Entrevista a MANUEL DE PAULA: “Mi lucha ha sido mucha para que Lebrija tuviera el sitio que se merece en el flamenco”

El cantaor recibe el Caracol de Oro en esta 54 Caracolá y prepara su nuevo espectáculo El Espejo de mi Memoria

En el año 2019 Lebrija rinde tributo a la figura de Manuel de Paula y además del Caracol de Oro que recibe, hay ganas de verlo sobre el escenario. Este cantaor lebrijano ha sabido buscar en la memoria de su familia y a lo largo de su carrera profesional, forjar toda una producción artística de creación propia. Muchas veces cuando se canta por Lebrija se está cantando por Manuel de Paula, y esto es algo que pocas veces se reconoce.

Hablamos en esta entrevista del pasado y de todo su conocimiento del cante, pero también de su estado permanente de creador nato, de su inconformismo y del futuro, porque como él mismo dice: “El manantial todavía lleva agua”.

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Caracol de Oro a Manuel de Paula en la 54 Caracolá Lebrijana

LebrijaFlamenca.com: ¿Cómo te sientes ante este nuevo reto? ¿Cómo te comunicaron el Caracol de Oro?

Manuel de Paula: Para mí decir Caracol de Oro es ponerme las pilas. De alguna forma también voy a hacer un debut nuevo y con eso, corre toda mi precaución y mi responsabilidad.

Me llamó el alcalde a mi casa, me comunicó el tema y yo le dí las gracias eufóricamente, claro está. Para mí ha sido una alegría y ese momento es imborrable. Localmente es el mejor reconocimiento que hay. Todo lo que meta en mi vitrina es importante. El Caracol de Oro desde que se lo dieron a Antonio Mairena viene arrastrando mucha categoría e importancia… ten por cuenta que la Caracolá tiene más de medio siglo y por ahí ha pasado mucho que contar.

“Yo siempre he tenido muy claro lo que quería hacer y desde mis primeros discos me responsabilicé con hacer algo que tuviera un llamamiento al pueblo”

LebrijaFlamenca.com: Lebrija te reconoce tu carrera, tu manera de cantar, tú tienes auténticos seguidores en tu pueblo. Me refiero a los aficionados.

Manuel de Paula: Bueno, en la afición ha habido siempre altos y bajos hacia mi persona. Yo no me molesto para nada, porque yo sé y he sabido siempre lo que yo estaba haciendo. Yo soy el primero que sabe lo que hago. Si alguno pone un perito, pues eso siempre ha existido, existirá y va a pasar en todos los tiempos. Pero yo tengo mi espinita por los altos y bajos que ha habido en la afición.

LebrijaFlamenca.com: Dices que siempre has tenido claro lo que querías, pero sorprende que eso ha sido desde el principio, desde esos primeros discos casi de niño prodigio, sabiendo perfectamente lo que querías.

Manuel de Paula: Sí, sí, yo siempre he tenido muy claro lo que quería hacer. Y en mi primer disco pues también me responsabilicé de hacer algo que tuviera un llamamiento al pueblo. Me comprometí con el pueblo de alguna forma, haciendo unos textos que no se hacían en el flamenco. Yo musicalizaba unas letras alusivas al campo, a mi gente, a mi familia…. que de hecho trabajaban en el campo, es que yo también hice mis pinitos trabajando en el campo. Me salía natural como la vida misma.

“Para mí decir Caracol de Oro es ponerme las pilas. De alguna forma también voy a hacer un debut nuevo y con eso, corre toda mi precaución y mi responsabilidad”

LebrijaFlamenca.com: Nos gustaría remontarnos al inicio, pero no de tu carrera profesional, sino del cante en tu persona. A ese momento en el que te dicen: “niño, canta”.

Manuel de Paula: El principio mío fue escuchar mucho cante. Muchísimo cante. A mí no me escuchó nadie, ni en mi casa sabían que yo cantaba. Y en una feria, en la caseta del Ecce-Homo en el año 70, un primo mío me empujó para que yo cantara y canté por seguiriyas. Y al expresar esa seguiriya empecé a llorar sintiendo todo aquello que estaba yo expresando. Y miré al público y estaba todo el mundo llorando. Ya como cantaor cuajao, como profesional, también he cantado alguna que otra cosa y he llorado. Por los sentimientos que uno brinda a la gente que te está escuchando, eso lo he sentido yo en mis carnes. Todo eso.

