NoticiasBIENAL_Performance en Sevilla con la pintora Lita Cabellut y la bailaora Rocío Molina

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Cartel de la Bienal de Flamenco de Sevilla 2020 de Lita cabellut con Rocío Molina

La pintora LITA CABELLUT construye con la bailaora Rocío Molina el cartel de la próxima Bienal de Flamenco

Se unen dos artes, pintura y baile, para construir el Cartel de la Bienal de Flamenco de Sevilla. Ambas mujeres reconocidas y con mucho éxito a nivel internacional. Hoy martes 29 de octubre se han reunido en la Fábrica de Artillería, con la ayuda de la voz de Juana la del Pipa, para trabajar las dos en una performance que ha dado como fruto el cartel de la próxima Bienal 2020. Un espectáculo verlas trabajar unidas.

FOTOS Y TEXTO DE LA BIENAL DE FLAMENCO DE SEVILLA

Lo que dice la bailaora malagueña de Lita Cabellut: Lita tiene duende. Su pincel traza, como a golpe de martinete, melismas cromáticos y tonalidad flamenca. Tiene composiciones en escalas mayores y menores, lienzos con la voz rota, miradas con metales, quiebros, pieles laínas que endulzan retratos amargos. En Lita se oye flamenco si se liberan los sentidos y se mira con orejas. Ahora que ser o no ser es, más que nunca, la cuestión más debatida en flamenco (¿qué es y qué no?¿dónde la clave?) es el momento de que el enriquecimiento que dimana de la fusión con otras disciplinas libere aún más al arte de prejuicios y fronteras”.

La bailaora la describe como una “pintora flamenca”  por su sentimiento, su desgarro, su misterio, su mezcla de colores, su dolor y sus sombras: “En los retratos de Lita hay algo enorme y enormemente flamenco: una valiente exposición al dolor, una pulsión de muerte hacia estar más vivo. Sus personajes tienen algo de destrucción y creación, al unísono exhiben una alta dignidad rayando el cinismo y una fuerza crecida de lo frágil, una bondad vulnerable y tierna. Pura antítesis o pura síntesis: las categorías de bello y feo se disuelven para dar algo más lúcido, que no deja de ser por ello misterioso. Porque Lita sabe, como Goya, Camarón, abrir un agujero en el misterio por el que el misterio se aparezca, atravesarlo para que el misterio se duela y salga a la luz y tome forma de grito. Sabe pintar de un negro opaco la negrura que apenas es translucida para la intuición para luego adherir, de vivísimos contrastes, suntuoso colorido que desafíe furiosamente a lo oscuro. Crear así exige abrir, grieta sobre grieta, un hueco más vacío hacia adentro como única salida para el artista que necesita llegar lejos en asombro. Antes que asombrarse de amarillos, blancos, de ojos malva, de voces carmesí, hay que llenarse de sombra. Y en los cuadros de la Cabellut se adivina ese trasiego, la Divina Comedia que trae al duende del viaje hondo para jugar con la luz en el dolor. Qué duda cabe de que esta pintora flamenca podrá bailar bajo mis pies mientras pinto de grietas las suyas”.

Han sido meses de trabajo desde su estudio en Holanda. Lita Cabellut, tras el encargo de la Bienal, tuvo muy claro lo que quería mostrar al mundo como imagen del acontecimiento flamenco por antonomasia: “Cuando pensé en el cartel de la Bienal, desde las entrañas sentí que todo lo que había aprendido del flamenco, de Camarón y de su arte se volcarían en este proyecto con mi mirada más racial y pasional”.

“En un principio, trabajar con la fusión de diferentes disciplinas artísticas en un mismo acto y para un festival de tan reconocido prestigio, fue lo que me motivó a afrontar este proyecto. Mi propósito era crear un concepto e imagen en el tiempo que a su vez fuera atemporal y universal y que reflejara fielmente, bajo mi óptica artística, qué hay y que aúna esta Bienal de Flamenco. Ahora, según avanza el proyecto, y la colaboración con Rocio Molina, la magia, el respeto, la admiración y el Arte cobran una nueva dimensión para mí”.

