Acto de presentación del cartel de LA PASCUA DE LOS GITANOS

La presentación oficial de la II edición de La Pascua de los Gitanos se ha celebrado con la presencia de Dorantes

Pasaban la 13 horas cuando comenzó la rueda de prensa: Francisco Benavent abre la comunicación presentando el espectáculo y poniendo sobre la mesa su debut como presentador del evento. Nunca lo ha hecho y va a poner todos sus conocimientos flamencos para poder explicar a los asistentes cómo es la Pascua en la casa de los gitanos.

Pascua Gitanos

David Peña Dorantes junto al director artístico de La Pascua, Luis de Chimenea.

Una mesa completada con Lola Gómez (delegada de Cultura del Ayuntamiento de Lebrija) , Pedro María Peña (director musical del evento), Luis de Chimenea (organizador), Rocío la Turronera y, por supuesto, uno de los artistas invitados a La Pascua: David Peña Dorantes.

Una de las frases que todos compartieron: “vamos a reflejar cómo viven los gitanos las pascuas en sus casas” y añadió Rocío: “es un espectáculo familiar, es una reunión de familia”.

Dorantes en su intervención destapó la profundidad de su magia, voz con poco volúmen y muy orgulloso de estar en su tierra.  ”Con este espectáculo tan nuestro, vamos a decir cómo vivimos las Pascua en nuestra casa”.

Todos dejaron su opinión y destaparon el cartel que lo tapaba la bandera errante de los gitanos. Luis agradeció a todos los establecimientos colaboradores en el evento y a ” llenar el teatro”.

La II Pascua de los Gitanos tendrá lugar el 20 de diciembre en el Teatro Municipal “Juan Bernabé” de Lebrija.

 

Jerez y su imperio por bulerías

La bailaora María del Mar Moreno dibujó el romancero gitano en la XLVI Fiesta de la Bulería

A poco más de las 10 de la noche se sube el cabal presentador Pepe Marín para abrir las puertas a la nueva edición de la Fiesta de la Bulería, y van 46 noches rancias a compás en una de las tierras más poderosas del flamenco, Jerez de la Frontera.

Diferentes faenas se derramaron en la noche de ayer en el albero de la Plaza de Toros, coso con una idiosincrasia de oro macizo, “Rafael de Paula”.

Aforos como la sociedad en la que  vivimos, preocupante, había que estudiar otras fórmulas para que estos festivales ancestrales no sufran ni tengan dolor, medicina hay, vamos a buscarla entre todos .

La sal de la tierra se empieza a derramar en el albero con el primer grupo de mujeres de Jerez, sin guitarra y a compás en una mesa típica flamenca por antonomasia, gitana de verdad, vamos allá!

Disfrutan como saben hacerlo, lo llevan en sus adentros, se cantan y se bailan y para remate como una media de Paula una vuelta por bulería de una niña prodigio, Triana, nieta de Periquín Jero. Hay metal del bueno.

Le tocó el turno a Huelva, joven artista con proyección y sabiduría, una estudiosa del cante, larga en su destreza de palos, comienza por tientos-tango, soleá, malagueñas,  abandolao, seguiriyas y para broche letras por bulerías. Su nombre Argentina va a dar mucho que hablar en el nuevo mundo del flamenco.

Cerca de darle la bienvenida al domingo se monta en el altar un patriarca del cante, Moneo se apellida y Manuel su flamenco nombre, se rebusca en su fragua y martillea por seguiriya de la antigua usanza, utiliza el yunque por soleá, fandangos y enseña su metal añejo por bulerías. Se podrá cantar mejor pero más gitano no, ole Manuel!

Tras la pausa le toca al romancero gitano de una bailaora, con una puesta en escena guiada por los hermanos Malena, María del Mar sale de negro luto para llenarse con la voz rota de Manuel, dándole forma al llanto de la Moreno en su semblanza.

Les siguen diferentes vibraciones por soleá por bulerías y bulerías de los cantaores y un bailaor del grupo, en esos momentos sin la bailaora jerezana.