LebrijaFlamenca.com: En las fiestas gitanas eso es un momento muy mágico, en el que de pronto algún niño o niña o joven sale cantando. Es una cultura colectiva y es como un concurso de la tele, o vales o no vales.

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Caracol de Oro a Manuel de Paula en la 54 Caracolá Lebrijana

Manuel de Paula: Si me apuras, eso es como un concurso. Porque cuando sales de esa fiesta empieza todo el mundo a comentar si cantó bien o cantó mal ese niño. Y le dan un premio hablado, haciendo comentarios. Ese es el premio de la fiesta. Es todo un ritual. Tú observa que en una fiesta se van acercando unos a los otros, haciendo vocecillas, haciendo compás, hasta que uno rompe. Hablando de los negros, de la gente de color, las reuniones de ellos se llaman tango, fíjate qué curioso. Habría que hacer un análisis de todo esto. Donde hay gitanos… fíjate Triana, los últimos coletazos los vivimos con los viejos de Triana pura, que aquello fue gloria bendita. Porque cuando vivía Antonio Mairena se iba a Triana y a Alcalá, con Joaquín el de la Paula, Juan Talega, un montón de gente a la que iba Antonio Mairena a escuchar, aquí a Lebrija vino un montón de veces.

LebrijaFlamenca.com: Ya has nombrado dos veces a Antonio Mairena, esa gran enciclopedia del cante.

Manuel de Paula: Yo hablo de Antonio Mairena como un referente. No hablo particularmente de mí, sino como referente para todos. Antonio Mairena fue tan inteligente que clasificó los cantes, no engañó a nadie y honrado como él mismo. No se adjudicó nunca un cante y creó muchísimas cosas. La toná y liviana es un cante de él. Y nunca dijo esto es de Antonio Mairena. Él lo apuntaba todo en el baúl de los recuerdos.  La soleá de charamusco es suya, que no aligeremos las cosas, que no es más que una soleá apolá. Fue un cante muy determinante en su carrera.

LebrijaFlamenca.com: Eso también lo has hecho tú. Buscar en tu familia o en la memoria y rescatar esos cantes para ti.

Manuel de Paula: Mira, yo quizás haya hecho eso menos, aunque también he buscado. Pero la mayoría de mis cosas son creadas por mí. Los cantes por fiesta, por tangos, las alegrias… la nana que yo canto en el último disco [Como oro en paño], musicalmente es mía. Claro que he buscado… en Antonia Pozo, mi tía abuela, escuchando a todas las mujeres mayores que quedaban en mi época, como Fernanda Pinini, a mi madre que yo le pedía consejo de cómo cantaba su madre, la Rumbilla, y así diferenciando una parte y otra. Las cosas que yo creaba y el baúl de los recuerdos.

Por ejemplo, al romance le dí yo un arreglo. Porque el romance ha existido siempre pero como hago yo el romance de mi abuela [la Rumbilla], así no se ha cantado nunca. En Lebrija se ha cantado el romance en soleá por bulerías y yo le doy a la tuerca una vuelta más. Y el romance que le dedico a Antonio Mairena en De Azabache, lo grabó Antonio y murió en esos años, y yo le hice un homenaje y pensé que me iban a matar por tocarle su romance. Pero pegó un pelotazo.

“Al romance le dí yo un arreglo. En Lebrija se ha cantado el romance en soleá por bulerías y yo le doy a la tuerca una vuelta más”

LebrijaFlamenca.com: Tú has sido siempre un inconformista, es decir, no te ha gustado lo que ya había, lo que estaba establecido. ¿Se puede decir que eres un rebelde, un inconformista con el arte y con la vida?