Lita Cabellut, la artista que ha trabajado una obra monumental para la próxima edición de la Bienal, ha elegido a la bailaora Rocío Molina para que su baile deconstruya la creación que dará como resultado el cartel de la edición número 21 de la Bienal de Flamenco. Una cita que se desarrollará en nuestra ciudad del 4 de septiembre al 4 de octubre de 2020.

Si algo caracteriza la obra de Cabellut es, sin duda, la deconstrucción, ahora entendida como un nuevo periodo artístico, un nuevo origen: “Mi trayectoria artística se encuentra en un momento de inflexión, es ahora cuando tras una trayectoria artística dilatada la deconstrucción de mis piezas tiene sentido. Es ahora cuando decido dar un paso más y en este acto reflejo la pasión, la muerte, el dolor, pero también la vida, el amor y el arte en mis lienzos”.

“Comencé con la creación de mis trípticos. Tras una pieza más figurativa, le seguía otra pieza abstracta, conceptual, estas dos daban como consecuencia la tercera pieza del tríptico: una imagen craquelada, rota, espejo de la primera parte del tríptico. Aquí nació mi nuevo periodo artístico. La ruptura como caos, pero también como un nuevo nacimiento, un nuevo origen”.

PERFORMANCE EN SEVILLA

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Cartel de la Bienal de Flamenco de Sevilla 2020 de Lita cabellut con Rocío Molina

Esta mañana en la Fábrica de Artillería de Sevilla se ha grabado la performance. La obra de grandes dimensiones (dos metros por 1.80 centímetros) ha sido descolgada de un bastidor y depositada en un escenario con suelo de baile sonoro. Sobre el lienzo desnudo en el suelo, Rocío Molina ha realizado la danza, el baile improvisado que ha “deconstruido” la pieza. El cante en directo de Juana la del Pipa ha servido de impulso para que la pintura, el flamenco, el baile y el movimiento hayan sido los auténticos hilos conductores del acto.

Lo que Lita Cabellut ejecuta en la soledad de su estudio lo ha realizado esta vez Rocío Molina. El resultado de esta performance conjunta, el lienzo craquelado, roto, “deconstruido” por Rocío Molina, será el cartel de la Bienal.

Sobre el conocimiento personal entre ambas se detiene la pintora: “Mi encuentro con Rocío Molina fue propiciado por la Bienal, yo ya la conocía como artista y la admiraba profundamente desde que ella era muy joven. Cuando pensé en el cartel y su creación, inmediatamente pensé en que era ella quien tenía que volcar su arte en la pieza que yo realizara expresamente para la Bienal. De este modo, lo que suelo hacer en la soledad de mi estudio se convierte en un acto de creación absoluto, en una performance, donde ella sobre mi lienzo, volcara todo el arte que lleva dentro. Un privilegio”.

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Cartel de la Bienal de Flamenco de Sevilla 2020 de Lita cabellut con Rocío Molina

Se abrió de este modo, una fase creativa en la que la obra contempla un cambio sustancial. Es la obra transformada, llena de pasión y fuerza. Pasión en el baile que ha dejado jirones de piel la bailaora en el lienzo; y fuerza, en la voz de la cantaora flamenca invitada. Juana la del Pipa es una de las grandes artistas representantes del cante flamenco que nos llega desde Jerez de la Frontera. Posee cualidades innatas que le han aportado el desgarro y la raza que necesitaba la obra de Cabellut y el baile de Molina.

Su trabajo para la Bienal es fruto, tal como se concibió, de un proceso creativo, de un diálogo entre artistas, participativo y de colaboración. El cartel tendrá como consecuencia dos versiones, la imagen primigenia y la imagen deconstruida. Ambas igual de válidas para la Bienal.

Esta performance que ha sido grabada, posteriormente dará paso al montaje de un vídeo artístico y promocional de la muestra flamenca, que además será parte del documental “40 años de Bienal de Flamenco”.

