Entrevista a PEDRO MARÍA PEÑA: “La composición siempre ha sido una constante en mi casa”

El guitarrista lebrijano presenta el próximo 16 de marzo su espectáculo “Paseo de las Delicias” en Lebrija

La entrevista transcurre en el Casino de Lebrija, en una sala confortable equipada con mesa de camilla. Durante la conversación damos un paseo por la trayectoria profesional y la vida personal de este artista lebrijano, Pedro María Peña, para desembocar en el homenaje que en el mes de marzo se rendirá a su tío Juan Peña El Lebrijano con quien cultivó una relación muy especial.

A Lebrija viene bien acompañado. Pedro María Peña nos habla de los artistas que se han ofrecido a colaborar en el espectáculo: José Valencia, Pastora Galván, Diego Carrasco, Rycardo Moreno… “con todos me une algo en lo personal y en lo artístico”, nos explica agredecido. “Conozco a Rycardo desde que estaba con el Fraile y montamos Ojananá, después he seguido haciendo cosas con él. Está ahora espléndido y lo aprecio mucho como persona”. Del tato Diego dice que “nunca había trabajado con él hasta que me llamó para que le hiciera la producción de Alaea por el 50 aniversario. Luego me llamó para hacer la dirección del espectáculo y hemos estado en Jerez, Madrid, Badajoz, Sevilla y a partir de ahí me llama para muchas cosas. Es un artistazo y te transmite mucha alegría, es muy original, no le interesan las cosas normales, tiene que estar siempre hablando de música y también es familia, hay mucho cariño por medio”.

También estará su compadre Nolasco “que forma parte de mi vida, y os voy a decir una cosa, de todos los artistas de su género no te vas a encontrar otro que respete tanto como él, que sepa tan bien dónde está él y dónde está el flamenco, y que lo disfrute tanto, que eso es muy difícil”.

Comenzamos la entrevista que es un paseo por las distintas facetas que Pedro María Peña ha llevado a cabo a lo largo de su vida, siempre en torno a la música:

LebrijaFlamenca.com: Ya sabemos en la casa que naces y las vivencias familiares que has podido disfrutar de manera privilegiada. Eso entiendo que crea en ti una gran afición al flamenco. ¿Te consideras ante todo un aficionado?

Flamenco

Pedro María Peña presenta su “Paseo de las Delicias” en Lebrija_marzo 2019

Pedro María Peña: Sí, yo me considero un buen aficionado. Lógicamente tiene mucho que ver que nazco en una casa de artistas y que el flamenco forma parte de todo lo que rodea a mi infancia, lo que vivíamos, lo que escuchábamos… Aparte eso me lleva a la decisión de dedicarme a ello y lo mantengo con una pasión y una afición enorme. A mí no solo me gusta la guitarra, me gusta el cante igual o más. Y todas las disciplinas que tienen que ver con el arte.

“Yo me considero un buen aficionado. Lógicamente tiene mucho que ver que nazco en una casa de artistas y que el flamenco forma parte de todo lo que rodea a mi infancia”

LF: Y eso además de darte más facilidad para la música, entiendo que te impone un gran respeto. No vale cualquier cosa.

PMP: Claro, lógicamente, cuanto más conocimientos tienes, pues más exigentes eres con lo que debes hacer, porque sabes que hay gente que hace las cosas muy bien. Si eres responsable tienes ese “problema” que en verdad es una virtud, porque hace que siempre te vayas superando.

LF: Cerrando el tema familiar, asocio a tu hermano Dorantes más con tu abuela Perrata, quizás por las composiciones que él le ha hecho… y a ti, te asocio más con tu madre y tu padre… quizás por la guitarra y porque les dedicas temas en este “Paseo de las Delicias”.

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Pedro María Peña presenta su “Paseo de las Delicias” en Lebrija_marzo 2019

PMP: Mira, curiosamente mi abuela, con quien más contacto tenía en casa era conmigo. Mi abuela se sentaba a verme estudiar y ensayar diariamente. Y normalmente acabábamos la tarde ella cantando y yo acompañándole. En los últimos años la acompañábamos mi padre y yo, y cuando él no podía, era yo el que la acompañaba.

En cuanto a mi padre, al ser el guitarrista de la casa, pues de alguna manera tengo esa responsabilidad de transmitir lo que es él… he tenido por eso más contacto con mi padre que el resto de mis hermanos. Lo de mi madre… es algo existencial… de química, todos los hijos somos iguales, pero mi madre y yo teníamos algo muy especial. Nos quería a todos por igual, pero conmigo… mis hermanos lo saben, sería el carácter, no sé lo que era.