Manuel de Paula: Pues sí, he sido un rebelde. Con el arte no, con el arte no me he rebelado yo en la vida. Lo he amado tanto que ha sido una pieza fundamental para mí. El rebelamiento viene porque yo no quería que el flamenco se quedara parado. Porque el flamenco tiene que fluir. El flamenco sería una pieza muerta si lo dejáramos todo en lo que hicieron Juan Talega y esta gente. Yo buscaba en el baúl y buscaba mis cosas, para que surgiera algo nuevo, nunca perdiendo el origen.

“El rebelamiento viene porque yo no qquería que el flamenco se quedara parado. Yo buscaba en el baúl para que surgiera algo nuevo, aunque nunca perdiendo el origen”

LebrijaFlamenca.com: En el año 1971 ganaste tu primer premio en el Festival de Mairena, ¿qué sentiste tú cuando recibes el premio con esa edad tan joven?

Manuel de Paula: Con esas edades y un premio de estos no se piensa mucho. Cuando me dio Miguel Acal, que en gloria esté, el premio, yo estaba temblando porque me estaba haciendo cargo de la responsabilidad que venía. A partir de ahí me tomé esto como un trabajo. Fue un empujón que te dan para ponerte delante del toro. Gané en Mairena y a los dos meses estaba grabando en Madrid mi primer disco con Melchor de Marchena. Eso fueron para mí unos reyes, te cambia la visión de la vida.

LebrijaFlamenca.com: Merece la pena pararnos en el disco de Manuel Justicia, porque es un disco mítico y una obra maestra. ¿Cómo concibes esta obra en su totalidad, contando una historia tan comprometida con un componente tan político, de robarle a los ricos para dárselo a los pobres? Con una producción tan complicada, doble LP con fotos, con textos…

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Caracol de Oro a Manuel de Paula en la 54 Caracolá Lebrijana

Manuel de Paula: Eso surgió de un contrato discográfico que me hace Gonzalo García Pelayo que me dijo que me pusiera a trabajar sin decirme lo que él quería. Yo soy amigo de Antonio Atienza y tomando café, cogía Atienza una servilleta en un bar, y le decía escribe esto con esta cuadratura. Íbamos preparando el disco así. Éramos un dúo fenomenal, porque yo le hacía la música y él escribía los textos. Y así surgió ese disco, que tiene 18 cantes de palos distintos. Y no se parece una música a otra, que es difícil. Los tangos, por ejemplo, son muy cadentes. Están afarrucados, tirando a la farruca. Además de mi gente de Lebrija, en ese disco está Jesús de la Rosa y María Jiménez. Yo fui el primer cantaor que se dobla la voz en una grabación y fue en Manuel Justicia. La carpeta está muy bien presentada.

Nos tiramos por lo menos seis meses trabajando en ese disco Atienza y yo. Hubo muy buenos momentos con Pedro Bacán, con Pedro Peña, en los ensayos. Me acuerdo que era un verano y nos íbamos a una tasquita que había por el Pajarete y cada uno nos llevábamos algo para tomar con el vinito. Y Pedro Peña y Pedro Bacán estaban muy ilusionados con el disco. Me acuerdo que cogimos el avión para Madrid en la Parra de Jerez. Yo no bebía, y me los veo a los dos tomando whiski y yo decía, esta gente no se sube en el avión. Y después me dí cuenta que era por la jindama que tenían, para montarse en el avión. Y cuando salió el disco en el bar del Paula, trajeron un tocadisco allí y no veas todos los gitanos escuchando el disco, algunos decían: “este Manolito las cosas que hace”. A mi padre no le hizo mucha gracia porque yo no le tomé permiso para los textos y tenía miedo, entonces estaba la cosa regular y me decía que adónde me había metido.

LebrijaFlamenca.com: ¿Era muy exigente tu padre contigo, Manuel? ¿Y tu madre?

Manuel de Paula: No, para nada. Él iba a los festivales pero no me decía nada. No hacía comentarios después del cante. Mi madre sí era mucho más exigente, me decía: “Manuel hijo, haz esto así”. Y me cantaba cosas de su madre y de Antonia Pozo.