Cabellut finalmente comenta: “Es una comunión de libertad y tiempo, de rebeldía y pureza para crear una obra colaborativa, viva y completa. Aquí encontraremos un cambio sustancial al lienzo original. Será un lienzo transformado a base de esfuerzo físico, de ruptura, de pasiones, de delirios, de caos controlado. De misterio, porque no habrá seguridad sobre cómo será el resultado final, solo sabremos que dos creadoras nos habremos unido para crear, en definitiva, Arte”.

¿QUIÉN ES LITA CABELLUT?

Lita Cabellut nació en Huesca, aunque vive y trabaja en los Países Bajos. Fue una niña de Barcelona cuyo primer contacto con el arte lo tuvo en el Museo del Prado cuando lo visita quedando impactada por la belleza de las obras. Allí conoció a los maestros que marcarían su destino, sobre todo, Goya, con el que se sintió plenamente identificada. Con 19 años se traslada a Holanda y estudia arte en la Academia Gerrit Rietveld de Ámsterdam dejándose influenciar por el barroco holandés.

Está considerada actualmente como la artista con más proyección y una de las más valoradas a nivel internacional. Sus exposiciones se han podido ver en museos de todo el mundo.

ÁLBUM FOTOGRÁFICO #54CARACOLÁ LEBRIJANA_La Yunko en la Plaza Juna Díaz de Solís

La bailaora japonesa Junko Hagiwara muestra su virtuosismo y gitanería en plena calle para un público fiel y entregado

Como dice el cantautor gaditano Javier Ruibal en su último disco, hoy en día nacen los flamencos “en donde les da la gana”, en referencia a la gran maestría que han alcanzado algunos japonenes en la interpretación del flamenco. En este caso, la geisha gitana que nos ocupa se llama artísticamente La Yunko y tiene ya una larga y estrecha relación con las familias y artistas lebrijanos.

La Yunko vino a Lebrija en la 54 edición de la Caracolá a participar en una de las actividades callejeras y se reencontró con su público de siempre. Les ofreció a los lebrijanos y lebrijanas un magnífico espectáculo con mantón y bata de cola terminando con un fin de fiestas a compás de nuestra tierra.

ÁLBUM FOTOGRÁFICO DE LA #54Caracolá_LA YUNKO_Fotografías de Antonio Pérez

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54 Caracolá Lebrijana 2019_La Yunko

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54 Caracolá Lebrijana 2019_La Yunko

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54 Caracolá Lebrijana 2019_La Yunko

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54 Caracolá Lebrijana 2019_La Yunko

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54 Caracolá Lebrijana 2019_La Yunko

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54 Caracolá Lebrijana 2019_La Yunko

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54 Caracolá Lebrijana 2019_La Yunko

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54 Caracolá Lebrijana 2019_La Yunko

Cante y cultura gitano andaluza en La Choza de Juaniqúín, a cargo de LebrijaFlamenca.com

Pedro Carrasco y Araceli Pardal destacan la aportación cultural de los gitanos a la sociedad lebrijana y andaluza_reportaje fotográfico de Ramón Amaya (Objetivo Flamenco)

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Conferencia de LebrijaFlamenca.com en La Choza de Juaniquín 2019

El flamenco, en su origen y en su esencia, es una expresión. Es la manera que tienen los gitanos andaluces de expresarse, de transmitir no solo sus sentimientos en el aquí y ahora, sino también la manera de transmitir su identidad y su historia, no exenta de penalidades y persecuciones.

No cabe duda de que en la historia contemporánea, en los últimos dos siglos, ha habido influencias, mestizajes, relaciones, convivencia… el pueblo gitano se ha abierto al mundo en el que habita, que ya no le es tan hostil y al que pertenece históricamente; y la sociedad andaluza comienza a reconocer el enriquecimiento y las aportaciones del pueblo gitano en su legado social y cultural. A partir del siglo XVIII, el flamenco salta de la intimidad familiar y de las expresiones populares a los escenarios y se empieza a conformar lo que hoy en día conocemos como flamenco, una música más accesible para la educación musical de este mundo global en el que mandan los cánones occidentales.