LF: Después de esa infancia vino lo de aprender bien a tocar la guitarra y acompañar muy joven a los cantaores más importantes de la época. ¿Cómo recuerdas esta faceta?

PMP: Cuando empiezo a tocar tengo la suerte de acompañar desde a Chano Lobato, a José de la Tomasa, Romerito, al Nano de Jerez, le he tocado a Chiquetete, a Pansequito… hubo un momento en el que yo empezaba a acompañar y no sé si por joven, era más fácil que me llevaran con ellos y les he acompañado prácticamente a todos.

LB: Y también sería importante en estos momentos tu afición al cante…

PMP: Claro, el ser aficionado al flamenco sirve y mucho. Me acuerdo que mi padre, una vez que habíamos terminado las clases, me ponía unos recitales que tenía grabados con Antonio Mairena, en Utrera, Almería y Chiclana… y me ponía a escucharlos y a acompañarlos. Y empieza a despertar en mí el interés no solo por acompañar el cante, sino por saber qué es el cante, de dónde viene…

LF: Se puede decir que no solo con saber tocar la guitarra se sabe acompañar a un cantaor.

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Pedro María Peña presenta su “Paseo de las Delicias” en Lebrija_marzo 2019

PMP: Claro que no, hay muchos guitarristas reconocidos que no saben acompañar el cante. Quizás no han tenido la suerte de tener gente a la vera que sabe y no han tenido la preocupación de tener una formación. Yo creo que yo tengo la mínima formación que debería tener un guitarrista de flamenco, porque yo creo que de cante hay que saber. El flamenco parte del cante, y la guitarra y el baile se suman. Que menos que conocer el cante de La Serneta, estamos hablando de clásicos. Es como si un músico clásico no diferenciara un movimiento de Las Cuatro Estaciones de Vivaldi.

LF: La producción de discos y de espectáculos tiene que dar también una visión muy diferente del flamenco, más transversal, preocupada por otros aspectos.

PMP: Sí, eso me lo despierta mi tío Juan [El Lebrijano]. Cuando empiezo con él con 14 años, a viajar y a hacer cosas, él estaba en el momento cumbre de la orquesta andalusí. A mí me echaba por delante y me decía “sobrino adelántate y mira si está bien el sonido, vete a ver si el técnico se ha traído el micrófono que me gusta”. Empiezas así y cuando termina el verano estabas dirigiendo la pre-producción. Me metía en el repertorio, en los ensayos… también a mí me gustaba, si no, no me meto en tanto lío. Ya empiezo también con el tema de las grabaciones, cuando grabó Tierra yo ya estaba allí con él, es el primer disco en el que aparezco tocando. Empiezo a fijarme en la mesa de sonido, y mi tío me mandaba a mezclar… me echaba responsabilidades y yo me las tomaba en serio y acabé aprendiendo cosas.

Flamenco

Pedro María Peña presenta su “Paseo de las Delicias” en Lebrija_marzo 2019

“En cuanto a la producción, mi tío Juan [El Lebrijano] me echaba responsabilidades, yo me las tomaba en serio y acabé aprendiendo cosas”

LF: Y ahora vienes a Lebrija con un espectáculo propio, con composiciones propias. Un espectáculo que estrenas en La Bienal de Sevilla con muy buena crítica. ¿Cómo pasas a la faceta de componer tus propios temas?

PMP: Realmente, la composición siempre ha sido una constante en mi casa. Una de las cosas más importantes que mi padre nos transmitió era la personalidad y la originalidad de cada músico. Cada uno tenía que construir su propio lenguaje, partiendo de unos conocimientos, pero había que desarrollarse en ese sentido, sin ser imitadores. Yo empiezo componiendo desde el principio, en el 86 ya gano un concurso en Jerez con composiciones mías. Después me he dedicado a otras cosas, incluso con un paréntesis grande en el que no me he montado en los escenarios, pero nunca he dejado de componer.

“Una de las cosas más importantes que mi padre nos transmitía era que cada uno tenía que construir su propio lenguaje partiendo de unos conocimientos”

Ahora he cogido todo eso, lo he organizado y trato de contar lo que ha sido mi vida hasta ahora, por eso se llama “Paseo de las Delicias”. Realmente todo no está compuesto ahora, sino que lo he ido componiendo a lo largo de este paseo.

