VIDAS GITANAS. LUNGO DROM en Jerez con las Familias Gitanas de Lebrija

La exposición sobre las VIDAS GITANAS permanecerá en Jerez hasta el mes de febrero

Gitanos

CARTEL Exposición Vidas Gtianas. Lungo Drom en Jerez de la Frontera

La exposición organizada por la Fundación Instituto de Cultura Gitana y Acción Cultural Española, con la colaboración del Ayuntamiento de Jerez de la Frontera, recorre la historia del Pueblo Gitano desde su llegada a España —procedentes del noroeste de la India en los albores del siglo XV— hasta nuestros días, para reconocer y poner en valor las aportaciones romaníes a la cultura española, y combatir así unos estereotipos ancestrales que relegan a la minoría más antigua, más numerosa y más representativa de nuestro país a unos anquilosados tópicos de asistencialismo social o de folclore pintoresco que han venido perpetuado históricamente el desconocimiento y la desconsideración de su cultura.

El Instituto de Cultura Gitana seleccionó, en su día, para esta Exposición que ha viajado ya por gran parte de Europa, cuatro fotografías de la muestra FAMILIAS GITANAS DE LEBRIJA que organizó la Asociación Cultural del Pueblo Gitano de Lebrija con fotografías de Araceli Pardal. Precisamente, estas fotos que forman parte de la sección dedicada a la familia de la gran exposición, fueron seleccionadas por dar una imagen de «normalidad» del pueblo gitano, fuera de tópicos y estereotipos.

La representación de las FAMILIAS GITANAS DE LEBRIJA en la Exposición Vidas Gitanas:

La Exposición VIDAS GITANAS. LUNGO DROM estará expuesta en el Palacio de Villavicencio (Alcázar de Jerez) del 19 de diciembre al 15 de febrero de 2015.

La muestra reúne más de 300 piezas entre fotografías históricas y contemporáneas; audiovisuales, objetos etnográficos y documentos que muestran la pujanza cultural de un pueblo heterogéneo, pero orgulloso de su compartida gitanidad, que mira a un futuro que no es ajeno a los profundos cambios sociales de nuestro tiempo, y en el que destacan sus nuevas manifestaciones artísticas y el emergente protagonismo de las mujeres gitanas.

La primera referencia documental conocida que atestigua la llegada de los gitanos a la Península Ibérica es el salvoconducto expedido en 1425 por el rey Alfonso V de Aragón donde se hace referencia a un grupo de personas capitaneadas por “Don Juan de Egipto Menor”, exigiendo que sea “bien tratado y acogido”.
Tras una historia ignominiosa de leyes represivas (desde la primera pragmática antigitana de 1499, firmada por los Reyes Católicos hasta la Ley de Vagos y Maleantes y el Reglamento de la Guardia Civil durante el franquismo) el devenir histórico de los gitanos ha conocido la opresión, el desprecio y la marginación. La Gran Redada, o Prisión General de Gitanos, persecución autorizada por Fernando VI en 1749 con el objetivo declarado de llevar a prisión a todos los gitanos del Reino, fue uno de sus máximos exponentes. La exposición recoge algunos de los documentos históricos más relevantes de los siglos XV al XVIII.
La muestra propone también una mirada al romanticismo y a la influencia de lo gitano en la creación artística a través de grabados y fotografía antigua, procedentes de diversos museos y colecciones particulares. Avanzando el tiempo, la exposición serpentea por los oficios históricos, la realidad de los gitanos a finales del siglo XIX, principios del XX, y cómo se representa a los gitanos en esta época de manera idealizada a través de las miradas extranjeras de los viajeros fascinados por Andalucía. Desde grabados de Doré a las antiguas fotografías de Napper, de cuya serie dedicada a España, la exposición muestra la que pudiera ser la primera imagen fotográfica en la que aparecen gitanos en nuestro país.
Vidas Gitanas se detiene en la mirada de las artes hacia lo gitano tanto en la literatura –con obras de las vanguardias, de la generación del 27 con Lorca como icono, mostrando un facsímil del Romance sonámbulo que la Fundación García Lorca ha cedido para la ocasión; como en las artes plásticas o en la inspiración gitana en la música de Falla, Granados o Albéniz, o la singular impronta gitana en la tauromaquia.
En la posguerra y en las décadas de los 50 y 60 se produce la inmigración de muchos gitanos del campo a las ciudades, y de éstas a los suburbios: un forzado exilio interior que acentúa la marginación. Un periodo difícil, pero lleno de vitalidad, como reflejan las fotografías de Jacques Lèonard cedidas por el Arxiu Fotogràfic de Barcelona; de Steve Kahn y las imprescindibles obras de Catalá Roca, Colita o Vidal Ventosa. Es precisamente en esa época donde el franquismo utiliza algunas figuras del arte gitano para su promoción a través de numerosas películas con temática andaluza. Junto a carteles, programas de mano y revistas de la época, se pueden ver proyectadas una selección de las escenas más representativas de aquellos años.
De manera transversal, el flamenco acompaña al visitante a través de toda la muestra. Desde su génesis en las familias gitanas de la Baja Andalucía hasta el “nuevo flamenco” simbolizado en la grabación del disco La leyenda del tiempo de Camarón.
La exposición resalta también la vida gitana cotidiana, muy poco conocida, y cómo los gitanos han llegado hasta nuestros días superando tantas dificultades, cuáles son sus inquietudes, y cómo se vislumbra el futuro con nuevos retos como la formación académica y la creciente participación social y política. El proceso de la incorporación al sistema educativo, los oficios de hoy, más allá de la venta ambulante, la religiosidad -entre otros aspectos sociológicos- son tratados con recursos textuales e ilustrados con publicaciones y documentos e imágenes del mejor fotoperiodismo, junto a las maravillosas fotografías de Isabel Muñoz y Cristina García Rodero.