Pero incluso hoy en día, siguen siendo las familias de gitanos andaluces los que se expresan en sus fiestas familiares y en sus reuniones particulares mediante este lenguaje flamenco que nos empeñamos en que sea universal. Esa evidencia es la que vive y difunde la web LebrijaFlamenca.com en sus páginas digitales. Porque se trata de un medio de comunicación especializado en el flamenco y la cultura del pueblo gitano situado en el epicentro del territorio gitano andaluz.

Y de eso trataba la conferencia ilustrada de Araceli Pardal y Pedro Carrasco de LebrijaFlamenca.com en el festival de El Cuervo La Choza de Juaniquín. Porque no es solo la evidencia o el entorno que nos rodea, sino que en esta charla, que aportaba nuestro granito de arena a un festival que se reconoce en la reivindicación y en la búsqueda de la verdad, se daban datos que refuerzan esta teoría de lo mucho que le debe el flamenco al colectivo gitano que lo germinó y que lo reserva con celo con tal de preservar su identidad.

Historia y lenguaje

Los datos históricos de la llegada de los gitanos a España y Andalucía, así como el conocimiento de las palabras del romanó, un lenguaje perdido por mor de las leyes inquisitivas dictadas por los sucesivos poderes a lo largo de los siglos, pueden dar pistas sobre esta manera tan particular y tan hermosa de cantar de los gitanos andaluces.

La historia no es clara, puesto que el pueblo gitano es de tradición oral y su historia no está documentada. Lo que sí se baraja es que, sabiendo que a finales del siglo XV entraron los primeros gitanos por Despeñaperros a Jaén, puede que en el Bajo Guadalquivir ya hubiera gitanos llegados por la ruta mediterránea. Salidos de la India y de Persia, los gitanos han ido dejando rastro por diferentes rutas del centro y norte de Europa. Sin embargo, la ruta del Mediterráneo según la cual estas tribus de gitanos, músicos de profesión y de carácter menos nómada, que permanecieron largos periodos en Turquía y Grecia, es la menos conocida.

Pedro Peña en su libro Los Gitanos Flamencos (Colección de flamenco Almuzara): “Éstos (los luris) llevaban ya siglos establecidos en Persia (Irán), de donde debieron partir hasta llegar a Bizancio (actual Estambul), luego a Grecia y de ahí a la Península a través del Mediterráneo”.

También el lenguaje da muestra del origen gitano de los cantes característicos de esta zona de la baja Andalucía y de la aportación de la cultura gitana a la andaluza, hoy poco reconocida. Hay palabras en castellano cuyo origen es la lengua de los gitanos, y no está reconocido así en la Real Academia de la Lengua, como chaval o paripé, por decir un par de ellas. Hay otras palabras, que aunque se usan más en el colectivo gitano, todos en Andalucía sabemos lo que significan, como las duquelas o el verbo camelar, por seguir con dos ejemplos. Y otras palabras que solo se conservan en las letras de los cantes gitanos, como el divé (Dios) o la bata (madre), poco conocidas a nivel coloquial.

El problema es lo poco que se conoce el romanó o caló (que es la lengua mixta que se origina del romanó con el castellano). En este terreno recurrimos a uno de los más conocedores en España, el licenciado en Ciencias Políticas y Sociología, Nicolás Jiménez (Blog Pretendemos Gitanizar el Mundo), que pone varias hipótesis sobre la mesa: la palabra alboreá puede venir del romanó e boriá (para la novia) y bulería de buxló / bujló que significa embuste o, en castellano, bulo. Frente a otras teorías que ven el origen etimológico árabe de casi todos los palos del flamenco. Insitimos, el problema es el gran desconocimiento del romanó.