LF: ¿No es por tu vinculación con Sevilla? Suena tanto a Sevilla ese Paseo de las Delicias.

PMP: Bueno, es un sitio que me gusta muchísimo. Y pasaba todos los días por ahí cuando iba al conservatorio. El autobús llegaba a la Torre del Oro, cogía la Palmera y llegaba a ese sitio que transmitía mucha alegría, un sitio muy diáfano, con mucha luz… lo recuerdo de esos paseos al conservatorio.

LF: Últimamente parece que a aquellos a los que nos gusta el flamenco, nos posicionan en contra de la innovación. Parece que por gustarnos el flamenco, estamos en contra de la innovación y no vamos a avanzar en la vida, ¿Qué significa para ti innovar?

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Pedro María Peña presenta su “Paseo de las Delicias” en Lebrija_marzo 2019

PMP: La innovación buena es la que parte del conocimiento. Y es una evolución natural. Innovar quizás… en la palabra caben muchas más cosas. Yo le llamaría evolución, innovar puede innovar cualquiera e, incluso con suerte, acertadamente. Pero para mí lo lógico es que haya una evolución. Yo creo que en estos momentos lo que hay es una desinformación muy grande por parte de quien informa, como no saben, no tienen ni idea de lo que es el flamenco, pues si viene una discográfica y les dicen que menganita es la revolución del flamenco, pues se lo creen. El flamenco sigue siendo algo que no interesa lo que debería.

¿Vosotros creéis que estando en el país que estamos, llevemos tantos años diciendo que hay que llevar el flamenco a los colegios y no lo llevan? ¿Hay algún interés? No lo hay, nos interesa como seña de identidad para reivindicar historias políticas, cuando no hay otra cosa. Pero es una asunto al que no le dan la importancia que tiene.

LF: Siguiendo con el tema de la innovación y hablando ya por fin de Juan Peña El Lebrijano. Parece que hay cierto pudor en reconocer que fue el gran innovador del flamenco en su época.

PMP: El primero que hizo realmente una obra revolucionaria en el flamenco fue El Lebrijano, que grabó en el 1972 el disco La Palabra de Dios a un Gitano con una orquesta sinfónica, y no solo eso, sino que además dotó ese trabajo de un mensaje, se basó en unos pasajes bíblicos, tuvo que pedirle permiso al Arzobispado, siendo un gitano joven de Lebrija que se plantea hacer eso y lo hace. Y es que luego viene Persecución en el 1976.

En la historia de los gitanos hay dos o tres hechos importantes… el discurso tan emotivo de Juan de Dios Ramírez Heredia en el Congreso cuando pide que quitaran del diccionario la definición de vagos y maleantes a los gitanos… el libro que escribe mi padre más recientemente sobre Los Gitanos Flamencos… y antes Persecución, hasta que el tito no hizo este disco no se le reconoce al gitano su historia, una historia que estaba ahí y parece que nadie quería contar… y se empieza a tener conciencia desde Persecución. Es más, ese disco daña la imagen de los Reyes Católicos que eran intocables. Este disco era una obra verdaderamente revolucionaria, no se puede cantar mejor, ni se puede tratar el flamenco de una manera más elegante, todo está cuidado y él está con unas facultades tremendas, haciendo cantes que no hacía habitualmente, como los cantes de levante, las cartageneras, lo borda todo. Y no es solo eso, sino todo lo que ya hemos hablado.

Podemos hablar de mucho más, Ven y sígueme con Rocío Jurado y Manolo Sanlúcar que fue idea de Juan Peña El Lebrijano,… Encuentros, Casablanca, Lágrimas de Cera, y luego… el de García Márquez, Cuando El Lebrijano canta se moja el agua.

Pedro María Peña abrirá con su sonanta la gala homenaje que se le rendirá a Juan Peña El Lebrijano el próximo 8 de marzo en el Cartuja Center de Sevilla.

Algunas imágenes del final de la entrevista, en las que Pedro María Peña nos ofrece un anticipo de su espectáculo:

 

Un repaso a la historia del cante por parte de MATEO SOLEÁ

El cantaor jerezano participa, junto a la guitarra de Paco Lara, en el Circuito de la Federación de Peñas Flamencas

La Peña Flamenca “Pepe Montaraz” de Lebrija acogió el pasado domingo un recital de cante con la voz de Mateo Soleá y la guitarra de Paco Lara, que repasaron la historia del último siglo del flamenco a través de sus mejores intérpretes.

