ANABEL VALENCIA Joven baluarte de los cantes de Lebrija

LebrijaFlamenca.com agradece a la cantaora lebrijana el haber podido vivir su primera Bienal de una forma tan extraordinaria

LebrijaFlamenca.com se ha empeñado a fondo para estar acreditada en el recital que daría Anabel Valencia en la Iglesia de San Luis de los Franceses dentro de la Bienal de Flamenco de Sevilla. Y justo cuando dábamos por perdida la batalla, un correo a las 10:30 de la mañana del mismo domingo 30 de octubre nos confirmaba que teníamos una entrada para poder asistir al recital. Nosotros, que en ningún momento desistimos de entrar en la Iglesia, habíamos puesto rumbo a Sevilla el día anterior. Desde LebrijaFlamenca.com queremos agradecer a Anabel Valencia el poder estar en los camerinos y hacernos vivir el recital de una forma tan extraordinaria.

Desayunamos con la cantaora lebrijana, con el guitarrista Curro Vargas y  con Marcos su marido. Ella contenta y sonriente, pero con nervios, con unas ganas tremendas de subirse al escenario de la Iglesia de San Luis. Justo antes de entrar en el camerino, un señor aguardaba con un ramo de flores para Anabel. Nuestro alcalde se lo había mandado para desearle lo mejor.

Entramos y la intensidad de las emociones fueron en aumento. Se vistió y maquilló. Juan Diego Valencia, Manuel Valencia y Cantarote, junto con la guitarra de Curro Vargas, concretaban puntos de la actuación cantiñeando. Y de repente, Anabel se suma soltando un quejío que hasta los ángeles dijeron ole. Hasta que empezó la actuación seguían ensayando y calentando la voz. Le tocaba el turno a los tangos que Manuel de Paula le había montado. Esto fue en el patio de la Iglesia, con la presencia de Pedro el Granaíno que fue a saludarla y porque decía que por nada en el mundo se perdía su actuación.

Como decimos en LebrijaFlamenca.com, cada vez que Anabel Valencia se sube a un escenario se la juega, por el respeto que le tiene a las tablas y al público. Y cada vez que se sube, sale consagrada como cantaora. Y esta vez no iba a ser menos. Subió al escenario con una soleá apolá, presentando las credenciales de por dónde iban los tiros, cargando los sentidos del público con las formas de Lebrija.

Tenemos que decir que Anabel no solo es la mejor cantaora de su generación, sino que también representa a los cantes genuinos de Lebrija. Con las malagueñas enrraizó el cante y en los bajos preciosos de los tangos hirvió muy poquito a poco el compás. En la seguiriya arrolló el sentimiento más profundo, para pasar con el corazón a mil a las bulerías, despejando cualquier duda de quién es Anabel Valencia: cantaora merecedora de los premios con mayor categoría de los cantes, y no por ser mujer, ni por ser guapa, ni por ser madre, sino por cantar flamenco como solo cantan los grandes genios, directo al corazón, estallando en lágrimas mucho de nosotros.

FlamencoCONTAINERS_Una epopeya musical alrededor del mundo para volver al hogar

El lebrijano David Peña Dorantes recrea la hazaña de la primera vuelta al mundo para la clausura de la Bienal

La Bienal de Sevilla nos ofrece una clausura épica, que conmemora el quinto centenario de la primera vuelta al mundo y dispone las naves del flamenco rumbo a la universalidad. El responsable de la gesta es el pianista y compositor David Peña Dorantes, que parte por derroteros desconocidos para volver a su hogar, a lo más íntimo de su existencia.

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David Peña Dorantes en la Bienal de Flamenco de Sevilla 2018. Foto: BIENAL FLAMENCO SEVILLA.

Dorantes compone en cinco actos la aventura de Magallanes y Elcano, el entusiasmo del origen del viaje, la incertidumbre de la ruta, la belleza de lo desconocido, las fatigas de la muerte y el descubrimiento al fin de una nueva ruta de las especias que significa mucho más porque es el triunfo de un desafío y el comienzo de una nueva era global que llega a nuestros días.

Y lo hace acompañado de la magnífica Orquesta Bética de Sevilla, dirigida por Michael Thomas, y de una coral de voces flamencas con alumnos de la Fundación Flamenco Heeren, entre los que destacan las voces y las palmas de Los Mellis y Pedrito Peña.

El escenario impone. Cualquiera de estos containers puede estar pasado mañana en algún confín del mundo. Dorantes introduce su obra y nos previene, esta empresa no va a ser fácil pero va a estar cargada de belleza. Aparecen dos grandes músicos en escena sacando compás de uno de los contenedores que se encuentra sobre el escenario. La percusión orquestal de Antonio Moreno y la fiel batería de Javi Ruibal se contraponen al piano. Una vez más Dorantes se rodea de los mejores músicos para distinguirse con su música majestuosa y su armonía innata.

A ritmo de tanguillos se cargan las naves: harina, judías, lentejas… La travesía duró tres años. Salieron cinco naves y solo volvió una de ellas. Se derrocha alegría como en los coros de Cádiz. La travesía todavía es conocida. Suena por primera vez la orquesta y se reconoce la calma, representada al piano por una magnífica soleá. Se suma el coro y después la percusión. Notable alto al compás de Antonio Moreno que marca la soleá en el bombo con maestría y certeza. Después de haber visto otras percusiones en esta Bienal dan ganas de llorar de gusto.

Estas alegrías que le siguen no pueden ser otra cosa que la llegada a Brasil, a la bahía donde hoy se encuentra situada Río de Janeiro y después a la Patagonia. La travesía por el Pacífico hasta las islas Filipinas fue de hambre, enfermedades y derrotas. Con qué sentimiento toca Dorantes una seguiriya al piano, tengo miedo, mucho miedo, el mar oscuro y negra la noche. Se juntan la orquesta, los coros, la percusión y el piano para uno de los momentos más sublimes del concierto. El diálogo entre el piano y la percusión nos corta el aliento. Y empezamos a oler las especias, es cierto que huele a clavo, a romero y a menta en este muelle norte del Puerto de Sevilla. Para acabar con dos temas de su último disco “El Tiempo por Testigo” con arreglos orquestales para esta clausura de la Bienal de Flamenco de Sevilla.

Las fotos son cedidas por la Bienal de Flamenco de Sevilla:

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David Peña Dorantes en la Bienal de Flamenco de Sevilla 2018

EXPOFLAMENCO BIENAL 2018_El Duende Desnudo del fotógrafo eslovaco Juraj Horniak

La exposición de fotografías puede verse en el hall del Teatro Central durante la Bienal de Sevilla

La exposición invita a adentrarnos en el fascinante mundo del flamenco y descubrir el lado más profundo y revelador de algunos de sus intérpretes principales.

Los artistas se prestan a un doble desnudo: del cuerpo y del alma. Su piel se convierte en un lienzo para contar sus sentimientos e historias personales, a través de un intrincado patrón de “tatuajes” pintados a mano.

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EXPOFLAMENCO Bienal 2018_El Duende Desnudo de Juraj Horniak