Para escribir las últimas páginas del romancero, Antonio para el tiempo y se acuerda de su madre Malena cantando por  Lebrija a María, traje rojo coral marcando el compás al golpe, derramando rosas y lirios en sus braceos , llamando al Chozas mientras el otro Malena, Manuel, le decía: “Qué mala es esta mujer que quiere que duerma con ella sin haber dormío….”. Lorca, a partir de ahora tu romancero se leerá más gitano con Jerez puro.

Tras degustar la obra se sube más de Lebrija, Esperanza Fernández, artista de metal gitano y con un largo conocimiento. Se notó fría, le costó entrar, soleá, seguiriyas, alegrías, tangos, bulerías, paró el respirar del albero taurino con algunas letras sin micro: “Pollito que piaba, pollito que pió…”. Dió su lección de tablas en el baile, su nombre grita con voz alta en el flamenco, ole tu mare!

Agua fresca para mi gusanera flamenca para escuchar al último del cartel, salía del patio de cuadrilla de blanco nácar, muy seguro de sí mismo, con poderío, con el capote de Paula en estado invisible para su inspiración, Juan Moneo tomó las tablas jerezanas.

Empieza por unas malagueñas majestuosas, sublime, rematándola con un pellizco de su camisa para partírsela. Juan es de la única escuela del flamenco, el transmitir, ole!

Le sigue por unos fandangos bien marcados y de buen metal, dejando el bullicio entre los asistentes, es una locura el cante de “El Torta”, cómo está su artisteo, es un ídolo de masas.

Su broche lo pone por tangos y bulerías a Paula, buena faena del Moneo anoche. Grande “El Torta”!, si pudiera escribir una obra lo haría con Paula el caballero andante y “El Torta” su fiel escudero, el libro más bohemio del planeta, y se llamaría El Quijote II.

Eran casi las 4 de la mañana del domingo cuando dejé 4 estilos del cante (Jerez/Lebrija/Sevilla/Huelva) en un compás de la bulería, cuando vi en una bailaora y los Malena al romancero de Lorca y donde he visto una inspiración para hacer El Quijote II: “Dicen que el cante por bulerías nació en Jerez pero bautizado en lebrijaflamenca.com“.

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Crónica flamenca de una tarde muy taurina

El maestro Padilla ofreció en San Roque una oreja a la afición taurina de Lebrija

El toreo y el flamenco siempre será un matrimonio fiel y muy bien avenido en todas sus vertientes y variables.

Viene desde muy atrás, de la época donde el toreo estuvo mal considerado. Hoy también lo está por una minoría antidemocrática, pero de una manera intermitente, hasta el punto de que se consideraba como un oficio infame comparado al de matarife; y como no podía ser de otra manera, en este ambiente con tanta guasa y hostil a la vez, no tardaría en aparecer el cantaor flamenco, que en muchas ocasiones era costeado por alguna figura del toreo, y que al final ambos se convertirían en acérrimos seguidores del arte del otro, es decir: el torero un gran aficionado al cante, y el cantaor un gran aficionado a los toros.

En la actualidad se ven muchas parejas enlazados por el arte (flamenco/toros, coplas/toros), o en diferentes festejos taurinos  donde las grandes faenas llevan quejío  flamenco .

En Lebrija tenemos la suerte de ver esta unión de casta y raza en el programa de radio “Camelamos nakerar”; también en el lugar gastronómico y cultural que es el Bar Bocho, que  es como un café-cantante de la época dorada donde se celebraban las mayores fiestas flamencas y tertulias taurinas, y por supuesto, en esta página se escribirán artículos flamencos con sonido a fragua con valor taurino, dos orejas y rabo, puerta grande para Lebrijaflamenca.com

El pasado sábado, esta unión cultural anteriormente mencionada la abanicamos en una de las plazas más antiguas de Andalucía, y la más antigua de la provincia de Cádiz, en su 160 Aniversario: ¡Felicidades San Roque!

El Bar Bocho organizó este evento para ver al ciclón de Jerez, Juan José Padilla, un autobús lleno de aficionados entre hombres/mujeres y niños para ver al diestro jerezano junto al Cordobés y el Fandi.