Mi madre [Ana Carrasco] ha sido mi fuente. Llegaban otras mujeres y dejaba lo que fuera y se ponía a cantar. Las matriarcas han sido muy importantes en la transmisión del cante gitano. La transmisión ha sido más de las madres. A mí la transmisión por la parte de mi padre me viene por su tía, Antonia Pozo, una de las creadoras más importantes que tiene Lebrija porque hoy día se hacen sus cantes. Está enterrada en Oviedo y todos los años le hacen un ritual allí. Yo no me acuerdo de ella, a mí me llegan sus cantes a través de mi madre. Mi madre se quedaba con todo, tenía un oído tremendo. Venían Pedro Peña y Pedro Bacán a escucharla, y aunque no estaba acostumbrada a cantar con guitarra, le ponían la cejilla adonde se la pusiera, que ella afinaba perfectamente.

Mi hermano José [el Loro] también ha sido muy importante en mi carrera. Mi padre me levantaba temprano para ir a trabajar al campo y él me protegía y le decía a mi padre: “deja a Manuel, que él sabe lo que hace”.

“Mi madre ha sido mi fuente. Las matriarcas han sido muy importantes en la transmisión del cante gitano. La transmisión ha sido más de las madres”

LebrijaFlamenca.com: La época con Mario Maya también fue de aprendizaje, sobre todo de cómo moverse en los escenarios. Mario podría ser tu precursor en la puesta en escena de tus espectáculos.

Manuel de Paula: Sí claro, eso un cantaor solo no lo hace jamás. La silla de marras y el guitarrista al lado y ya está. Yo con Mario me lo tomé muy a pecho. Porque Mario no se acostaba la siesta. Yo me iba con él al teatro a las tres de la tarde. Y observaba las luces, que si aquí te tienes que parar. El escenario señalado, la organización escénica. Yo se lo agradezco a Mario, pero claro, en la compañía había más cantaores y nadie tuvo esa curiosidad, se limitaban a hacer su cante o su baile y yo aproveché para aprender. Yo no era un cantaor para el baile, yo era primer cantaor de la compañía. Yo a Mario le cantaba un poquito por soleá pero el resto lo cantaba yo solo de pie delante del escenario. Y como yo estaba cómodo, pues me dije: “aquí aprendo yo otra marcha más”. Y es que me encantaba. Mario hacía la música de todos sus espectáculo, una maravilla. Mario es una persona que no la puedo olvidar nunca.

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Caracol de Oro a Manuel de Paula en la 54 Caracolá Lebrijana

LebrijaFlamenca.com: Vamos a pasar a hablar de los espectáculos flamencos que montas para el teatro. Que son muchos como Chachipén o Majarí Calí, el Patio de la Rumbilla y An ca Paula. ¿Que querías decir sobre el escenario?

Manuel de Paula: Yo quería mostrar a Lebrija. Chachipén olía a Lebrija por un tubo, a la fiesta. Éramos casi todos de Lebrija, menos Carmen Ledesma y Manuel de Palma y después se sumaron Terremoto y Enrique Soto en la Bienal. Mi lucha ha sido mucha, mucha lucha para que Lebrija sonara como rimbombante, quería darle el sitio que se merecía a Lebrija. Los aires, los movimientos escénicos, todo era como una familia. Porque el espectáculo está hecho entre dos familias gitanas de la baja Andalucía. Entre las cosas que yo hacía y las que yo rebuscaba, reuní esa amalgama de cosas y salió Chachipén. La fiesta era muy de Lebrija. La seguiriya no tanto porque Lebrija no tiene seguiriya propia. Pero la soleá, las alegrías, la nana, a ver si me entiendes, todas esas cosas eran musicalmente mías.

La inspiración de Majarí Calí me vino en Valencia. Fui a cantar y había una reunión de gitanos y allí está la Majarí Calí  [Virgen Gitana] y escuché cantar a unos niños con voces blancas. Empecé a trabajar sobre unos textos y monté el espectáculo. Una coral con 40 o 50 personas. Es una obra con música buenísima y textos en romanó.

