleá apolá que cantó Anabel Valencia en la Caracolá de 2013. Más de cinco años hace de aquello y parecía que se la jugaba en aquel recital contundente en el que dejó claro que pasaba a la edad adulta de cantaora sobre las tablas. Lo difícil que resulta la carrera flamenca, que todavía parece que en cada recital se la juega y de cada recital sale consagrada.

Anabel Valencia actúa en la Iglesias de San Luis de los Franceses el próximo domingo, 30 de octubre, acompañada de la guitarra de Curro Vargas y las palmas de manuel Valencia, Juan Diego Valencia y Cantarote.

El domingo, en la Bienal de Flamenco de Sevilla, y la sensación es la misma. Se la juega. O dicho más dulcemente, poquito a poquito, llegan las cosas. Y ha llegado la gran oportunidad. Hemos hablado con ella a ver cómo están los ánimos:

Flamenco

ANABEL VALENCIA en la Bienal de Flamenco de Sevilla 2018

LebrijaFlamenca.com: ¿Cómo te sientes a dos días de actuar en la Bienal?

Anabel Valencia: Primero me supone nervios, nervios y nervios (risas). Muchos nervios. Mucho respeto también. Una ilusión y unas ganas tremendas. Además fue una sorpresa total, yo no me veía en la programación. Y de pronto me llamaron. Quiero que llegue ya, lo voy a disfrutar al máximo, lo voy a recordar siempre. Porque lleva una ya unos años luchando por tener un sitito, y plás, todo llega. Yo estoy igual que cuando estás enamorá, con las mariposas para arriba y para abajo, corriéndome por el estómago (hace los gestos).

LebrijaFlamenca.com: Has trabajado con Manuel de Paula, ¿qué te ha aportado como cantaor?

Anabel Valencia: Manuel de Paula ha sido mi director musical. Me ha ayudado a montar algunos de los temas. Podría destacar los tangos, que son un poco más nuevos. Son letras de Manuel. Esos tangos me han gustado a mí de toda la vida desde que yo era una niña. Son letras que he tenido siempre en la mente pero que nunca las he hecho. Y ahora él me los ha montado y me los ha hecho para mí: “Dijo la amapola / un día al trigal / tú eres amarilla / y yo colorá”. Son unas bulerías que las hemos metido por tangos. Y después me ha dado unos tangos antiguos que él tenía que también me enamoraron.

Yo creo que estaba todo ahí guardado esperando el momento especial y éste es el momento especial. Lo que ha aportado Manuel de Paula es el cante. Las letras también porque son suyas y a mí me encantan. Y aparte, dirigirme como entendido que es de cante. Ahí está su consejo como maestro. Ha hecho la estructura. Yo cojo sus consejos y después manda mi corazón. Los consejos se necesitan como un pilar, para que estés fuerte, y después tú tienes que buscarte dentro de ti y cada uno lo va a hacer de una forma. Y él conmigo se irrita y lo disfruta. A mí me gusta como me dirige, esa irritación y ese orgullo que tiene después conmigo, a mí me gusta. Él ha sido el primer cantaor que han escuchado mis oídos. Él ha sido el que hizo que me enamorara del cante gitano y flamenco. Después han venido otros, José Valencia que me he criado con él y he crecido con él. Pero Manuel ha sido una cosa distinta.

LebrijaFlamenca.com: En la programación de la Bienal se están dejando notar los artistas que van a cantar bien, el buen hacer de los que cantan puro.

Anabel Valencia: Hombre sí, se trata de ensañar lo que son las raíces de cada uno. No tiene nada que ver con un espectáculo más elaborado. En realidad todo cuenta. Depende del espectáculo. Yo voy a hacer un recital de cante. Voy a mostrar la verdad de lo que yo he mamado desde que era un bebé. No va a haber un violín, ni una entrada de otra cosa. Se va a ver un recital de cante. El espectáculo que yo llevo es el cante, la verdad del cante que yo he vivido.