* VIDAS GITANAS fue seleccionada por el Programa Cultura 2007-2013 de la Comisión Europea, lo que ha permitido durante un año su itinerancia internacional. El programa Romani Lives reunió en torno a este proyecto -junto a la Fundación Instituto de Cultura Gitana – a las entidades Keja Foundation (Hungría), Kultur Österreich (Austria) y Palco de Sombras (Portugal). La muestra fue expuesta en 2013 en las ciudades de Budapest, Viena, y Lisboa.

Zambomba Flamenca de la Hermandad de los Gitanos: ASÍ LLORA LEBRIJA POR NAVIDAD

Cartelón y lleno absoluto, junto a los cantaores más consagrados han sonado metales nuevos este año

Caminaba este viernes 12 de diciembre hacia el Teatro «Juan Bernabé» con mi mujer y mis hijos y presentía mediante lo que ocurría a mi alrededor lo que podía suceder en la 22 edición de la Zambomba Flamenca organizada por la Hermandad de los Gitanos: El agua de la fuente del Elio cantaba al caer con júbilo y alboroto, el cielo encapuchado de gris tenue lloraba sus primeras lágrimas sobre esa Giraldilla tan flamenca vestía de oro envejecido y collar de luces de Navidad, y ese peinado del teatro iluminado por unas estrellas que solo había allí, fue lo que me produjo esa premonición de éxito.

Vaya que si lo fue, cartelón y un lleno absoluto. Quizás haya faltado un punto más de sal al espectáculo, yo buscaba un algo más  y no lo encontré, y digo el porqué, porque en esta zambomba se siente más que se ve.

Aperitivo de polvorones, pestiños, vino negro o aguardiente de Casa Bar Taroque para amenizar la entrada al teatro, y así dar tiempo para encender el baño de leña del escenario y poner esas bombillas de luz de colores a las flores de pascuas que posaban en aquella pequeña escalera.

– ¿Qué se puede destacar de esta edición? La diversidad de voces de todo el espectáculo, han sonado voces de diferentes metales como ningún año, cada una con un mensaje, algunas despertaron los lagrimales de los asistentes.

– ¿Con quién me quedo? Me quedo con muchos, pero si tengo que elegir, me quedo con la musicalidad de las guitarras de caoba pura de Pedro Peña, Luis Carrasco, Currito Malena y Curro Vargas; y con el otro sonido del espectáculo de los dos Manuel en la percusión, caja, timbales, platillos… que nunca se valora su gran aportación, solo la de los cantaores y son culpables del otro color de la zambomba.

– ¿Y de cantaores ? Poca continuidad por los que me gustaron a mí:

Malenísimo villancico de Malena Carrasco, imán de cal, pausado y con dolor meció su rama de canela que lleva dentro, voz que promete y despunta. Deseaba otro más, el brío y la firmeza de Raquel Zapico, me gusto más hace dos años con la nana. El segundo villancico de Inés Bacán, lo recogió en su personalidad y se lo metió en su faltriquera para darle su arraigado metal abacanado. La otra voz que augura futuro, la de Luis Vargas, metal mondego de pie a cabeza, partió su timidez en sonata gitana de Navidad, otro villancico más tenía q haber cantado.

Y por supuesto el villancico de la cenicienta lebrijana en el flamenco Anabel Valencia, tremendo el silencio del teatro escuchando su duende, el duende que duerme en todas las habitaciones de su sangre, poco surtido para tan gran artista. Y por supuestísimo, el Papa del Flamenco como lo catalogan, ¡¡benditas tus oraciones José Valencia!!, artista que se abre sus venas en cada actuación, es uno de los estandartes de esta zambomba, fundador y fiel a la Hermandad, lo dijo en su participación: «es mi zambomba», venía de cantar en otro lugar, estaba algo cogido de la garganta, pero no se notó en el villancico, a su estilo, con proyección y compartiéndolo con los asistentes para hacerle compás, poco florilegio, el año pasado estuvo mejor, pero lo de José es comprensible, vaya sacrificio que hace por estar con la Hermandad!!