Yo me he preocupado de llevar en mis espectáculos a la gente joven, de mirar para adelante. A José Valencia, a Anabel ValenciaAntonio Malena y Luis Malena estaban en Chachipén. Yo he sacado en mis espectáculos a todos los de Lebrija de mi generación para delante. He llevado a los artistas por la calidad, he valorado el artista que podía ser. Y el tiempo me está dando la razón. Hay muchos artistas jóvenes que cantan lo mío, se mezcla Lebrija con lo que yo he creado.  Ya dije en otra entrevista que “Lebrija es un vivero por explotar”. Yo he estado con gente en Sevilla, tomando una copita, y se decía que en una fiesta en Lebrija no se canta solo por bulerías, que los niños cantan por tonás, por soleá y por seguiriya y la gente no se lo creía. Y es que es verdad.

LebrijaFlamenca.com: Además, tú tienes mucho conocimiento del cante. Tú de cante nos podrías hablar lo más grande. Y siempre has defendido a las familias cantaoras.

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Caracol de Oro a Manuel de Paula en la 54 Caracolá Lebrijana

Manuel de Paula: Mira, eso se va adquiriendo con los años, y que tengas afición. Porque hay cantaores que no saben de cante. Y yo conozco a compañeros que han llegado a mí a preguntarme en un festival, cantando yo con ellos esa noche. Y les he explicado cómo es un cante sin remedio, con el corazón en la mano.

En Lebrija y en Jerez hay familias cantaoras, porque cada una canta con un aire distinto. Yo siempre he pensado en las casas cantaoras gitanas. Hay muchas generaciones en las casas cantaoras, vienen de muy lejos, de muy atrás. Hay un tronco principal y todos venimos de ahí. Hay casas cantaoras que el tronco se fue a Jerez, por ejemplo, y dejó en Lebrija y en Utrera. ¿Qué le pasó a Pinini? Que se fue a Utrera y la saga cantaora que hay en Utrera es Pinini y aquí también dejó lo suyo. Son ramas. Es genética pura y dura.

En mis tiempos la academia no existía. Era escuchar en una fiesta e irse a Jerez o a Utrera, que era lo que hacía yo, irme a escuchar a la tía Bolola, al tío Borrico… y la gente que yo escuchaba en Lebrija. Yo hice en una conferencia con Martín Martín 48 soleás distintas, con músicas distintas, cada cual de fulanito o menganito. Eso es muy difícil de poner los codos y estudiar mucho. Por ejemplo, cuando él hablaba del Viejo Noriega yo tenía que hacer los cantes del Viejo Noriega. Y como eso todo. Hablaba de la soleá del Mellizo y del Planeta, eso es muy difícil, no lo sabe mucha gente. La soleá de aquí de Lebrija, que es la de Juaniquí, que hizo tres cambios de la soleá nada más, pero era su soleá.

LebrijaFlamenco.com: Le has dado siempre mucha importancia a las letras flamencas. Has trabajado con muchos poetas, ¿cuál ha sido el tuyo preferido?

Manuel de Paula: El flamenco para los gitanos ha sido siempre una queja. Nos hemos despojado de esa queja cantándolas al aire. Nos hacía menos daño cantar que hablar. Con las letras siempre he sido muy exigente, porque yo he grabado de Machado, de Lorca, he repasado todos los poetas del 27. Mi escritor de referencia era Miguel Hernández, sin duda. Porque a Lorca le ha cantado todo el mundo, me gusta mucho Lorca pero está más esprimío como un limón.

“El flamenco para los gitanos ha sido siempre una queja. Nos hemos despojado de esa queja cantándolas al aire”

LebrijaFlamenca.com: ¿Y tus discos? ¿Qué nos puedes decir de ellos?

Manuel de Paula: Para mí han sido muy buenos Lebrija y De Azabache. Yo escucho el de Lebrija y hay una soleá, que me toca Pedro Bacán, y me acuerdo que cuando grabábamos, nos salíamos para escucharlo, y en la soleá hay mucho silencio y me dice Pedro: “los silencios también hablan”. Y es verdad, hablaban. Y está tan cuadrado él y yo que es demasiado. Es una de las mejores soleás grabadas. Y hay unos tanguillos muy distintos a todos los tanguillos de Cádiz. En De Azabache me llevé de palmeros a la familia Fernández y los coros los hacen ellos también. Las bulerías de la Yerbabuena las compuse en un taxi en Madrid.