LebrijaFlamenca.com: ¿Tú recuerdas cuándo decides me voy a dedicar a esto?

Anabel Valencia: En estos días me estoy acordando mucho de eso. Me acuerdo que salía yo de una Zambomba Flamenca en el teatro de Lebrija. Y había cantado con José Valencia. No se me va a olvidar nunca. Ya había yo grabado lo del Bombón, hicimos todos los conciertos del verano y decidimos disolvernos. Esas ganas de disolver algo que yo había trabajado tanto era por algo. Era porque yo tenía aquí dentro algo que yo no sabía adónde podía llegar. Yo no sabía quién era Anabel Valencia. Yo no sabía que yo podía cantar por seguiriyas. Cuando cantaba moderno me gustaba, era otra parte de mí que yo he vivido. Yo escucho un tema bonito y me entran ganas de cantarlo, eso siempre estará ahí.

Pero había una parte en mí que yo no sabía, que tenía que sacar fuera, una cantaora que yo llevaba dentro y que no conocía. Quizás ahí Manuel de Paula también tuvo mucha culpa, que me metió en sus espectáculos. Quizás él sí sabía lo que había dentro de mí.

Entonces… le dije a José Valencia aquella noche, saliendo del teatro: he decidido cantar flamenco. Y me dijo, Anabel esto no es fácil. Esto no tiene nada que ver con lo que tú has hecho hasta ahora. Lo siento en el alma, tengo la oportunidad de buscarme dentro y sé que tengo algo y no sé hasta dónde llego. Y me estoy acordando ahora, estos días, porque poquito a poquito llegan las cosas. Ahora es, ahora mismo tengo esa oportunidad.

LebrijaFlamenca.com: El apellido Valencia es gitano y lleva mucho peso. Mirando para atrás, háblame de tu familia, ¿de quién te acuerdas tú cantando?

Anabel Valencia: En mi familia nadie se ha dedicado a esto nada más que José Valencia y su tío Luis de Lebrija, que es primo hermano de mi padre por parte de los Mantequeros; Manuel de Paula que es el mismo apellido mío, porque el Caneco (padre de Manuel) y mi abuelo Mondego eran primos; por ejemplo mi prima Ana Peña, que también ha sido más artista. Poco más, el flamenco es una cosa que he vivido yo en mi casa, en un ambiente familiar.

Recuerdo la parte de mi abuelo Juan José, el padre de mi padre, la parte de los Caco. Mira, me acuerdo ahora mismo de La Cabrillera. Aquella mujer que yo no he conocido ni la escuché cantar, pero que todos cantamos “el perrito de mi amo”, todas esas letras que se dice que son de ella. A todos mis tíos les ha gustado mucho el cante. Mi tío Bastián, mi tía Juana… a los hermanos por parte de mi abuelo les ha gustado mucho el cante.

Por parte de mi madre, es que el flamenco es lo que se ha respirado en esa familia. Ha sido una familia muy gitana y ha gustado mucho el cante. Desde mi tío Luis, mi tío Tuli que canta que no se puede aguantar. Lo que pasa es que nadie se ha dedicado a esto. Mi tío Viá fíjate cómo baila, que es una cosa innata. Él no ha tenido un maestro. Fíjate mi hermano, andaba y ya bailaba. Yo un poco igual también.

Yo he escuchado mucho a mi madre también, mi madre siempre ha cantado en mi casa. Le gusta mucho el cante y cantaba haciendo la faena. Yo me ponía detrás de la puerta y la escuchaba cantar, y sin darte cuenta todo eso se absorbe. Además, yo me veo la voz muy parecida a mi madre. Me veo el quejío de mi madre, estoy cantando y parece que me sale ella de dentro. Es una cosa que me emociona mucho. Entonces, como tú lo vives y lo estás escuchando, pues un día estás con tus primos y sales cantando. Sin saber por qué y ya está, sin saber lo que llevabas dentro. Somos gitanos y tenemos esas vivencias. Eso está dentro de nosotros desde que nacemos.