El cantaor jerezano, emparentado con Lebrija y con la familia de los Malena, rebuscaba en la enciclopedia del cante flamenco “hasta dar con el sitio”, como él mismo explicaba. Y de esta manera viajaba desde la soleá de Alcalá, a las bulerías por soleá y las seguiriyas que han hecho historia en las voces de los mejores cantaores gitanos del siglo que se fue.

Mateo Soleá recordó a tío Borrico y tía Anica la Piriñaca, el Frijones, Tomás Torre y Juan Talega, así como muchos otros que han pasado a engrosar la historia del flamenco. Puso especial atención en los cantes y letras de su primo Curro Malena, al que recordó por soleá (“no me vengas con belenes / que me pones la cabeza / como molino que muele”) y otros cantes de la tierra compartida de Lebrija y Jerez. Mateo Soleá tiene lazos familiares con los Sordera de Jerez y los Malena de Lebrija, y recoge en su persona la manera de cantar del gitano de la baja Andalucía.

Después el cantaor jerezano gustó al público con la trilla, un cante asociado a las labores del campo que no se suele cantar en festivales. Al final del espectáculo, el nieto Ramón de Mateo Soleá asombró entonando ya por fiestas y atreviéndose solo en el escenario:

Mateo Soleá

RECITAL DE MATEO SOLEÁ EN LEBRIJA

Este espectáculo forma parte del XXVII Circuito Flamenco de la Federación Provincial de Sevilla de Entidades Flamencas cuyo programa incluye también la voz de Luis Malena, acompañado a la guitarra de su sobrino Malena Chico. Las actuaciones tienen lugar en las peñas flamencas de pueblos sevillanos como Écija, Coria del Río, Castillo de las Guardas, Cazalla de la Sierra, La Algaba, Paradas, marchena, La Luisana, Mairena del Alcor, Montellano, Tomares, Santiponce, Sanlúcar al mayor y otros, entre los que se incluye Lebrija.

El ambiente en la Peña Flamenca “Pepe Montaraz” estuvo concurrido, como se puede comprobar en el álbum del público, con los aficionados socios de la Peña y la familia del cantaor:

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La buena esperanza de ANABEL VALENCIA

La cantaora y el guitarrista CURRO VARGAS protagonizaron la noche flamenca de la Peña “Pepe Montaraz”

No es solo que Anabel Valencia está en estado de buena esperanza. Es que la joven cantaora lebrijana está cantando de una manera, en este último año, que solo apunta a la esperanza.

La buena esperanza de que su carrera profesional se consolide y empiecen a llegarle las ofertas de trabajo que se merece, ya en mayores escenarios y para un público mayoritario.

En la Peña Flamenca “Pepe Montaraz” ha estado acompañada por la guitarra entusiasta de Curro Vargas y las palmas de Manuel Valencia y Luis Vargas.

El recital de cante de Anabel Valencia está bien medido, y no por cortito sabe a poco. Empieza la cantaora haciéndole el honor a Manuel de Paula, que se encontraba entre el público, con unas bulerías cantadas que la sitúan en su terreno. Después se enfrenta con la soleá apolá con la que nos sorprendió en la última Caracolá Lebrijana y que no se ha escuchado con frecuencia entre los cantaores lebrijanos.

En los cantes abandolaos se va meciendo y con las alegrías se pelea, sabiendo que el sonido no le está haciendo ningún favor y que la estamos escuchando, como ella mismo dijo, “como metida en una botija”.

Así que Anabel Valencia echa mano de su profesión, que no en vano son muchos años ya en los escenarios, y renuncia al micrófono. Ojalá lo hubiera hecho antes. Nos deja para el final lo mejor de su cante: las seguiriyas y el final de fiesta por bulerías.

Un grupo muy joven y bien acompasado. Con la guitarra, también ya bastante experimentada, de Curro Vargas, que acompañó a Anabel en el memorable recital de la Peña Flamenca “Torres Macarena” de Sevilla. Y las palmas de dos que viven la música desde dentro: Manuel Valencia y Luis Vargas.

Entre los asistentes, algunos ilustres del flamenco lebrijano: Manuel de Paula y la bailaora Concha Vargas. Noche de lujo para la Peña Flamenca “Pepe Montaraz”, que ha organizado este espectáculo con motivo de su nombramiento como Musa Flamenca 2013 de parte de la Federación Provincial de Entidades Flamencas de Sevilla.

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