Partimos después de saborear la paella del abuelo Bocho y estar un rato de tertulia taurina. Salimos a compás y dentro del autobús hubo sonata flamenca hasta llegar a la plaza de toros.

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Ya la pancarta dedicada a Padilla hizo su deslumbre antes de entrar , diferentes luces fotográficas la salpicaron y posaron los niños lebrijanos con ella. A la puerta de cuadrilla saludamos al ciclón y con afecto nos respondió, firmando autógrafos y saludando a los que llegaban y se iban. Igualmente el Cordobés, con su genio abierto, divertido y encastao, y el granaíno con su percha de formal y respetuosa, pocas palabras del Fandi.

Casi las 9 de la noche, ya caía el sol en aquel diseño torero parecido a la Maestranza de Ronda, detalles arquitectónicos asombrosos y cuya plaza es la única que no tiene callejón.

Empezamos como dice el chache Zarzuela “de bien p’a arriba”, Padilla se asoma a la plaza antes de salir y ve la pancarta y nos levanta la mano saludando, subidón de arte para la afición.

Abre la tarde/noche El Cordobés, con el primero de la ganadería “El Torero”, justo de fuerza, poco trapio, mérito para cortarle una oreja, y una vuelta al ruedo donde se acerca a la pancarta lebrijana la besa y venera, la afición lebrijana le responde: “ole Manuel, ole maestro”.

Le sigue el ciclón, negro bragado con trapío, “Eneldo” para la historia de los indultaos, rompió en banderillas, Padilla lo exprimió y puso al coso en pie pidiendo el indulto, el presidente fue duro en dar el visto bueno, el diestro jerezano sacó su casta y se negaba a matar el toro, tanta fue la presión hacia el presidente que al final sacó el pañuelo verde de esperanza de vida al toro y como un gladiator salió el pirata de la plaza. Sublime Juan José en su primero, da la vuelta al coso y se acerca a nuestra afición y le damos el pan de Lebrija donado por Panadería Ntra Sra del Rosario, en su hombro se lo monta el pan nuestro de cada día, amén maestro Padilla.

 

Le sigue en el cartel el granaíno El Fandi, como siempre pletórico en banderillas, buena faena con la muleta sacándole la casta al toro y de un buen sopapo mata al de la ganadería de El Bosque. Dos orejas .

Después le sigue el Cordobés en su segundo, salió por él sin dudarlo, toro complicado, muy saborío en su trapío, se recrea y le saca lo máximo al cuarto , con su idiosincracia torera le corta las dos orejas y al grito de la afición “Manuel, acuérdate de los gitanos del puertolanus por bulerías, que tú sabes de eso”.

Vino el quinto, no hay quinto malo, y se hizo realidad, un jamonero de buena casta, lo esperaba Juan José, unas verónicas muy justas y al caballo para romperlo en un tercio de banderillas puro, a compás, con estampa en medio del Albero, y rematándolo con la muleta en unos naturales de una belleza abismal, buen sopapo de estoque para cortarle los dos apremios al quinto, vuelta a la plaza y regalándonos una oreja a la afición del Bocho: ¡ole, ole, ole! Por bulerías le respondimos.

Y para remate de la terna y eran las 12 de la noche, llegando al domingo de madrugá, el Fandi en su segundo lo recibe con el capote con poco arrimo, lo lleva a picar para después darle su lote de banderillas a un nivel de partir protocolo y barreras, ¡grandioso Fandi!, lo venera al sexto en su muleta con un toreo firme y templado, pero sacándole todo lo encastao del último de “El Torero”, estoconazo y dos apremios.

Puerta grande para los toreros, gran tarde en la línea entre España e Inglaterra, hubo un momento de solidaridad para los enfermos de cáncer,  sacaron una lona grande y el coso entero echando propinas mientras daban la vuelta, y Padilla agarrao a la lona, ¡qué grande, maestro!

Eran la una de la madrugada y a compás por bulerías nos vamos al autobús para nuestra tierra: ¡al pozito yo voy por agua y no llevo soga, con las trenzas de tu pelo negro me alcanza y me sobra!