Musicalidad

Volviendo al libro de Pedro Peña, también el análisis musical del flamenco nos lleva a situar el origen en aquellas tribus gitanas que abandonaron la India. Son muchas las similitudes del cante gitano andaluz con la música originaria de la India y de Persia. La tradición oral y la transmisión de generación en generación, que da lugar a las largas sagas de tradición flamenca en Andalucía. Las ragas hindúes o escalas musicales que bien podrían ser los palos flamencos. La partición de las notas musicales, no de forma binaria como en el resto de músicas occidentales, sino en múltiples microtonos muy difícil de alcanzar con los instrumentos habituales y sí con la voz y buen oído musical habituado desde el nacimiento. La capacidad de improvisación de los músicos orientales y, sobre todo, el dominio instintivo del compás que, como dice Pedro Peña, “preside el flamenco como la quilla del barco”.

Del origen orientalizante del flamenco habla Pedro Bacán en su artículo sobre “El flamenco, un escalón entre Oriente y Occidente”. Pedro Bacán, que no concibe el flamenco si no es asociado a las vivencias y a la conducta humana (una forma de concebir la vida), nos habla también de esa posible estancia en Grecia de los ascendentes de los gitanos andaluces. A propósito de la estructura o soporte técnico del flamenco: “Dentro del mundo flamenco existen varias estructuras musicales que están organizadas de formas diferentes: una de ellas constituida por los motivos dórico y frigio (utilizados por los griegos en la antiguedad) y dos estructuras más, correspondientes al sistema tonal occidental menor y mayor”.

En lo que hay coincidencia es en reconocer que existen dos ramas bien diferenciadas en el flamenco: aquella que proviene de las músicas orientales y han conservado las familias de gitanos, que han devenido en palos como la soleá, la seguiriya, la bulería, entre otras; y la rama proveniente del folclore andaluz e incluso castellano, de donde son palos como la farruca, los fandangos, algunos tangos, alegrías, peteneras y otro etcétera. Ambas ramas conviven hoy día e incluso algunos estilos se han mezclado en esta convivencia.

Hace más de 20 años, Pedro Bacán ya afirmaba que: “La música flamenca ha pasado de unos códigos orientales a los occidentales, sin darnos cuenta, y los individuos que no hayan tenido el acceso al medio natural, donde originariamente se ha desarrollado el flamenco, tienen una visión totalmente diferente a los que hayan tenido acceso”.

Transmisión y familias gitanas de Lebrija

La realidad actual es que son las familias gitanas de este “triángulo mágico” de la baja Andalucía las que preservan el flamenco de una forma natural, en sus fiestas y en sus encuentros cotidianos. El artista profesional procura no desvincularse de su medio natural y contrariamente a lo que se pueda pensar, como decía Pedro Bacán con razón, “la fuerza creativa está en el medio original”.

El flamenco tal y como se entiende hoy día, el que triunfa en los grandes festivales, cada vez más internacionales; el que se escucha mayoritariamente y el que supuestamente “evoluciona”, le debe mucho a su base originaria, sin la cual no estaría considerado como una de las músicas del mundo.

En este mundo de la transmisión del flamenco nos gusta destacar el papel de la mujer gitana, porque es eslabón fundamental. Manuel de Paula, que creo estilos propios a partir de los cantes de su abuela Rumbilla o de su tía abuela Antonia Pozo, nunca las escuchó cantar. Fue su madre la que le transmitió esa forma de ejecutar el cante y las letritas propias de Lebrija. En una entrevista, Manuel de Paula nos aseguraba que “mi madre ha sido mi fuente” y que “las matriarcas han sido muy importantes e la transmisión del cante gitano”.

El hecho de que el medio de comunicación LebrijaFlamenca.com esté ubicado en Lebrija le da más oportunidades y procura mejores iniciativas flamencas. Aquí solo salen proyectos interesantes, alrededor de los artistas profesionales, que son muchos y están en primera línea del panorama musical; y de los aficionados, que en cuanto a calidad y nivel de ejecución de los cantes de Lebrija son igualmente dignos de cualquier reportaje y difusión.

No podía ser de otra manera. Para muestra un botón. Termina la conferencia con el cantaor aficionado Antonio Carrasco El Maleno, acompañado de la guitarra de Curro Vargas. Ambos integrantes de familias extensas, con largo recorrido en el más puro flamenco representante de esta baja Andalucía.