También Como Oro en Paño, ahí aúno yo todo y es mi réquiem quizás. Fíjate la letra que yo hago ahí: “Si yo digo me duele la cabeza, si yo exclamo me gusta esa muchacha, si yo digo me acuerdo de mi madre, lo he dicho todo y nadie me conoce”. Ahí estaba yo rebelado con la vida.

“En mi disco Como oro en paño reúno todo y es como mi réquiem. Ahí estaba yo rebelado con la vida”

LebrijaFlamenca.com: Háblanos del espectáculo nuevo que estás preparando El Espejo de la Memoria y qué nos quieres decir con el título.

Manuel de Paula: Es muy importante un título, yo pongo primero el nombre y después trabajo sobre el nombre. Me pasó con el espectáculo del año pasado de José Valencia, que le puse el nombre y a él le pareció bien y ya trabajamos sobre ese nombre: Jerarquía. El Espejo de la Memoria hace un recorrido por todas las cosas que yo he creado. José Valencia va a hacer una seguiriya de Manuel Justicia, Este disco tiene que estar presente, porque es el disco que fue revolucionario en su tiempo. También va a estar Chachipén y letras de An ca Paula. Yo hablo de mí, de mis creaciones y de mi familia en los espectáculos.

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Entrevista realizada a tres bandas por Manuel Carrasco, Pedro Carrasco y Araceli Pardal para LebrijaFlamenca.com

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Caracol de Oro a Manuel de Paula en la 54 Caracolá Lebrijana

El Caracol de Oro y el espectáculo que prepara Manuel de Paula centran la 54 edición de la Caracolá Lebrijana

Esta semana se ha presentado en FITUR el programa del festival flamenco de Lebrija que abre la artista Anabel Valencia en el Patio del Convento de Santa María de Jesús

La 54 edición de la Caracolá Lebrijana estará dedicada al cantaor lebrijano Manuel de Paula, que recibirá el Caracol de Oro en la última noche de programación. El artista prepara un espectáculo que repasará su carrera profesional, plagada de creaciones propias, montajes escénicos y grabaciones de discos, además de su paso por peñas, teatros y festivales de todo el mundo.

Esta semana, el acalde de Lebrija y la delegada de Cultura han adelantado la programación en la Feria de Turismo FITUR en Madrid. Son muchas las novedades que podemos adelantar antes de publicar la programación completa y definitiva. El festival se celebrará del 11 al 20 de julio en Lebrija.

La joven cantaora Anabel Valencia abrirá el festival en el Patio del Convento de Santa María de Jesús, un entorno que aún nos deja los ecos de José Valencia en la pasada edición con su espectáculo “Con Jerarquía”. Se trata de una plaza importante para la cantaora lebrijana que disfruta ahora de buenos momentos en su carrera profesional.

También la cantaora Inés Bacán está incluida en esta edición de la Caracolá, con un recital flamenco en el Patio de la Parroquia de la Oliva y compartiendo cartel con María José Carrasco, ganadora de la última Lámpara Minera.

En los maridajes flamencos estarán los cantaores Juan Juanelo y JuanFra Carrasco. Y en las azoteas flamencas al lebrijano Luis Malena y El Purili, joven cantaor haciéndose hueco a grandes pasos.

Otros espectáculos como el que va a protagonizar Jesús Méndez con la guitarra de Diego del Morao y El Farru como artista invitado completan la programación. Para el Teatro Municipal Juan Bernabé se ha programado el Ballet Flamenco de Andalucía y artistas como María Terremoto y la bailaora Juana Amaya para la última noche del 20 de julio, en la que Manuel de Paula recibirá el Caracol de Oro.

Os dejamos con algunas imágenes de la presentación de la 54 Caracolá en FITUR cedidas por la Diputación Provincial de Sevilla: