VIDEOENTREVISTA_Juan Diego Vargas Peña, carnicero

Descendiente directo del tronco de Pinini, Juan Diego Vargas Peña no solo lleva en la sangre su sabiduría cantaora, sino también según hemos podido comprobar en esta entrevista, el oficio de carnicero,… tratante o matarife, como lo fueron su abuelo Lagaña y otros muchos familiares gitanos de esta bendita estirpe cantaora.

Aquí puedes ver y escuchar a Juan Diego, él mismo nos lo cuenta:

Oficios flamencos_UN CARNICERO CON TRADICIÓN CANTAORA

Entrevista a Juan Diego Vargas Peña: “Cuanto más cantaba mi abuelo ‘Lagaña’, más ovejas pelaba”

Descendiente directo del tronco de Pinini, Juan Diego Vargas Peña no solo lleva en la sangre su sabiduría cantaora, sino también según hemos podido comprobar en esta entrevista, el oficio de carnicero,… tratante o matarife, como lo fueron su abuelo Lagaña y otros muchos familiares gitanos de esta bendita estirpe cantaora.

LebrijaFlamenca.com: El oficio de carnicero te viene a ti de familia…

Juan Diego Vargas Peña: “Yo he aprendido el oficio a través de mis abuelos y bisabuelos. También le debo mucho al hermano de mi madre, mi tío Fernando Peña Vargas, que carnicero como él no hay ninguno. Porque aparte de que ha sido matarife, ha hecho de todo. Yo he visto a mi tío Fernando matando un cochino en un matadero y venir de una boda, de una fiesta, y el cochino estar medio muerto y no mancharse ni una gota de sangre, de lo fino que trabajaba la carne. Yo empecé desde pequeño, con 8 años, me iba con mi tío a su carnicería, me quité del colegio porque no me gustaba, y mi tío Fernando me enseñó a deshuesar, a limpiar,… lo primero que me enseñó para una carnicería fue la limpieza, yo he fregado muchas bandejas… Con 17 años, mi tío me colocó en el matadero de Lebrija para deshuesar terneras por cuenta, vacas, cerdos, y allí aprendí más cosas. Aprendí a matar, soy matarife también. Así que gracias a mi tío Fernando soy carnicero”.

En el oficio de carnicero hay que saber cortar bien la carne, deshuesar, hacer la manteca,… Juan Diego nos habla mientras prepara un buen perol de chicharrones. Mientras se derrite la manteca de pella ibérica, le echa los ajos, el orégano y las hojitas de laurel. Sal y saber darle su punto, ese es el misterio.

LebrijaFlamenca.com: Acabas de montar tu negocio propio en Las Cabezas. La carnicería Cómeme, que además de saber de carnicería, habrás tenido que saber de otras muchas cosas como empresario, de marketing, de papeleo,…

Juan Diego Vargas Peña: “Hombre, esto me ha costado mis propias fatigas, porque nadie me ha ayudado, la verdad sea dicha. La única que me ha ayudado ha sido mi mujer, que ha sido mi punto de apoyo. Ella me ha dicho, vamos a lanzarnos, vamos a invertir… con lo buen carnicero que eres tú, ya está bien de tanto trabajar por ahí. Mi mujer es la que me ha empujado. Con el esfuerzo mío, estoy logrando lo que creo que me merezco, tener algo tuyo en la vida. A base de dolores de cabeza y dolores de espalda. Este es mi oficio, ser carnicero tiene hora de entrada, pero hora de salida no tiene. A mí me gusta innovar, siempre estoy aprendiendo, he estado en Madrid, Burgos, siempre te encuentras algo que nunca has visto”.

LebrijaFlamenca.com: El flamenco forma parte de la vida cotidiana de cada uno. Te levantas temprano para trabajar y cómo forma el flamenco parte de ti…

Juan Diego Vargas Peña: ”Bueno, yo siempre estoy alegre. Es muy raro que yo esté de capa caída. Aunque esté mal, siempre estoy alegre, no se me nota que estoy apagado. Por la mañana me gusta levantarme escuchando un poquito Juan Talega, el tío Borrico… cante añejo, bueno de verdad. Yo creo que el oficio de carnicero está muy unido al flamenco. Porque mira, cuanto más cantaba mi abuelo ‘Lagaña’, más ovejas pelaba. Era matarife, se levantaba a las tres de la mañana y ya tenía un litro de vino bebido. Y se llevaba todo el día trabajando y cantando. Con las ovejas en el matadero estaba cantando. Yo muchas veces estoy aquí y estoy cantando o escuchando flamenco en la radio. En Jerez conozco muchos gitanos carniceros, en Trebujena también,… yo creo que tienen mucho que ver los gitanos y el flamenco con el oficio de matarife”.

Nos trasladamos a otro escenario. De la trastienda al local principal. Una carnicería amplia y decorada con muy buen gusto y saber hacer. Allí en el mostrador, Juan Diego Vargas se pone a hacer los chupachups: son alitas de pollo en forma de chupachups con un adobo especial secreto de la casa. Después se empanan y están buenísimos. Allí hablamos de cante y Juan Diego nos emociona con su eco de varias generaciones cantaoras.

LebrijaFlamenca.com: Tu madre Concha Vargas Peña es hija del ‘Lagaña’, nieta de Fernanda la Vieja y bisnieta de Pinini. Háblanos de tu madre…

Juan Diego Vargas Peña: “Desde el vientre de mi madre estoy yo escuchando cante. Mi madre no ha tenido la oportunidad de ser artista, pero cuando se explaya en una fiesta con sus primas,… tiene un cante muy gitano. Me acuerdo un día que fuimos al médico a Utrera y le dijo la Bernarda: ‘cántame un poquito, prima’. Y cantó mi madre fandangos por soleá y le dijeron Bernarda y Fernarda, las dos llorando, palabras textuales: ‘el día que faltemos Bernarda y Fernanda, la que queda eres tú’. Después, cuando iba creciendo iba escuchando a los mayores, a mis tíos, a mis abuelos… Tenía por parte de mi madre a mi abuelo ‘Lagaña’, que como él ha cantado por seguiriyas han cantado muy pocos. Estaba cantando un artista y abría la boca él, y se paraba todo el mundo, ya sea un gran artista, también. Me acuerdo que tenía yo unos seis añitos, y vino Manuel Martín a hacerle una entrevista a mi abuelo ‘Lagaña’, a las casitas baratas, y me acuerdo que cantó mi abuelo por seguiriyas… También cantó mi tío Miguel, Diego Vargas el poeta,…”.

LebrijaFlamenca.com: ¿Tú crees que el cante está evolucionando? ¿Cómo ves el cante hoy día?

Juan Diego Vargas Peña: “La verdad sea dicha, el cante flamenco para mí queda poco. Cada día sale gente nueva, pero le meten mucha fusión al flamenco. Yo vengo de atrás, respeto a todas las personas que van creando… pero que no me digan a mí que flamenco es un tío bailando flamenco que salga de un ataúd. Yo lo veo así, el flamenco tiene que ser puro, si estás bailando no hay que pegar tanto zapatazo. Hay que ser más humilde. pararse un poco, sentir el flamenco”.

LebrijaFlamenca.com: ¿Dónde te encuentra a ti el flamenco? ¿En qué cante te sientes más a gusto?

Juan Diego Vargas Peña: “Yo me lo encuentro dentro de mí. Yo voy a una fiesta y veo gente cantando y lo llevo en la sangre, me nace, me conmueve. Todos los palos del cante me llegan, pero el que más me llega es la seguiriya. Es un cante muy dolío. Aunque dicen que la bulería es un cante más difícil, pero ahí estamos… El flamenco de hoy tiene que mejorar, porque ahora están entrando muchos niños que hacen jaleos, cantan por rumbas, pero eso no es cante, cante es alguien que te haga…”. Y canta por derecho mientras se hace compás en el mostrador de la carnicería.

LebrijaFlamenca.com: Por tu padre, también tienes familia cantaora…

Juan Diego Vargas Peña: “Mi primo José Valencia, aparte de que es familia mía, es uno de los cantaores de su edad que lleva el cante, lo puro y lo hondo. Porque solo hace flamenco, no mezcla, con la edad suya no hay ninguno. Hace con el cante lo que quiere. Y Manuel de Paula, aparte de ser un cantaor como la copa de un pino, ha sido un creador porque va dejando su sello y va dejando Lebrija por bandera. Porque muchas cosas que se cantan, como al pocito yo voy por agua, el romance de la rumbilla, todo eso es de Manuel. Manuel ha creado y tiene una escuela. Y con todos mis respetos, tengo un hermano de mi padre, Luis de Lebrija, que se fue de muy pequeño a Barcelona y se pegaron allí 30 años, y aquí en Lebrija no está reconocido, pero en Barcelona ha hecho todas las peñas y festivales, y ahora vive en Almería y allí sigue cantando. Mi tío Luis hizo mucho por José Valencia, porque se lo llevaba a las peñas, lo llevaba a los concursos,… y mi abuelo José también ha llevado a José por buen camino. Mi tío Luis, dicen que nadie es profeta en su tierra, pero canta muy bien y no está reconocido en su pueblo. Y es una pena”.

 ENTREVISTA realizada por Pedro Carrasco y Araceli Pardal.
FOTOGRAFÍAS de Antonio Pérez.
En la Carnicería CÓMEME de Las Cabezas de San Juan.
 

El fandango por soleá que canta INÉS BACÁN en el espectáculo DINERO

El fandango por soleá que canta INÉS BACÁN en el espectáculo DINERO

 

¡Escúchenlo con detenimiento! Es lo más parecido a una joya en paño, heredada de generación en generación.

Inés Bacán no suele cantar por fandangos y, cuando lo hace, le pone un sello propio, la seña de identidad de su familia. Este fandango por soleá que canta Inés Bacán en el espectáculo Dinero, dirigido por José Luis Ortiz Nuevo, es una pieza única. En el folleto del espectáculo se anuncia como “fandango de Inés”.

Inés Bacán se lo oyó a su padre, Bastián Bacán. También, muy jovencita, se lo oyó al Chacho Benito, hijo de Fernando Peña Soto Pinini (Lebrija, 1863 – Utrera, 193?). Al Chacho Benito se le atribuye este fandango por soleá que en la actualidad canta su hija Pepa de Benito, y otros familiares como Inés Bacán.

José Luis Ortiz Nuevo ha escrito una letra propia para el espectáculo Dinero:

“Ya lo cogen, ya lo prenden / al que roba p’a sus niños
ya lo cogen, ya lo prenden
y al que roba muchos miles / no lo encuentran ni los duendes
ni tampoco los civiles”.
 

Pero Inés Bacán recuerda para LebrijaFlamenca.com las letras de su Chacho Benito:

“El pájaro que está herío / siempre vuelve a su lugar,
donde puso el primer nío“.

 

ESPECTÁCULO DINERO, Secuencias flamencas por su causa.

Cantan INÉS BACÁN Y PACO TARANTO

Toca PEDRO BARRAGÁN

Interpreta JOSÉ LUIS ORTIZ NUEVO

Teatro Quintero, 7 y 8 de noviembre // 21 horas // Precio: 15 euros.

Más información aquí.