– ¿Y los demás, que mensaje dejaron? Involucrados y con buenos aportes, derramaron Azúcar y Canela en el proscenio los hermanos Del Toro, Carmen, Sergio, Antonio el Maleno, palmeros,… el arte de Lebrija siempre tendrá valor, aquí y allí hay una juventud que va a dar mucho ruido.

Los Canasteros hacía unos años que no venían y quizás fue esa frialdad al empezar, todo pautado por Rubén poco a poco fueron entrando, la clave fue el tema «Agua de rosa» interpretado por Nieves Ganfornina, voz embrujada y sus lágrimas al acabar el villancico junto al aplauso de los concurrentes dijeron mucho.

Después el grupo fusionado por Lebrija, Jerez y Las Cabezas nos acercaron a la Nochebuena, con ritmo flamenco envolvieron al lleno de las butacas, Juan, Carmen, Chonchi y Nieves, estaba por allí El niño Juanito que se canta y se baila p’a reventar, pero estaba muy inspirado en la noche del viernes para salir.

Y que no me se olvide Pedrito, hijo de Pedro Peña, puso su granito en su villancico y de coro, quizás el peso de su padre y de Inés lo eclipsó, pero tiempo al tiempo.

Y por obligación, que no me olvide de la ausencia errante de una de las faraonas del baile gitano,  Concha Vargas, por motivo gripales no pudo estar allí ni ella ni su hija.

– ¿Qué peso tiene esta Zambomba en Lebrija? Todavía no somos conscientes de su peso, pero es hora de analizarla y ver que son 22 años, y casi todos de una envergadura abismal, han salido de ahí muchas voces y siguen saliendo, y el trasfondo que hay detrás es para tirar las sillas por lo alto, la fe a una Hermandad, el patriotismo gitano a dos imágenes, y sobre todo la fidelidad lebrijana a la Hermandad de los Gitanos de Lebrija.

Comenzó el llanto de la Navidad, ¡ vámonos cantando que ha nacío el Niño Jesús!
Ea ea ea bendita su cruz 
¡Vámonos cantando que ha nacío el Niño Jesús!
Quítale los clavos que se ha dormío en Belén de la Fontanilla.

Más fotos del espectáculo:

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

La Hermandad de los Gitanos celebra su XXII edición de ZAMBOMBAS FLAMENCAS en Lebrija

El próximo 12 de diciembre subirán al escenario del TM «Juan Bernabé» los jóvenes artistas del grupo AZÚCAR Y CANELA

La Zambomba Flamenca de la Hermandad de los Gitanos de Lebrija le ha dado la oportunidad a muchos artistas de subirse a un escenario a mostrar la mejor manera de cantarle a la Navidad. Todos lo hacen de forma desinteresada, desde las grandes figuras previstas para esta XXII edición, hasta los más jóvenes, que disfrutan de este arte de forma amateur.

En el cartel del próximo viernes, 12 de diciembre, estarán sobre el escenario figuras del cante como Inés Bacán, José Valencia, Anabel Valencia, Pedro María Peña, Pedrito Peña, Carmen Vargas, entre otros. Se espera el baile de la tierra de la gran artista Concha Vargas. También en el toque artistas reconocidos como Antonio Malena, Malena Chico y Curro Vargas.

Nosotros nos hemos ido a ver un ensayo del grupo «Azúcar y Canela» formado por Borja del Toro para la ocasión. Y hemos tenido buenas sorpresas. Jóvenes flamencos que colaboran de esta forma con la Hermandad y con gran afición al flamenco.

Algunos ya con una trayectoria bastante profesional, como la voz de Raquel Zapico, la guitarra de Luis Carrasco o la percusión de Manuel Valencia. En el grupo Elena del Toro, Carmen López, Sergio Pérez y una voz que aporta frescura y juventud más si cabe, la de Malena Carrasco.

Zambombas

XXII ZAMBOMBA FLAMENCA DE LA HERMANDAD DE LOS GITANOS DE LEBRIJA_ensayos

Acompañados de un grupo de palmas que saben más de compás que de sus propias vidas, porque todo lo viven partiendo de la sabiduría que tiene el flamenco en la cultura gitana de Lebrija. Normalmente, estos grupos jóvenes son los que dan la sorpresa en la Zambomba de la Hermandad, porque logran ambientar el escenario y las gradas con una gran alegría e intensidad.

La Zambomba de la Hermandad de los Gitanos estará presentada por José Vargas Kilito y Enrique Romero y cuenta además con un grupo que viene, no por vez primera de Las Cabezas, que son el grupo de Noche Buena.